<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-4552266832186720589</id><updated>2011-07-07T15:34:07.674-07:00</updated><category term='Un saludo a los lectores'/><title type='text'>Memorias oscuras del bosque</title><subtitle type='html'></subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4552266832186720589/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Memorias oscuras del bosque</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13912451939809085840</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://3.bp.blogspot.com/_9vKYW7vdVbU/SyPViRys_oI/AAAAAAAAACg/0s5_-ZU-Tgk/S220/1259941021287_f.jpg'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>23</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4552266832186720589.post-4876160545412013239</id><published>2010-01-29T04:29:00.000-08:00</published><updated>2010-01-29T04:32:41.077-08:00</updated><title type='text'>De mudanza =)</title><content type='html'>Tras varios dias de intentos, ahora si puedo informaros que la página web ya está lista. Alli podréis continuar leyendo "Memorias oscuras del bosque" y también la nueva historia "Te doy mi alma" de la que ya he subido el prólogo. Ojalá os guste.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nos vemos en la siguiente dirección:  &lt;a href="http://www.anambfanfics.es.tl/"&gt;http://www.anambfanfics.es.tl&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Os espero, no me falteis!! ;)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4552266832186720589-4876160545412013239?l=memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com/feeds/4876160545412013239/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com/2010/01/de-mudanza.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4552266832186720589/posts/default/4876160545412013239'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4552266832186720589/posts/default/4876160545412013239'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com/2010/01/de-mudanza.html' title='De mudanza =)'/><author><name>Memorias oscuras del bosque</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13912451939809085840</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://3.bp.blogspot.com/_9vKYW7vdVbU/SyPViRys_oI/AAAAAAAAACg/0s5_-ZU-Tgk/S220/1259941021287_f.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4552266832186720589.post-2532323220032859581</id><published>2010-01-18T01:39:00.001-08:00</published><updated>2010-01-18T01:43:45.557-08:00</updated><title type='text'>Hola a tod@s!!</title><content type='html'>Bueno estoy escribiendo esto para informaros que la historia continuará a partir del 25 de Enero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt; Estos meses me he estado dedicando a crear la web, que me está dando bastantes problemas crearla, porque para estas cosas soy un poco patosilla jeje. De momento continuaré subiendo los capítulos a este blog y cuando la web esté terminada por completo ya os avisaré ya que allí será donde suba todas las historias que escriba incluida "Memorias oscuras del bosque"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Siento la tardanza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;PD: feliz año nuevo (con unos dias de retraso xD)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un beso&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4552266832186720589-2532323220032859581?l=memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com/feeds/2532323220032859581/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com/2010/01/hola-tods.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4552266832186720589/posts/default/2532323220032859581'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4552266832186720589/posts/default/2532323220032859581'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com/2010/01/hola-tods.html' title='Hola a tod@s!!'/><author><name>Memorias oscuras del bosque</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13912451939809085840</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://3.bp.blogspot.com/_9vKYW7vdVbU/SyPViRys_oI/AAAAAAAAACg/0s5_-ZU-Tgk/S220/1259941021287_f.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4552266832186720589.post-4734521051957060668</id><published>2009-11-09T10:32:00.001-08:00</published><updated>2009-11-09T10:32:27.680-08:00</updated><title type='text'>CAPITULO 16. Lo que la verdad esconde.</title><content type='html'>Al día siguiente nos pusimos en marcha, no había ni un minuto que perder. Christian estaba en peligro y debíamos protegerle y mantenerle con vida hasta que llegara “el día”. Se me ponían los pelos de punta solo con pensar en lo que se nos avecinaba si no actuábamos con cautela.&lt;br /&gt;A las diez en punto nos presentamos en casa de Adam. Llamé a la puerta con los nudillos casi enrojecidos de correr por el bosque, mientras con la otra mano sostenía a Chelsea. Poco a poco escuchamos unos pasos que se acercaban a la entrada y vimos cómo la puerta se tornaba ante nosotros.&lt;br /&gt;-¿Abi? ¿Ray? – dijo sorprendido - ¿Qué hacéis aquí? No os esperaba hasta dentro de dos semanas. ¿Ocurre algo?&lt;br /&gt;-¿Podemos pasar? – Preguntó Ray con su voz grave y amable.&lt;br /&gt;-Claro, estáis en vuestra casa.&lt;br /&gt;Ray pasó el primero y yo me quedé en la entrada con Adam para que saludara a la niña. Me dio un cariñoso beso en la mejilla y luego cogió a Chelsea con mucho cuidado.&lt;br /&gt;-¿No habremos llegado en mal momento verdad? – dije nerviosa mientras cerraba la puerta.&lt;br /&gt;-No, tranquila, mis padres ya se han ido a trabajar hace horas, no vuelven hasta la noche.&lt;br /&gt;-Sentimos mucho no haberte avisado, pero no hemos tenido tiempo…&lt;br /&gt;Adam me cortó con un gesto quitándole importancia a la situación. Se dirigió al salón y se sentó con la pequeña en la gran alfombra para jugar con ella.&lt;br /&gt;-No es ninguna molestia, sois bienvenidos siempre. – sonrió – Bueno, me imagino que lo que tendréis que contarme es algo urgente, porque con las caras que traéis…&lt;br /&gt;No sabía cómo sacar el tema aunque fuera de lo más importante. Pero cogí aire, no se aún de donde y hablé.&lt;br /&gt;-Han intentado matar a Christian – le solté de sopetón.&lt;br /&gt;Adam se quedó petrificado. Luego se levantó y comenzó a caminar de un lado a otro con las manos en la cabeza. Estaba muy impresionado.&lt;br /&gt;-Eso no puede ser, le vigilo las veinticuatro horas del día – dijo alterado - ¿Cuándo ha ocurrido eso?&lt;br /&gt;-Hace quince días… La noche que regresó de Toronto.&lt;br /&gt;-Eso es imposible Abi, yo estuve con él esa misma noche, me aseguré de que se quedaba en casa, me habría enterado…&lt;br /&gt;-Pues por lo que se ve no estuviste lo suficientemente atento a sus movimientos – le grité furiosa – Salió de casa hacia la parte baja del despeñadero para investigar el accidente de la carrera por su cuenta. ¿Sabes todo lo que supondría perderle? ¡Años y años de trabajo, Adam! Da gracias de que yo estuviera en el bosque para ayudarle cuando Kareb, Jordan  y Ethan le atacaron…&lt;br /&gt;-Christian es tu responsabilidad, no la mía. – me contestó Adam&lt;br /&gt;-Pero ya sabes que no puedo poner un solo pie en Fort Franklin. Bastante me arriesgo cada mes viniendo aquí, incluso en este mismo instante…&lt;br /&gt;-¡Basta ya!&lt;br /&gt;Ray se impuso para poner orden. Con tantos gritos Chelsea se había puesto a llorar. La cogí y la mecí en mis brazos mientras le susurraba palabras cariñosas para calmarla.&lt;br /&gt;-Tranquila cielo, mamá está aquí… shhh no llores mi niña.&lt;br /&gt;-Nerviosos no conseguiremos nada. – dijo Ray – No ha sido culpa de nadie lo que sucedió. Christian está empezando su transformación y él ni siquiera lo sabe. Empieza a moverse y a controlar el territorio como un verdadero lobo, eso por una parte es bueno, pero por otra nos lo pone difícil a la hora de vigilarle. Pero ya hemos pasado por esto muchas veces, por lo menos yo y no tendría que ser un problema, pero esta es una ocasión especial y desgraciada o afortunadamente el cometido de mantener con vida al chico ha caído sobre ti Abi. Sé que en esto aún eres inexperta, pero no puedes cargarle toda la culpa a Adam, en ese caso, cúlpame a mí, yo soy quien te está enseñando todavía este mundo nuevo para ti y un error como este me convierte en un mal maestro.&lt;br /&gt;-Lo siento Ray.&lt;br /&gt;En esos instantes me sentía culpable por lo que acababa de decir Ray. Me dolía verle triste por culpa de mi mala planificación estratégica.&lt;br /&gt;-Creo… que lo mejor sería que se lo contarais todo cuanto antes – dijo Adam – viendo como se están poniendo las cosas… - suspiró y luego continuó – Lo peor de todo es que creo que Lorh está detrás de todo esto.&lt;br /&gt;El pulso se me aceleró de tal manera que la cabeza me daba vueltas. Esa frase me pilló totalmente desprevenida.&lt;br /&gt;-¿A qué te refieres? – dije confusa.&lt;br /&gt;-Creo que conoce nuestro secreto…&lt;br /&gt;Me quedé mirándole incrédula. En esos momentos podía asegurar que si me hubieran intentado pinchar con una jeringuilla, no me conseguirían sacar ni una gota de sangre.&lt;br /&gt;-Explícate – dijo Ray&lt;br /&gt;-Como ya sabéis, es la única de su familia que no se ha transformado… bueno y que nunca lo hará, aunque si posea el instinto animal del lobo. – se sentó en el sofá juntó sus manos y con la mirada perdida en el infinito continuó hablando – He estado investigando estos meses atrás y he comprobado que Lorh se ha estado comportando de manera muy extraña. Salía a altas horas de la madrugada durante la semana y… ¿a que no sabéis qué? – nos quedamos absortos mirándole esperando la respuesta – Se reunía a solas con el señor Kane.&lt;br /&gt;-¿Con el padre de Ashley? – elevé una octava mi voz - ¿Y qué tiene eso de raro, Adam? ¿Qué tiene que ver con nuestro secreto?&lt;br /&gt;Ray me abrazó en un vano intento por calmarme. Notaba cómo mis piernas temblaban sin control. Sin duda estábamos ante algo gordo, muy gordo.&lt;br /&gt;-Son amantes… - sentenció Adam – Llevan viéndose desde hace más de un año. Incluso el día de tu accidente, se vieron en secreto… Yo estaba vigilado a las afueras del hospital mientras Ray te iba a buscar a la morgue, cuando les vi irse…&lt;br /&gt;-No entiendo nada… - dije con lágrimas en los ojos al recordar la noche del accidente.&lt;br /&gt;-Abi… - se puso muy serio, jamás le había visto así – Además de saber que Lorh se está tirando al doctor Kane… creo que ambos estaban planeando todo desde muchos meses atrás. Sospecho que tienen que ver con tu muerte y con muchas más antes de la tuya. Y aunque aún no tenga las pruebas suficientes… todo me indica que tu muerte no fue accidental…&lt;br /&gt;-¿Qué? No, no estarás hablando en serio ¿verdad?&lt;br /&gt;Ni si quiera me miraba. Tenía el semblante frío y triste… no se atrevía a mirarme después de lo que me había contado.&lt;br /&gt;-¡Adam, mírame! – le supliqué llorando - ¿Me estás diciendo que me asesinaron? ¡Contesta!&lt;br /&gt;Sentía que me faltaba el aire. No entendía nada. Ray también estaba petrificado, congelado.&lt;br /&gt;-No es definitivo Abi. – volvió a hablar Adam – Aún es demasiado pronto para saberlo… Aunque he de reconocer que el día que rescatamos a Christian cuando tuvo una avería en medio del bosque, ella le miraba como si quisiera matarlo… Era como si fuera otra persona. Creo que intuía lo que Christian estaba empezando a ser y creo que contigo hizo lo mismo.&lt;br /&gt;-No… Lorh no… ella no le haría daño ni a una mosca. No podéis estar hablando así de ella. Desde el día de mi muerte se ha estado encargando de que no le faltara nada a Ashley… Ella no ha podido ser mi asesina…&lt;br /&gt;- Un gesto, una mirada, una forma de comportarte es lo que le dio luz verde. Ella nunca se ha repuesto de saber que su familia era una manada de licántropos y ella jamás iba a ser uno de ellos… Ella detesta nuestro mundo… Nos odia… - dijo Adam – No tiene nada en contra de Ashley porque ella no se va a transformar en lo que Lorh más odia. Puede incluso usarla de cebo para atrapar a Christian.&lt;br /&gt;-Tenemos que apartarla de todo este lío si no queremos que salga herida o peor – dijo Ray&lt;br /&gt;Quería pensar que todo era mentira, pero había demasiada sinceridad en los ojos de mi mejor amigo.&lt;br /&gt;-A partir de ahora debemos andarnos con mucho cuidado. Yo no me fiaría ni de mi propia sombra... – dijo con voz sombría Adam&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4552266832186720589-4734521051957060668?l=memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com/feeds/4734521051957060668/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com/2009/11/capitulo-16-lo-que-la-verdad-esconde.html#comment-form' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4552266832186720589/posts/default/4734521051957060668'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4552266832186720589/posts/default/4734521051957060668'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com/2009/11/capitulo-16-lo-que-la-verdad-esconde.html' title='CAPITULO 16. Lo que la verdad esconde.'/><author><name>Memorias oscuras del bosque</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13912451939809085840</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://3.bp.blogspot.com/_9vKYW7vdVbU/SyPViRys_oI/AAAAAAAAACg/0s5_-ZU-Tgk/S220/1259941021287_f.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4552266832186720589.post-8184033705551854412</id><published>2009-11-04T07:49:00.000-08:00</published><updated>2009-11-04T07:51:52.736-08:00</updated><title type='text'>Noticias</title><content type='html'>Dentro de unos días podréis disfrutar de nuevos capítulos de "Memorias oscuras del bosque". Espero que la espera os merezca la pena.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De nuevo pido mil disculpas por la tardanza, pero es que no sabía como organizar la lluvia de ideas que se me venian a la cabeza jeje&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un beso a tod@s&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4552266832186720589-8184033705551854412?l=memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com/feeds/8184033705551854412/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com/2009/11/noticias.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4552266832186720589/posts/default/8184033705551854412'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4552266832186720589/posts/default/8184033705551854412'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com/2009/11/noticias.html' title='Noticias'/><author><name>Memorias oscuras del bosque</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13912451939809085840</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://3.bp.blogspot.com/_9vKYW7vdVbU/SyPViRys_oI/AAAAAAAAACg/0s5_-ZU-Tgk/S220/1259941021287_f.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4552266832186720589.post-2293123021320183089</id><published>2009-10-14T08:45:00.000-07:00</published><updated>2009-10-14T08:59:43.195-07:00</updated><title type='text'>CAPITULO 15. Herida. + Aclaración</title><content type='html'>Habían pasado casi dos semanas y la maldita herida de mi brazo aún no había sanado. Probé con varios ungüentos y pomadas naturales pero no había forma.&lt;br /&gt;Estaba agotada, pues el dolor de la herida me despertaba por las noches y me provocaba una sensación horrible de insomnio. También estaba hambrienta porque no podía salir a cazar. Tan solo pasaba las largas horas lamiendo la herida para que la infección no fuera a más.&lt;br /&gt;Esta era la noche más fría de lo que llevábamos de invierno y echaba en falta el calor de otro cuerpo en mi cama. Intenté, como otras noches, conciliar de nuevo el sueño, pero un ruido sigiloso me alertó haciendo que me removiera en mi cama para colocarme en posición de defensa. Estaba a punto de saltar hacia la puerta de mi habitación cuando de repente ésta se abrió y una figura familiar apareció tras ella.&lt;br /&gt;-¿Ray?&lt;br /&gt;Alzó su cabeza y la luz tenue de la habitación iluminó su dulce rostro. No había cambiado nada, excepto que ahora la barba cubría su tez dándole un aspecto más maduro, y por qué no decirlo, sexy.&lt;br /&gt;-¿Pero qué haces ahí? Anda baja…&lt;br /&gt;Me rodeó la cintura con sus enormes brazos y me acostó en la cama con cuidado. Dejó sus cosas al lado del tocador y se sentó a mi lado. Luego, como siempre solía hacer, tomó mi cara con sus dos manos y me besó la frente. Era uno de sus muchos gestos que me encantaban y me dejaban sin aliento. Al fin, después de aclararme la mente, me dispuse a contestar a su pregunta.&lt;br /&gt;-Pensé que alguien extraño venía…&lt;br /&gt;-Suponía que ya reconocías mis pisadas… - dijo extrañado, pues yo siempre solía acertar el momento en el que él pisaba en casa - ¿O es que he pasado demasiado tiempo fuera que ya te has olvidado de mi? – sonrió con dulzura.&lt;br /&gt;-Eso nunca y lo sabes…&lt;br /&gt;En ese momento se me quebró la voz por culpa de mi malestar y mi cansancio. Ray me observó de arriba abajo intentando averiguar de dónde procedía mi poca euforia por volver a verle.&lt;br /&gt;-Tienes mal aspecto… y estás más delgada… ¿Es que no has salido a cazar? – dijo ahora acariciándome la cara.&lt;br /&gt;-No… no he podido…&lt;br /&gt;El hambre me estaba devorando por dentro y comencé a sentir las típicas nauseas que te taladran el estómago cuando está vacío, también la habitación me daba vueltas y la herida me ardía más que antes.&lt;br /&gt;Ray retiró la manga de mi brazo derecho y descubrió la herida.&lt;br /&gt;-Pero ¿Y esto? ¿Qué ha pasado? ¿Cómo te lo has hecho?&lt;br /&gt;-No es nada, solo una pequeña herida de guerra…&lt;br /&gt;-¿Qué no es nada? Pero si casi te quedas sin músculo.- dijo agitado - ¿Qué ha pasado Abi?&lt;br /&gt;-Christian se adentró hace un par de semanas en el bosque y Jordan, Ethan y Caleb que estaban cazando lo vieron y empezaron a perseguirle para matarle… por suerte yo estaba allí… - Ray me miraba asustado - pero tranquilo, Jordan se llevó un buen mordisco de mi parte, no creo que le queden ganas de acercarse en un mes por la reserva.&lt;br /&gt;-Entonces, ya han decidido comenzar a atacar… -sentenció.&lt;br /&gt;-Si – dije con voz sombría - he procurado mantenerle alejado todo lo posible, pero estas dos semanas no he podido vigilarle, he enviado a Miranda y Sharon en mi lugar mientras yo me curaba… pero esto va a ser para largo – dije quejándome mientras él lamía la herida.&lt;br /&gt;-¿Y Chelsea? – me preguntó alarmado&lt;br /&gt;-En su habitación. La acosté hace un par de horas.&lt;br /&gt;Ray se levantó y comenzó a dar vueltas por la habitación, como si estuviera enjaulado. La preocupación hizo presencia en su rostro masculino.&lt;br /&gt;-Tenía que haberme quedado… - dijo con culpabilidad&lt;br /&gt;-Ray, me se cuidar sola, esto no ha sido nada…&lt;br /&gt;-Pero te podían haber matado a ti también, Abi.- alzó su voz enfadado, no conmigo, si no con él mismo. – No podría soportar perderte por mi culpa…&lt;br /&gt;Me miraba a los ojos con ansia, como si quisiera atrapar mi imagen y retenerla con furia en su mente. Sus manos aferraban con fuerza las mías, tan cálidas como las recordaba. Me dolía que Ray se sintiera tan culpable por un simple rasguño en mi piel; ahora que todo empezaba a complicarse, podía vislumbrar lo lejos que podía llegar por mantenerme a salvo de cualquier peligro, aunque fuera mínimo. Me levanté al notar la incomodidad invadiendo mi cuerpo y me dirigí, seguida de Ray, a la habitación de Chelsea. Allí seguía durmiendo tranquila entre sus sábanas de seda blanca, con su peluche favorito entre sus brazos y respirando dulcemente. Ray se sentó a su lado y pasando una de sus manos por la pequeña cabecita de mechones color chocolate, le dio un beso en la frente. Chelsea se revolvió, pero ni siquiera se despertó. Ray sonrió ante aquel gesto y luego me miró. Me acerqué obedeciendo su muda petición. Me abrazó y apoyó su rostro en mi estómago mientras yo pasaba mis manos entre su pelo y ambos mirábamos a nuestra pequeña.&lt;br /&gt;-Se parece tanto a ti… - dije en susurros – El otro día, cuando me acerqué al pueblo para comprar provisiones, se quedó maravillada con un juguete de madera… el que te gustaba a ti ¿lo recuerdas?&lt;br /&gt;Él asintió con una sonrisa en sus labios.&lt;br /&gt;-¿Estuviste con Adam? – dijo un poco a regañadientes&lt;br /&gt;-Si, pero solo unos minutos, luego le dejé a Chelsea para que la cuidara mientras compraba algo.&lt;br /&gt;-¿Cómo están tu padre y hermano?&lt;br /&gt;-Ha pasado un año y siguen igual de destrozados, aunque Tony está mejor. – sonreí amargamente – Les echo tanto de menos… Me encantaría que todo fuera distinto y pudieran conocer a Chelsea… Ojalá pudieran saber que tienen una nieta y una sobrina preciosa.&lt;br /&gt;Noté como una lágrima caía por mi mejilla y traté de ocultarla para no preocupar a Ray. Pero mi esfuerzo fue en vano pues mi respiración se entrecortaba con mis sollozos.&lt;br /&gt;-Ojala pudiera hacer algo para que tuvieras la oportunidad de explicarles todo… pero es tan peligroso… - suspiró con fuerza mientras apretaba su frente en mi estómago – Me duele tanto verte así de triste…&lt;br /&gt;-No estoy triste Ray… Ahora te tengo a ti y me has dado el regalo más bonito que podía desear… Estar contigo y con Chelsea supera con creces mi tristeza… Se que no puedo negar tener esa espina clavada, pero ahora tú me haces feliz, a pesar de todo lo malo…&lt;br /&gt;Se hizo un gran silencio entre nuestros susurros. Al fin Ray se puso de pie frente a mí y tomándome de la mano nos dirigimos al saloncito para hablar sin peligro de que Chelsea se despertara.&lt;br /&gt;-Bueno, ¿y como te fue ese día en Fort Franklin? – dijo más animado&lt;br /&gt;-Pues como siempre… fui a informarme de lo que había pasado en el pueblo durante el mes a casa de Adam y claro de paso dejarle a la niña, luego al supermercado… y… - recordé algo un pelín delicado – bueno… se me olvidaba comentarte que… pues…&lt;br /&gt;-¿Qué? ¿Qué ha pasado? – dijo con sus ojos fijos en mis pupilas. Su voz era suave pero denotaba un deje de nerviosismo.&lt;br /&gt;-Verás… cuando volvía a por Chelsea a casa de Adam, me encontré con Ashley en el autobús urbano.&lt;br /&gt;Ray se quedó helado, con la boca abierta y las manos repentinamente sudorosas.&lt;br /&gt;-¿Y te reconoció? – dijo preocupado&lt;br /&gt;-No, bueno sí, bueno, no se… - Ray se revolvió en el sofá para sentarse de lado mirando hacia mí – El caso es que sin darme cuenta me senté frente a ella. Yo iba oculta con mis gafas, mi bufanda, mi gorra… y se me quedó mirando.&lt;br /&gt;-¿Y?- dijo impaciente&lt;br /&gt;-Pues, que dijo mi nombre… bueno más bien se dirigió a mí directamente&lt;br /&gt;-¿Y qué hiciste?&lt;br /&gt;-Me negué a seguirle la corriente, tuve que ponerme borde con ella antes de que se hiciera más ilusiones… - me sentí mal en ese instante – uff con qué cara dejé a la pobre… pero era eso o que alguien fuera a por ella. Me bajé del autobús de inmediato y salí por patas por la calle principal hasta casa de Adam&lt;br /&gt;-¿Y te siguió?&lt;br /&gt;-No, ella seguía con la pierna escayolada… - ahora cambié un poco de tema, pero era igual de preocupante – lo malo es que, creo que hay algo entre ella y Christian. Trabajan juntos en la reserva…&lt;br /&gt;-Ay Dios… - dijo echándose las manos a la cabeza – eso complica las cosas…&lt;br /&gt;-¿Crees que necesitará vigilancia?&lt;br /&gt;-De momento espero que no. Pero tendremos que hablar con Adam para saber que se cuece en la reserva estos días. Necesitamos que estén lejos uno del otro o si no Ashley acabará muy mal. Se está acercando el día y necesitamos que Christian esté preparado para ese momento…&lt;br /&gt;-Aun quedan dos meses… es demasiado tiempo y Ethan, Jordan y Caleb van a estar atentos a cualquier despiste por nuestra parte… Creo que sería mejor que nos trajéramos aquí a Christian.&lt;br /&gt;-Eso es lo que ellos quieren… no podemos arriesgarnos, es mejor que sigamos como hasta ahora. No pueden acercarse a Fort Franklin, allí nosotros tenemos ventaja. Mientras que Christian no pise el bosque, estará a salvo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;_________________________&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff6666;"&gt;Aclaración:&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#ff6666;"&gt;&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#000000;"&gt;&lt;span style="color:#ffffff;"&gt;Ante todo quiero pedir disculpas por mi tardanza en subir los capítulos. Pero es una cosa que voy a aclarar.&lt;/span&gt; &lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo estoy en la universidad y ello conlleva dedicarle mucho tiempo a estudiar, hacer ejercicios, prácticas de las diferentes asignaturas y muchas más cosas... Así que por ello, os pido un poco de paciencia; bastante hago quitándome 5 horas semanales (quizás alguna más) en pensar y escribir la historia. Hasta ahora he intentado subir de inmediato todos los capítulos que me han sido posibles escribir, pero también tenéis que comprender que hay veces que suelen aparecer los típicos "bloqueos" que me impiden llevar un ritmo más rápido de escritura. Nada me gustaría más que escribir un capítulo diario, pero es prácticamente imposible compaginar los estudios y la escritura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Soy muy crítica conmigo misma, incluso más de lo que pienso y me gusta que cada capítulo quede perfecto para que podáis disfrutarlo. Incluso aún estando acabados los capítulos, sigo viéndoles fallos...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De nuevo quiero pediros disculpas por las tardanzas, pero aquí he dejado los motivos. Espero que seáis comprensivos y sobre todo pacientes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y sobre todo daros MILES DE GRACIAS por seguir leyendo. Es lo que me motiva a seguir escribiendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡¡Un beso enorme a tod@s!!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4552266832186720589-2293123021320183089?l=memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com/feeds/2293123021320183089/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com/2009/10/capitulo-15-herida-aclaracion.html#comment-form' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4552266832186720589/posts/default/2293123021320183089'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4552266832186720589/posts/default/2293123021320183089'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com/2009/10/capitulo-15-herida-aclaracion.html' title='CAPITULO 15. Herida. + Aclaración'/><author><name>Memorias oscuras del bosque</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13912451939809085840</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://3.bp.blogspot.com/_9vKYW7vdVbU/SyPViRys_oI/AAAAAAAAACg/0s5_-ZU-Tgk/S220/1259941021287_f.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4552266832186720589.post-7868831788974281304</id><published>2009-10-11T07:25:00.000-07:00</published><updated>2009-10-11T07:27:09.936-07:00</updated><title type='text'>Libro 4 - Abigail. Prólogo</title><content type='html'>Antes mi vida era como un libro sin argumento, con páginas en blanco y cientos de frases sin sentido. Tenía una vida normal, tan normal, que cada día que pasaba, cada noche de fiesta con mis amigos, cada momento familiar, comenzaba a carecer de sentido.&lt;br /&gt;Había algo dentro de mí que estaba muerto…&lt;br /&gt;Sin embargo la noche de mi muerte, cuando volví a despertar y vi sus ojos vidriosos observándome de arriba abajo comprobando que estaba en perfecto estado, supe que una nueva vida comenzaba. Mi cuerpo era mucho más fuerte, mis oídos y ojos apreciaban hasta el más mínimo detalle… cada gota de lluvia sobre mi cuerpo, cada mota de polen de las flores, cada grano de arena del suelo, el aire en mi cara… Todo era nuevo, como si acabara de nacer y estuviera viendo el mundo por primera vez. Y eso era cierto. Era la primera vez que me enfrentaba a mi nueva vida con mi nuevo cuerpo, aunque en realidad fuera el mismo, pero dotado de tal potencia que cualquier fibra frágil de mi anterior vida había desaparecido. El corazón bombeaba aún más rápido, la sensación de libertad aumentaba a cada paso que daba, el frío invierno no era impedimento para caminar descalza y sin abrigo por el bosque…&lt;br /&gt;Cada día que pasaba, Ray me observaba feliz cómo iba descubriendo por mí misma el entorno que me rodeaba. Yo también me sentía feliz de poder compartir con él todo esto. Le amaba por haberme dado esta segunda oportunidad de vivir y de disfrutar de la naturaleza; y le sigo amando, por supuesto. Jamás me había sentido así. Era una sensación que ningún humano podría describir. Era mil veces mejor que la felicidad, mil veces mejor que los efectos de la adrenalina… Con él todo es más fácil, nada es peligroso… o eso pensaba. Esa era la cara de la moneda. La cruz era la más dolorosa. No podía volver junto a mi familia ni mis amigos, no a menos que quisiera morir definitivamente; descubrirme ante ellos de nuevo con mi nuevo aspecto, sería un peligro no solo para mí, sino para ellos y todo cuanto les rodeaba. La oscuridad es mucho más peligrosa de lo que pensamos. Cada sombra del bosque esconde un peligro venenoso y letal, y mucho más si eres el siguiente en unirte a esta vida paralela a la humana.&lt;br /&gt;Ahora mi familia es Ray… y en cierta parte es un alivio. Podía haberme independizado, pero escogí quedarme a su lado. Me había devuelto a la vida… aunque pagando un alto precio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Nadie dijo que esta &lt;em&gt;vida&lt;/em&gt; fuera fácil…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4552266832186720589-7868831788974281304?l=memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com/feeds/7868831788974281304/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com/2009/10/libro-4-abigail-prologo.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4552266832186720589/posts/default/7868831788974281304'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4552266832186720589/posts/default/7868831788974281304'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com/2009/10/libro-4-abigail-prologo.html' title='Libro 4 - Abigail. Prólogo'/><author><name>Memorias oscuras del bosque</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13912451939809085840</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://3.bp.blogspot.com/_9vKYW7vdVbU/SyPViRys_oI/AAAAAAAAACg/0s5_-ZU-Tgk/S220/1259941021287_f.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4552266832186720589.post-2271015206601864283</id><published>2009-10-08T04:51:00.001-07:00</published><updated>2009-10-08T04:58:28.335-07:00</updated><title type='text'>CAPITULO 14. La fiesta.</title><content type='html'>&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;Decidimos regresar al coche cuando empezábamos a dar por hecho que nadie vendría a rescatarnos hasta que se dieran cuenta de que se hacía tarde y no regresábamos. Sin embargo el coche ya no respondía cuando le ponía el contacto para conectar la calefacción, así que el frío comenzó a entrar por los cuatro costados y cada una de las rendijas de las puertas. Soplaba una ventisca descomunal; podíamos sentir cómo balanceaba ligeramente el todoterreno. Me apretujé contra el asiento y me escondí en el anorak de plumas como si fuera una tortuga. Lo mismo hizo Ashley pero su abrigo era tan fino que continuaba tiritando y podía apreciar como los labios se le empezaban a cortar por la temperatura tan baja. Le propuse un intercambio de prendas y al menos sus espasmos se calmaron y sus mejillas y labios empezaron a tomar un color rosáceo menos preocupante que el anterior violeta pálido.&lt;br /&gt;-¿Cuándo crees que vendrán a buscarnos?&lt;br /&gt;Ashley estaba muy preocupada por la tardanza de nuestros compañeros, pero yo confiaba en que Adam no estuviera tan preocupado por su coche y se acordara de nosotros.&lt;br /&gt;-Pronto, no te preocupes.&lt;br /&gt;Nos quedamos en silencio escuchando el feroz viento que soplaba. Era increíble que aún no nos hubiera volcado. Cada pocos segundos limpiaba el cristal para poder ver el exterior, aunque no veía nada nuevo. Nieve y más nieve… Salí fuera con la esperanza de poder arreglar el motor para encender el climatizador. Nada. El vehículo que teníamos por paciente había pasado a mejor vida y encima estábamos perdidos en una gigantesca nevera.&lt;br /&gt;Me senté en el parachoques frotando mis manos para calentarlas cuando a lo lejos vislumbré un pequeño destello de luz muy blanca entre los árboles. De ella salía la silueta de una mujer con el pelo largo y negro como el ébano enmarañándose con el viento, un cuerpo perfecto cubierto por una camiseta harapienta y unos pantalones de cuero de color marrón oscuro que se ceñían a sus piernas, unos labios carnosos y rojos como el fuego, su piel casi blanca como la nieve y unos ojos de un intenso verde esmeralda. Movía sus labios como si hablara, pero en realidad las palabras no salían de su boca… Caminó a un paso lento y hermoso, con la mirada serena puesta en mí.&lt;br /&gt;-Sal del bosque…&lt;br /&gt;Pude escuchar su voz entre susurros como el viento cuando pasa a través del bosque. Era siniestramente bella… y tan familiar…&lt;br /&gt;- Christian, sal del bosque, huye… corres un gran peligro…&lt;br /&gt;Sentía que me ahogaba por momentos. Cuanto más cerca estaba de mí, menos aire podía tomar para calmar mis pulmones. Se situó frente a mí, mirándome a los ojos.&lt;br /&gt;-Christian, vete de aquí – ahora su voz sonaba clara y retumbaba en todos los rincones de mi cabeza dejándome aturdido – Christian…&lt;br /&gt;-Christian!!&lt;br /&gt;Me desperté sobresaltado al escuchar ahora la voz de Ashley mientras me movía violentamente para despertarme. Respiraba con dificultad intentando que el aire no me abrasara los pulmones. Me miré al espejo retrovisor y me vi la frente cubierta de sudor, algo raro a pesar de la baja temperatura que hacía.&lt;br /&gt;-Christian, ¿Estás bien? – dijo preocupada Ashley – Dejaste de respirar mientras dormías, me has dado un buen susto…&lt;br /&gt;Casi ni le hice caso. Continuaba con mi mirada perdida en dirección a los arboles de donde se suponía que mi ángel de la guarda había salido, por fin le puse cara aunque no sabía si esa sería la real. Me eché las manos al pecho aliviado y angustiado al mismo tiempo.&lt;br /&gt;-¿Sigues teniendo frío? - La voz se me quebró y acabó siendo un susurro.&lt;br /&gt;-No. – contestó.&lt;br /&gt;Continué petrificado en el asiento intentando asimilar si lo que acababa de vivir era realmente un sueño a pesar de que Ashley me lo hubiera confirmado. &lt;&lt;&gt;&gt; .Salí del coche para confirmar mis sospechas, pero cuando llegué al lado del abeto donde había salido mi “ángel” pude comprobar que no había restos de pisadas. Nada de nada. Me preocupaba lo vivido que llegó a ser mi sueño. Sentía el frío como lo sentía despierto, la misma sensación de quedarme sin aire… Todo, absolutamente todo era demasiado real. Me dolía demasiado la cabeza como para continuar pensando en mi repentina locura así que volví al coche para no pillarme una pulmonía.&lt;br /&gt;-Oye, ¿te pasa algo? Estás muy raro… – dijo Ashley cuando llegué&lt;br /&gt;-No, nada…&lt;br /&gt;Me miró extrañada y para el colmo pasó una mano por mi frente que aun seguía inundada en sudor.&lt;br /&gt;-Creo que tienes fiebre, tienes mala cara.&lt;br /&gt;-Se me pasará… - o eso quería creer, pero me sentía tan cansado que mucho me temía que estuviera enfermando – Ten… - dije pasándole un walkie – Mira a ver si alguien te contesta…&lt;br /&gt;Ashley salió fuera, hacia un pequeño claro que hacían los árboles sobre la carretera.&lt;br /&gt;Quizás hubieran pasado dos horas más, no lo recuerdo, pero cuando volví a abrir mis ojos, la luz de dos faros me deslumbró. El sonido de un vehículo frenando al lado del nuestro me informó de que por fin había llegado la hora de volver a casa.&lt;br /&gt;-Ey!! ¿Estáis bien?&lt;br /&gt;Pude reconocer la voz de Adam enseguida. Yo casi ni contesté porque prefería seguir con mis ojos cerrados disfrutando del calorcito de mi abrigo. Ashley ya se había subido al todoterreno de Adam y a lo lejos puede oír su voz.&lt;br /&gt;-Creo que deberíamos llevarle a urgencias, tiene fiebre…&lt;br /&gt;Hablaba con alguien, pero no era con Adam, supuse que alguien más venía con él.&lt;br /&gt;-Se me pasará… - volví a contestar cansinamente a Ashley.&lt;br /&gt;Al fin tomé fuerzas de donde no las tenía y subí a la parte de atrás, donde efectivamente me encontré con Lorh. Ésta al verme hizo una mueca de desagrado. &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;em&gt;Huye, corres un gran peligro...&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;huye,&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;br /&gt;No sé por qué, pero en esos instantes resonó en mi cabeza la voz de mi ángel… Sacudí la cabeza para despejarme de aquel recuerdo tan extraño como inquietante. Lorh se alejó algo más de mí pero continuaba mirándome con cara de asesina, clavándome los ojos como si quisiera descuartizarme allí mismo. Estaba tan concentrado en ella que ni siquiera escuché la voz que la reclamaba. Ella se giró hacia delante cambiando su oscuro rostro a una perfecta y dulce sonrisa. Me quedé muerto de miedo en el sitio. Lorh era mi amiga… o bueno, eso creía; no la veía capaz de hacerme daño… ¿No? Miles de dudas me asaltaron de repente. El caso es que en ese preciso momento deseaba llegar a casa en cuanto antes. De devanaba la cabeza intentando encontrar alguna relación entre mi sueño y la repentina aparición de esa voz. Algo raro se estaba cociendo… algo muy gordo y yo no quería quedarme para comprobarlo. Ashley continuaba mirándome preocupada, aunque yo intentaba disimular mi ansiedad ya no podía engañarla, me tenía demasiado calado.&lt;br /&gt;Por fin llegamos a mi casa. Adam paró frente al porche y me ayudó a salir.&lt;br /&gt;-Hasta mañana.&lt;br /&gt;Me despedí de las dos, aunque solo recibí respuesta de Ashley. Lorh me despachó con una nueva mirada cargada de odio hacia mi persona. No entendía nada. ¿Qué bicho le había picado?&lt;br /&gt;-¿Lorh está enfadada? – le pregunté a Adam intentando parecer despreocupado.&lt;br /&gt;-No. ¿Por qué iba a estarlo?&lt;br /&gt;Llegamos hasta la puerta. Saqué mis llaves y abrí.&lt;br /&gt;-Por nada… serán paranoias mías… - sonreí para no abocarle a hacer más preguntas – nos vemos mañana.&lt;br /&gt;-¡Cuídate, blandengue !&lt;br /&gt;Ignoré lo que acaba de soltarme y cerré la puerta en sus narices. Subí con pesadez las escaleras hacia mi cuarto y en cuanto llegué me tiré sobre la cama escondiendo la cara contra el edredón. Estaba muerto de cansancio y de la fiebre que me devoraba. Escuché como unos pasos se acercaban a mi habitación.&lt;br /&gt;-Christian, cielo… - la abuela se sentó en la cama a mi lado – Herver me llamó diciendo que volverías muy tarde porque tuvisteis una avería, ¿estás bien?&lt;br /&gt;-No, abuela, no estoy bien… - dije incorporándome – No entiendo a las mujeres, Lorh se portaba genial conmigo y hoy por poco me descuartiza en el coche, Ashley y yo nos teníamos asco hasta esta misma mañana y ahora se preocupa por mi… - dije elevando una octava mi voz - y para el colmo oigo voces en mi cabeza de otra mujer que está muy buena y que encima no conozco ni he visto en mi vida…&lt;br /&gt;Abuela se acercó a mí y me tocó la frente.&lt;br /&gt;-Tienes fiebre y muy alta – puntualizó – Es mejor que te vayas a dormir, creo que tienes alucinaciones… No te preocupes te prepararé un caldito y se te pasará en un santiamén.&lt;br /&gt;-Estoy bien!!&lt;br /&gt;Grité desesperado echándome las manos a la cabeza, aunque la verdad es que las fuerzas empezaban a faltarme, debí haberme agarrado una buena por estar tanto tiempo en el bosque y sin calefacción. Abuela me ignoró, me abrió la cama y me empujó hacia ella.&lt;br /&gt;-Duérmete – me ordenó.&lt;br /&gt;Salió de mi habitación dejándome a oscuras. Cerré mis ojos y concilié el sueño de manera facilísima. Lo único que recuerdo de la noche es que la abuela venía cada dos horas a cambiarme el paño húmedo que tenía en la frente para bajar la fiebre.&lt;br /&gt;A la mañana siguiente desperté con ardor en mis ojos. Me asomé al espejo del baño de mi habitación y comprobé que los tenía colorados por la fiebre. Abuela entró de nuevo a mi habitación.&lt;br /&gt;-¿Cómo te encuentras?&lt;br /&gt;-Cansado… - el tono de mi voz me sorprendió muchísimo; prácticamente no podía hablar.&lt;br /&gt;-Ummm llamaré a Herver, esto va para largo.&lt;br /&gt;Ni siquiera me quejé. No tenía ganas para discutir con ella, así que me dejé caer de nuevo en la cama y dormí todo lo que quise despertándome durante media hora por la noche para comer algo y tomarme los medicamentos que la abuela había comprado para mí. Así pasé cinco días más. Cinco largos y eternos días, aunque si he de ser sincero, se me pasaron volando gracias al sueño, como si una mosca tsé tsé me hubiera picado. Al sexto día me encontraba como un roble y me levanté con ganas de trabajar; pero antes de eso me metí un buen desayuno entre pecho y espalda, con huevos fritos, beicon y una buena taza de café recién hecho.&lt;br /&gt;Me dirigí a la oficina aún aturdido por los cinco días y medio de cama, pero el sol que brillaba esa mañana me despejó todos los sentidos. Adam me recibió con los brazos abiertos.&lt;br /&gt;-Eh!! ¡Has sobrevivido!&lt;br /&gt;-Hola Adam…&lt;br /&gt;-Me ha dicho Herver que hoy podemos salir antes del curro. Así que te arrastraré a la pastelería más cercana para que me invites.&lt;br /&gt;-¿Invitarte a qué? – dije extrañado&lt;br /&gt;Adam se quedó un poco chocado con mi respuesta.&lt;br /&gt;-Pues… ¿A qué va a ser? Tu cumpleaños… - dijo aún un poco atontado.&lt;br /&gt;-Es dentro de tres días… - dije despreocupado.&lt;br /&gt;-¿No era el día veinte? Juraría que lo tengo apuntado en un papelito – lo sacó y me lo enseñó - ¿Lo ves? Cumpleaños de Christian, veinte de enero…&lt;br /&gt;Miré el calendario de mi reloj digital. Me quedé helado. Ni siquiera sabía el día en el que vivía, menudo despiste, aunque la verdad no me ilusionaba tan efusivamente cumplir años como a Adam.&lt;br /&gt;-Pues si no llegas a recordármelo no me hubiera dando cuenta… - dije desanimado&lt;br /&gt;-¡¡Felicidades tío!! – me abrazó – bueno a las cuatro te espero en la puerta&lt;br /&gt;-Vale!! – dije – pero no te atiborres en la hora del almuerzo, deja sitio para los pasteles…&lt;br /&gt;-Créeme… dejare bastante sitio – dijo entre dientes.&lt;br /&gt;Casi no había nadie en la oficina. ¿Dónde estaba todo el mundo? Me fui a mi despacho para adelantar todo el trabajo que no había podido hacer en una semana. Pero cuando encendí el ordenador y vi que todos los informes estaban acabados me quedé sorprendido. Seguramente Herver le diera mi clave de acceso a Ashley para continuar ella sin mí. No sabía qué hacer. Ahora me tiraría seis horas seguidas con los brazos cruzados. Llamé al despacho de Herver y no había nadie. Me fijé en un post it pegada en su mesa. Lo cogí y leí. &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="left"&gt;&lt;em&gt;Christian, Adam, nos hemos ido todos a patrullar, os quedáis al cargo de la oficina hasta que regresemos. Herver&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;&lt;christian,&gt;&lt;br /&gt;Genial. Menos mal que tenía un juego de marcianitos instalado en el ordenador para estas ocasiones. Me tiré sentado frente a la pantalla durante toda la mañana. Tomé mi almuerzo con Adam y después continué dos horas más matando a mutantes del espacio. Cuando el reloj marcó las cuatro, apagué el ordenador y me reuní con Adam en la puerta, como habíamos quedado. Durante el viaje de regreso a casa, pegué una cabezada en el asiento del copiloto. No tardamos ni media hora en llegar a la ciudad pero cuando lo hicimos me fijé que Adam no giraba a la derecha en dirección a la pastelería sino que continuaba por la calle principal hacia mi casa.&lt;br /&gt;-Adam te has equivocado… - dije sin darle importancia.&lt;br /&gt;-He cambiado de idea. Mejor me tomo un cafecito en tu casa.&lt;br /&gt;Pronto nos situamos en el porche. Adam apagó el motor y nos dirigimos dentro. Abrí con parsimonia la puerta y cuando lo hice, todo estaba a oscuras.&lt;br /&gt;-Qué raro… - dije para mí – la abuela siempre está aquí a estas horas…&lt;br /&gt;Encendí la luz.&lt;br /&gt;-¡¡SORPRESA!! ¡¡FELIZ CUMPLEAÑOS!!&lt;br /&gt;Un montón de globos de colores y guirnaldas decoraban el gran salón. La mesita del café estaba retirada hacia un rincón y en la mesa de las grandes cenas se apiñaban un montón de cuencos con fritos y una ponchera repleta. Todo el mundo estaba allí congregado, todos sin excepción, y cuando digo todos, me refería también a Lorh y Ashley. Aunque Lorh seguía con la misma cara perra de hacía una semana.&lt;br /&gt;-Adam eres un…&lt;br /&gt;-Guárdate los elogios para más tarde, pequeño piojo… - me dijo Adam ofreciéndome un paquete del tamaño de la palma de mi mano – Ábrelo!! Ni siquiera te imaginas lo que hay ahí – dijo señalando la caja&lt;br /&gt;La abrí con cuidado y casi me caigo de culo. Una llave de coche brillaba en el interior de la cajita.&lt;br /&gt;-Dios Adam!! No puede ser… no puedo aceptarlo!! - Dije al ver la marca.&lt;br /&gt;-Anda, sal al patio trasero, ahí te espera tu amorcito – dijo con retintín Adam&lt;br /&gt;Salí corriendo seguido por todos los invitados. Un Ford Kuga color negro brillante me esperaba con las puertas abiertas y los intermitentes funcionando como si acabara de ganarlo en un concurso. Me subí y acaricié el volante con la boca abierta.&lt;br /&gt;-Adam, esto es muchísimo dinero… - dije culpable&lt;br /&gt;-Prefiero regalártelo antes de que me destroces el mío.&lt;br /&gt;Todos rieron. Entramos de nuevo dentro de la casa, pero cada poco miraba fuera para ver que mi recién adquirido todoterreno estaba a salvo. El resto de regalos no eran tan alucinantes como el de Adam, pero tenían su buena intención. Bastante ropa por parte de mis amigos que agradecí pues la mía estaba un poco machacada. Ashley estaba un poco cortada entre tanta gente. Divisé en una de sus manos un paquete de tamaño similar al que Adam me entregó con la llave. Me disculpé con mis invitados y me uní a ella al lado de la mesa de la bebida.&lt;br /&gt;-Seguro que Adam te arrastró hasta aquí.&lt;br /&gt;-En realidad, vine por voluntad propia. Espero que el decorado sea de tu agrado&lt;br /&gt;-¿Lo has hecho tú? – dije sorprendido&lt;br /&gt;Ella asintió con la cabeza algo incomoda y sonrojada.&lt;br /&gt;-Gracias – dije – es un gran regalo por tu parte...&lt;br /&gt;-Aun te queda uno por abrir – dijo extendiendo su brazo y dándome el paquetito&lt;br /&gt;-No tenías que haberte molestado.&lt;br /&gt;-Ábrelo anda!! – dijo casi eufórica.&lt;br /&gt;Lo fui abriendo con cuidado. Primero el celo y luego el papel. La caja quedó desnuda y la destapé. Había un precioso colgante de acero colgando de un hilo de piel. Era realmente bonito.&lt;br /&gt;-Es precioso ¿qué es? – dije extrañado con la forma del colgante&lt;br /&gt;-Es un amuleto Inuit… te protegerá de los malos espíritus o eso es lo que dice Lorh. Ella es la que entiende de estas cosas. Era mío y quería que lo tuvieras tú. No es un coche como el de Adam… - me rei mientras ella se balanceaba con las manos en los bolsillos – pero espero que te funcione.&lt;br /&gt;-Gracias de verdad, es el mejor regalo de todos, con diferencia.&lt;br /&gt;Me quedé un momento dubitativo. Ella esperaba algo y yo también, así que le di un beso en la mejilla para agradecérselo. Ambos sonreímos demasiado sonrojados, con miedo a que alguien nos hubiera visto.&lt;br /&gt;Cerca de la una de la mañana acabó la fiesta. Ashley se quedó para ayudarme a recoger y luego la llevaría a su casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;(Fin del libro 3)&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4552266832186720589-2271015206601864283?l=memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com/feeds/2271015206601864283/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com/2009/10/capitulo-14-la-fiesta.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4552266832186720589/posts/default/2271015206601864283'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4552266832186720589/posts/default/2271015206601864283'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com/2009/10/capitulo-14-la-fiesta.html' title='CAPITULO 14. La fiesta.'/><author><name>Memorias oscuras del bosque</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13912451939809085840</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://3.bp.blogspot.com/_9vKYW7vdVbU/SyPViRys_oI/AAAAAAAAACg/0s5_-ZU-Tgk/S220/1259941021287_f.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4552266832186720589.post-2075416269605816876</id><published>2009-10-06T08:02:00.001-07:00</published><updated>2009-10-06T08:02:44.566-07:00</updated><title type='text'>CAPITULO 13. Perdidos.</title><content type='html'>No le dirigí la palabra en ningún momento aunque por una parte quería saber a qué se refería Herver con la baja de Ashley. Tenía curiosidad por saber que le había ocurrido para haber estado tanto tiempo fuera de la reserva. Por unos instantes me oculté tras la pantalla del ordenador para estudiar su rostro sin que ella pudiera descubrirme y entonces me di cuenta de muchas cosas. Tenía el semblante frío y serio, unos ojos chocolate realmente tristes y un color bastante pálido de su piel, como si estuviera enferma y algo la estuviera devorando por dentro. De repente recordé la conversación que tuve con Herver el día de la carrera de trineos. Me habló del señor Kane… Ashley Kane… ella debía ser su hija. Ella debía ser la chica que tuvo el accidente… la amiga de la difunta Abigail. Entre tantos datos que venían a mi cabeza, llegué a la conclusión final. Ashley volvía de su baja por el accidente. ¿Pero tan mal ha estado como para no haber pisado esta oficina durante un año? Ahora si que tenía ganas de saber lo ocurrido o quizás no.&lt;br /&gt;En la hora del almuerzo me reuní con Adam en la cafetería de la oficina y nos sentamos en unos sillones alejados de donde la mayoría de los empleados conversaban y tomaban su café.&lt;br /&gt;-¿Cómo es que has llegado tan tarde y has venido en taxi hoy? – me dijo extrañado Adam – Te presté el coche no solo para el viaje a Toronto sino para que lo uses mientras consigues uno…&lt;br /&gt;-De eso precisamente quería hablarte Adam – dije interrumpiéndole&lt;br /&gt;-Oh, oh!! No me gusta esa cara… - dijo - ¿Qué has hecho? ¿Se lo has vendido a la mafia italiana, te lo han robado… ?&lt;br /&gt;Se notaba que hablaba en un tono bromista pero en su interior empezaba a crecer un pequeño asesino que me descuartizaría en cuando le diera la noticia.&lt;br /&gt;-Verás… - empecé – Cuando venía de camino a la oficina tuve un pequeño percance… - dije mordiéndome el labio - … y básicamente el parachoques trasero habrá que cambiarlo, pero no te preocupes – dije quitando importancia a la situación – una compañera de la oficina se hará cargo de los gastos.&lt;br /&gt;-Oh dios, Christian!! – dijo lamentándose – mi coche preferido no… En fin – dijo resignándose - ¿Con quién tengo que hablar para dar parte al seguro?&lt;br /&gt;-Con la novia cadáver de allí – dije apuntando a la barra – la del pelo recogido, con cara de verza.&lt;br /&gt;-¿Ashley?&lt;br /&gt;-Si, esa misma. Casi me mata, así que ten cuidado, menudo genio!!&lt;br /&gt;-Oye Christian, te voy a advertir de una cosa. Ashley es mi mejor amiga y tu también lo eres, lo ha pasado muy mal, incluso creíamos que se moriría de pena… así que no quiero que hables así de ella ¿Entendido?&lt;br /&gt;-Solo era una broma… - dije disculpándome.&lt;br /&gt;-Tú no sabes nada… - dijo con una voz que me asustaba – No es buen momento para bromas.&lt;br /&gt;Me sorprendió la manera en que me habló Adam, como si con mi humor negro le hubiera tocado alguna fibra sensible. ¿Qué mosca le había picado? Se alejó para hablar con ella. Durante unos minutos vi como entablaban un diálogo fluido con alguna que otra cara de arrepentida de la chica y unas cuantas miradas asesinas hacia mi persona. Parecía como si la culpa fuera mía. Me sentía realmente desquiciado con ese comportamiento, así que me bebí el café de un tragó y me largué al despacho a acabar con el trabajo que tenía.&lt;br /&gt;Esa misma tarde pensaba quedar con Adam para ir con él hasta el taller pero dijo que tenía otros asuntos pendientes. Lo mismo intenté con Lorh y Danny pero ya habían quedado con Ashley. Parecía que todo el mundo me estuviera dando de lado por un comentario en plan coña, pero me estaba fastidiando bastante todo el temita.&lt;br /&gt;El día siguiente fue igual de aburrido y enervante que el anterior, incluso el ordenador y la máquina de café estaban en mi contra. El miércoles Ashley no apareció por allí en todo el día, algo que sin saber por qué me dio una sensación de angustia. Pensé que Adam le había comentado algo de mi desagradable comportamiento hacia ella y quizás se hubiera molestado… ya no por el hecho de haber discutido a cuenta del golpe con el coche, si no porque probablemente no estaba recuperada mentalmente del accidente… Por tanto aquel día Adam, Lorh y Danny si podían ofrecerme conversación. Me pareció algo desagradable porque en ese sentido me consideraba un segundo plato. El jueves más de lo mismo y gracias a dios llegó el viernes. Herver me llamó a su despacho a primera hora.&lt;br /&gt;-Siéntate Christian. – me dijo&lt;br /&gt;Hice lo propio y mientras Herver buscaba y rebuscaba unos papeles por su escritorio yo me desperecé ya que aquella noche había vuelto a soñar con la maldita persecución de los lobos y no logré pegar ojo.&lt;br /&gt;-A ver… - dijo al fin Herver sacando un mapa – Necesito que salgáis tú y Ashley a patrullar el norte de la reserva. La gente está pillando la gripe y tenemos varias bajas.&lt;br /&gt;-No estarás hablando en serio…&lt;br /&gt;-Christian!! – dijo en tono cansino Herver, dando por zanjado el tema.&lt;br /&gt;-Vale, vale.&lt;br /&gt;Me levanté y cogí las llaves del todoterreno que Herver guardaba en una gran caja con las llaves del resto de vehículos. Salí fuera y me encontré con la arpía que me había quitado a mis amigos.&lt;br /&gt;-No entres – le dije – Herver nos envía a patrullar, así que venga... date prisa.&lt;br /&gt;Me miró con cara de malas pulgas pero la ignoré. Arranqué el todoterreno y enseguida nos pusimos en marcha. Como el ambiente estaba demasiado caldeado puse un disco con los grandes éxitos de “Metallica” que me cogí la semana antes de volver de Toronto para ocasiones como esta. Pude ver de reojo cómo Ashley resoplaba y apoyaba su cabeza contra la ventanilla empañada.&lt;br /&gt;-Creo que estás un poco anticuado – dijo con retintín.&lt;br /&gt;-¿Perdona? Metallica nunca pasa de moda. – dije un poco irritado – Al final he conseguido que me hables sin que salga ningún insulto por tu boca…&lt;br /&gt;-Imbécil – me soltó&lt;br /&gt;-Hubiera preferido algo como “tío bueno” o “está genial este disco”… - dije picándola, pero volví a ver su cara blanquecina con sus ojeras marcadas y me volvió a entrar esa sensación de remordimiento y pena por ella – Oye… el otro día, creo que me pasé un poco con lo del coche…&lt;br /&gt;Odiaba tener que ceder pero esta vez yo me había pasado dos pueblos, he de reconocerlo. Ella no tenía la culpa del golpe, solo fue un pequeño despiste por parte de ambos. Continuaba con su mirada perdida en el infinito, con una pierna flexionada contra su pecho y mordiéndose las uñas de la mano derecha. ¿Se estaba haciendo la dura conmigo ignorándome o es que no me había oído? Respiré hondo y dirigí mi mirada a la maltrecha carretera que cruzaba el bosque.&lt;br /&gt;-No hace falta que te disculpes – me dijo al cabo de unos minutos con una voz bastante apagada – Es normal que te enfadaras, no era tuyo el coche...&lt;br /&gt;¿Por qué me sentía tan rastrero? Las ganas de saber cómo ocurrió el accidente me estaban matando; no se por qué, pero quería saber más de ella. No sabía lo potente que podía llegar a ser mi parte cotilla.&lt;br /&gt;-Bueno… ¿Llevas mucho trabajando en la reserva? – sabia la respuesta pero no tenía ni idea de cómo empezar una conversación civilizada con ella.&lt;br /&gt;-Un par de años, quizá tres, no lo recuerdo…&lt;br /&gt;-Ah!! – musité&lt;br /&gt;-Oye, no tienes que fingir ser amable conmigo – me dijo – yo te caigo mal y tu a mi también… y ya está. No hay que buscarle tres pies al gato.&lt;br /&gt;-¿Te caigo mal? – dije sorprendido y asustado – Ehh, si, si, tú también me caes fatal… - dije haciéndome el duro&lt;br /&gt;Ella volvió a mirar hacia su ventanilla no sin antes pasar su manga por el cristal para quitar el vaho y poder ver. Paso sus manos por los brazos para calentarse.&lt;br /&gt;-¿Tienes frio? – dije enseguida – Puedo poner la calefacción.&lt;br /&gt;-No es necesario.&lt;br /&gt;Volví a colocar mis manos en el volante y de refilón vi como ella encendía el climatizador. ¿Pero no me dijo que no tenía frio? ¿A qué demonios jugaba? Me estaba sacando de mis casillas. El parabrisas comenzó a empañarse a causa de la diferencia de temperatura entre el exterior y el interior. Decidí en ese momento apagar la calefacción.&lt;br /&gt;-Aún tengo frío… - dijo ella mosqueada&lt;br /&gt;-Se empaña el cristal y no veo nada.&lt;br /&gt;-Pues abre los ojos.&lt;br /&gt;Ella encendió de nuevo el climatizador y por sus narices tuve que abrir un poco la ventanilla para no acabar asfixiado en la sauna en que había convertido el coche esa especie de diablilla que llevaba por copiloto. Ahora apagó el equipo de música.&lt;br /&gt;-¿Pero qué haces? Esa canción era mi preferida&lt;br /&gt;-Me duele la cabeza de escuchar tantos gritos…&lt;br /&gt;Volví a encender la radio, ella la apagó… así unas diez veces y otra diez con el climatizador, hasta que el todoterreno empezó a hacer unos movimientos bastante raros y acabó por pararse en mitad de la carretera.&lt;br /&gt;-Genial!! – salí del todoterreno ofuscado - ¿Has visto lo que has hecho?&lt;br /&gt;-Yo no he hecho nada!!&lt;br /&gt;Ashley se bajó y yo mientras abrí el capó inspeccionando cada centímetro del motor hasta que encontré una ranura por la que salía humo.&lt;br /&gt;-Uff!! Tiene mala pinta… - dijo Ashley mientras apoyó una mano en el motor.&lt;br /&gt;-Vamos a tener que pedir una grúa – dije dirigiéndome hacia la parte trasera del todoterreno donde tenía una bolsa con el walkie dentro. – No tenemos cobertura – dije abatido acercándome a ella.&lt;br /&gt;En ese momento salió otra bocanada de vapor muy caliente y fue a parar en la mano de Ashley. Salió corriendo protegiéndose la mano con la que tenia libre. Corrí tras ella para ver lo que le había ocurrido en realidad.&lt;br /&gt;-Tranquila, tranquila… espera, déjame ver.&lt;br /&gt;-Me duele mucho… - dijo casi llorando a causa del dolor.&lt;br /&gt;Cogí su mano y la examiné mientras ella seguía retorciéndose del dolor. Cogí un trozo de hielo limpio de unas ramas de un abeto próximo a la carretera y lo apliqué en la quemadura.&lt;br /&gt;-No es un medicamento pero algo te aliviará. – dije empapando la zona quemada – Has tenido suerte, no es una quemadura grave…&lt;br /&gt;No sé por qué, pero en esos instantes nuestras miradas se cruzaron. Nos quedamos absortos sin poder mirar a otro sitio, como si algo en sus ojos me atrapara, me hechizara…&lt;br /&gt;Nos apartamos hacia el sendero y nos sentamos en el tronco de un abeto caído. Continué limpiando la herida y con un pañuelo le cubrí la mano para que no la rozara en ningún sitio involuntariamente.&lt;br /&gt;-Gracias. – dijo ella.&lt;br /&gt;-No tienes porqué dármelas… - sonreí&lt;br /&gt;Me asustaba la facilidad con la que me mostraba tal y como era. Era un sentimiento extraño, cálido. Decidimos comenzar a caminar de vuelta a la oficina; aun nos quedaban por delante veinte kilómetros que era la cuarta parte del recorrido que deberíamos haber hecho en todo el día.&lt;br /&gt;Serían aún las diez de la mañana y paramos para descansar después de una hora y media caminando. Cogí el walkie, pero aún no recibía señal para poder contactar con Herver. Encima estaba nublado y no había forma de orientarse. Según estaba el cielo, lo más seguro era que en pocos minutos comenzara a nevar.&lt;br /&gt;- Me temo que estamos perdidos… - dije sin ánimo, sentándome al lado de Ashley - ¿Cómo va la mano?&lt;br /&gt;-Mejor gracias… -dijo – Dime… ¿Cuándo te mudaste a Fort Franklin? Nunca te he visto por aquí – dijo con curiosidad y lo más importante, sin insultos ni groserías…&lt;br /&gt;-Hará cosa de dos meses.&lt;br /&gt;-¿Y por qué viniste? – la miré incrédulo por su repentina curiosidad. Ella se mordió el labio avergonzada. – Bueno, responde si quieres, no quiero molestarte…&lt;br /&gt;-No, no es molestia… - si lo era, pero no quería ser grosero – Vine aquí para cambiar de aires… tener una nueva vida.&lt;br /&gt;-Te iba mal allí de donde vienes...&lt;br /&gt;-No me iba mal hasta que…&lt;br /&gt;-Hasta que… algo salió mal ¿no?&lt;br /&gt;-Si… Mi padre… era alcohólico y… contrajo muchas deudas. – sentía aquel nudo en la garganta que siempre me perseguía fuera a donde fuera, eso no podría cambiarlo. – Tuve que hacer cosas malas para poder cancelar préstamos en los bancos.&lt;br /&gt;-Cosas malas como qué…&lt;br /&gt;La miré casi sin fuerzas para contestar. Tenía miedo a que se alejara de mí ahora que había conseguido llamar su atención.&lt;br /&gt;-Tuve que robar… en una joyería… - ella me miraba, no estaba asustada ni nada que me hiciera sospechar que desconfiara de mí - … tuve la mala suerte de que me pillaran y me metieron en el trullo durante tres años… Yo no quería ayudar así a mi familia, pero no tenía otra forma. En noviembre salí de allí y cuando llegué a casa, todo estaba patas arriba… Nada quedaba de la familia que había dejado tres años antes. – me miraba con pena pero me daba igual, intenté concentrarme en respirar – Mi madre había fallecido y mi hermana se largó a Alemania dejando a mi padre solo y enfermo. Hace unas semanas que lo he enterrado junto a mi abuela…&lt;br /&gt;-Cuanto lo siento… - dijo cogiéndome la mano.&lt;br /&gt;-¿Y tú? – dije refiriéndome a su vida - ¿Por qué estás siempre tan triste?&lt;br /&gt;Se quedó sorprendida mirándome a los ojos. Quería hablarme pero sus palabras no salían.&lt;br /&gt;-Na… nadie en más de un año se ha dignado a preguntarme algo así… - dijo como ida – eres la primera persona fuera de mi grupo de amigos o mi familia que se preocupa por mí… por cómo estoy.&lt;br /&gt;-Me sorprendí al verte tan apagada. Así que supuse que tu también lo has tenido que pasar mal… creo.&lt;br /&gt;-Es algo que no quiero recordar… espero que lo entiendas. Quizás cuando tenga más fuerzas… te lo cuente.&lt;br /&gt;-No te preocupes. Te entiendo.&lt;br /&gt;Me sonrió. Fue algo que no me esperaba y que me agradó. Se sentó más cerca de mí y pasé uno de mis brazos por sus hombros, ya que estaba tiritando de frio. Nos quedamos mirando al valle que daba al lago, al menos lo poco que se veía tras la niebla. Sentía que compartíamos un sufrimiento, quizás no el mismo, pero tan doloroso que nos costaba desprendernos de él. Por unos instantes nos comprendimos… fuimos uno, siendo dos. Ahora no me importaba saber lo que le ocurrió a Ashley, me importaba que empezara a olvidarlo. Yo quería ayudarla.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4552266832186720589-2075416269605816876?l=memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com/feeds/2075416269605816876/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com/2009/10/capitulo-13-perdidos.html#comment-form' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4552266832186720589/posts/default/2075416269605816876'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4552266832186720589/posts/default/2075416269605816876'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com/2009/10/capitulo-13-perdidos.html' title='CAPITULO 13. Perdidos.'/><author><name>Memorias oscuras del bosque</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13912451939809085840</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://3.bp.blogspot.com/_9vKYW7vdVbU/SyPViRys_oI/AAAAAAAAACg/0s5_-ZU-Tgk/S220/1259941021287_f.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4552266832186720589.post-10679592791510674</id><published>2009-10-02T08:22:00.000-07:00</published><updated>2009-10-02T08:39:20.389-07:00</updated><title type='text'>CAPITULO 12. Menos mal que siempre amanece. + Noticias</title><content type='html'>Continué corriendo todo lo rápido que pude mientras escuchaba tras de mí gruñidos, incluso en más de una ocasión sentí como algo se agarraba a la parte baja de mis pantalones y los hacía trizas. Fuera lo que fuera que me perseguía, estaba muy furioso… y hambriento. Y lo peor de todo, no era uno solo. En el cielo se abrió un pequeño claro que dejó pasar la luz brillante de la luna, ocasión que aproveché para comprobar que era lo que quería hacerme pedazos. Cuando volví la vista atrás vislumbré casi a mis talones tres lobos rabiosos corriendo sin parar, intentando abalanzarse cada poco sobre mí y enseñando una hilera demasiado afilada de dientes. Me hubiera gustado en esos momentos ser un guepardo y dar esquinazo a aquellas fieras, pero lamentablemente en esos angustiosos momentos era el pequeño y endeble Christian, con mucho musculo y poco cerebro para planear un movimiento que los despistase. Entre mis jadeos pude distinguir el ruido del riachuelo que cruzaba el bosque, así que me dirigí allí en un vago intento de empaparme y que los lobos perdieran mi rastro. Pero ni con estas los logré despistar. Estaba demasiado cansado y las piernas me daban unos horribles calambrazos, en pocos segundos comenzaría a notar el entumecimiento y poco a poco se me paralizarían con la desastrosa consecuencia de perder velocidad y acabar devorado por esas bestias que no parecían cansarse. Cuando ya daba todo por perdido, escuché el quejido de aquellas fieras al chocar contra los abetos que nos rodeaban y como se revolvían contra algo que mis ojos no lograban ver, pues la luna volvió a ocultarse tras los nubarrones dejándome de nuevo a oscuras. Me quedé de nuevo paralizado, pegado contra un árbol, oyendo una pelea a ciegas que parecía demasiado violenta. Entre el jaleo volví a oír esa voz…&lt;br /&gt;-&lt;em&gt;Christian, no te quedes ahí, huye!!&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Esta vez no era suave como antes, sino que se sentía en ella una mezcla de fatiga y furia. Ese ser me estaba protegiendo de una muerte segura, se estaba enfrentando sola al peligro… así que decidí obedecer a mi recién adquirido ángel de la guarda y huir de una vez por todas. Cada poco podía escuchar sus quejidos, eran distintos a los de esas bestias. Eran más sufridos. Por un momento decidí volver para ayudarla…&lt;br /&gt;-&lt;em&gt;Vete!!&lt;/em&gt; – me ordenó de nuevo la voz.&lt;br /&gt;Volví a sacar fuerzas no sé aún de dónde, el caso es que llegué sin darme cuenta a casa. Subí las escaleras atropelladamente y me encerré en mi habitación, dejándome caer contra la puerta. Notaba como los pulmones me ardían, las piernas perdían su fuerza y el sabor a sangre típica de cuando corres mucho hizo su aparición en mi boca. De un impulso logré levantarme del suelo y cerrar a cal y canto todas las ventanas de mi habitación. Me tropezaba con los muebles sin quererlo pero no importaba. Me quité los maltrechos pantalones y los tiré en un saco de la basura que usaba para limpiar mi cuarto y por último, me puse una camiseta blanca de mangas cortas limpia. Volví a comprobar que todo estuviera herméticamente cerrado, cuando de repente alguien llamó a la puerta.&lt;br /&gt;-Christian ¿estás bien? ¿Qué es ese ruido?&lt;br /&gt;-No es nada, abuela – respondí con la voz aún entre cortada – vuelve a la cama.&lt;br /&gt;Me acosté en mi cama con cuidado, sin hacer ruido. Me quedé atento escuchando como mi abuela permanecía en el pasillo tras la puerta de mi habitación, supongo que intentando averiguar qué era lo que me traía entre manos. Al fin después de diez minutos, comencé a escuchar cómo se alejaban sus pasos y cerraba la puerta de su habitación. Resoplé agradecido de no tener que darle explicaciones a mi abuela. Después de unos instantes de tensión, apagué la luz y me quedé a oscuras.&lt;br /&gt;No sé aún por qué, pero me sentía mal por haber dejado en el bosque a mi protectora. Digo protectora porque eso era lo que me sugería su voz. ¿Qué habría sido de ella? ¿Logró deshacerse de esas bestias o por el contrario acabaron con ella? Se me ponían los pelos de punta solo de pensarlo. Seguía sin comprender por qué había algo ahí fuera que quería acabar conmigo, y lo más insólito, ¿Quién se preocuparía de protegerme?&lt;br /&gt;Las horas pasaban lentamente, y no lograba conciliar el maldito sueño. Cada vez que cerraba los ojos volvía a ver esos ojos y esos lobos queriendo saciar su apetito conmigo una y otra vez. Pero después de unas cuatro horas dando vueltas de un lado a otro en la cama, logré dormir algo antes de que el despertador sonara, pero descansar, lo que se dice descansar, no descansé nada, pues tuve pesadillas de continuo producidas por lo que viví en primera persona y otras, producto de mi imaginación a lo Tarantino.&lt;br /&gt;Por suerte, y como siempre sucedía, al fin amaneció. Debía convencerme a mí mismo, de que lo que sucedió aquella noche fue solo que me metí en una pelea de lobos en medio del bosque y acabaron por perseguirme y, no se cómo, tuve suerte de salir con vida, nada más, la voz que escuché solo fue producto de mi imaginación y del miedo de estar solo y a oscuras.&lt;br /&gt;Me levanté más temprano que de costumbre para no tener que contarle a la abuela lo que pasó en realidad. Me preparé mi café bien cargado y una tostada y en cinco minutos cogí el coche rumbo a la oficina.&lt;br /&gt;Era un estupendo y soleado día de Enero, algo raro en estas fechas, y hacía una temperatura agradable, quizás unos diez grados como mucho, lo suficiente para que la nieve acumulada se hubiera derretido parcialmente, pero el asfalto, como siempre, seguía siendo una peligrosa pista de patinaje. Los niños volvían al colegio después de las vacaciones de navidad. Alguno que otro con una buena llantina por no querer dejar sus juguetes nuevos en casa. El semáforo se puso en rojo y reduje la marcha hasta quedar completamente inmovilizado. Observaba a la gente que se dirigía a sus puestos de trabajo con algo de prisa. Estaba en la inopia mirando una nueva cafetería que habían abierto cuando un fuerte golpe en la parte trasera de mi coche me hizo dar con la frente en el volante. Menos mal que llevaba el gorro casi hasta las cejas, si no me hubiera hecho una buena brecha.&lt;br /&gt;Bajé del coche maldiciendo a todos los dioses que existían y quedaban por existir y vi el parachoques completamente destrozado y cómo la causante bajaba de su todoterreno.&lt;br /&gt;-¿Pero qué has hecho lunática? Me has destrozado el coche, ¿No sabes usar el freno o qué? – grité muy enfadado, pues el coche no era mío, si no de Adam ¿Y ahora que iba a decirle?&lt;br /&gt;-Ha sido culpa tuya, el semáforo está en verde…&lt;br /&gt;-¿Y por eso has decidido arrollarme como si condujeras un tren?&lt;br /&gt;-¿Eres patético sabes? – me gritó la chica&lt;br /&gt;-¿Patético? Soy yo la víctima y me llamas patético ¿Pero en qué mundo vives, en el de hello kitty?&lt;br /&gt;-Deja de quejarte, mi seguro te va a pagar ¿Qué más quieres?&lt;br /&gt;-Tenían que quitarte el carnet de conducir, eres un peligro al volante!!&lt;br /&gt;La gente se nos quedaba mirando, pero me daba igual. Estaba muy quemado y quería acabar con ese asunto cuanto antes, así que, me dirigí al asiento del copiloto y saqué de la guantera los papeles del coche para hacer el parte amistoso del accidente, aunque de amistoso no tenía nada. Después de quince minutos de rifirrafes con aquella chica, cogí un taxi para que me acercara hasta la oficina pues la grúa se tenía que llevar el coche. Cuando llegara ya vería la forma de contárselo a Adam. Iba a ser un día de perros, no sé por qué, pero lo intuía.&lt;br /&gt;Al fin después de media hora de camino, llegué a la oficina, y encima tarde. Me dirigí inmediatamente al despacho de Herver para hablar con él y disculparme por el retraso.&lt;br /&gt;Toc, toc.&lt;br /&gt;-Adelante&lt;br /&gt;Abrí la puerta y entré en el despacho.&lt;br /&gt;-Christian, ¿pero dónde te habías metido? Te he llamado al móvil y no me lo cogías…&lt;br /&gt;-Calla, calla, que hoy parece que me he levantado con el pie izquierdo.&lt;br /&gt;-¿Qué ha pasado? – dijo al ver mi cara de malas pulgas&lt;br /&gt;-Pues imagínate, ayer de viaje todo el día, esta noche no he pegado ojo y encima ahora me acaban de dar un golpe en el coche ¿Te lo puedes creer? Y encima la tipa esa me dice que soy el culpable ¿Yo? Pero si el que he recibido el golpe he sido yo, ¿cómo puedo ser el culpable? – ahora me dirigía a mi despacho – De verdad que no entiendo a las mujeres en serio…&lt;br /&gt;Cuando volví mi cara no me podía creer dónde me había metido. La mesa que había frente la mía estaba ocupada. Y lo que más me repateaba, ella.&lt;br /&gt;-¿Tu qué haces aquí? – dije incrédulo echando chispas.&lt;br /&gt;-¿La conoces? – dijo Herver&lt;br /&gt;-¿Os conocéis? – dijo la chica a Herver&lt;br /&gt;-He preguntado yo primero – dije cabreado.&lt;br /&gt;El ambiente se volvió tan tenso que ni recuerdo todo lo que nos dijimos. Digamos que casi nos tiramos los trastos a la cabeza.&lt;br /&gt;-Basta ya!! Que alguno me explique qué pasa aquí&lt;br /&gt;Herver estaba bastante cabreado. Yo me dispuse a hablar pero en cuanto lo hice la conductora suicida comenzó a ponerme de vuelta y media. Herver puso una cara que realmente me asustó. Las aletas de su nariz comenzaron a moverse lentamente, supongo que intentaba calmarse.&lt;br /&gt;-Por favor ¿Sería mucho pedir que os llevéis bien en la oficina?- Los dos asentimos con nuestra cabeza – Bien, comencemos con las presentaciones ¿De acuerdo? – Herver parecía más calmado – Christian, esta es Ashley Kane, trabaja aquí desde hace dos años, acaba de volver de su baja. Ashley este es Christian, tu nuevo compañero de trabajo. Espero y he dicho espero, que os las arregléis para dejar estas peleas de críos fuera de mi reserva… ¿Me he explicado lo suficientemente claro?&lt;br /&gt;-Claro Herver, tu mandas – dijo Ashley&lt;br /&gt;Yo la imité haciendo burla. Menos mal que no tenía ojos en la nuca que si no…&lt;br /&gt;-¿Christian?&lt;br /&gt;-De acuerdo – dije cansinamente&lt;br /&gt;-Bueno – dijo Herver – yo tengo que salir. Necesito que me tengáis estos documentos preparados para cuando vuelva&lt;br /&gt;Cerró la puerta después de salir dejándonos allí solos. Ella me miraba con cara de pocos amigos y yo hice lo mismo. Cogí una de las carpetas que dejó Herver en la mesa y haciendo caso omiso a la niñata que tenía por compañera, me puse a pasarlo a ordenador. Iba a ser un día realmente largo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;___________________________&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Noticia:&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;span style="color:#ff6666;"&gt;Tengo el gusto de anunciaros que para enero de 2010 crearé una página web donde podréis disfrutar de "Memorias oscuras del bosque" (las tres partes) y de una nueva historia que estoy escribiendo: "Te doy mi alma"&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De momento podréis seguir leyendo "Memorias..." en este mismo blog hasta que esté creada la web.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un beso a todos y mil gracias por seguir el fic y por vuestros comentarios.&lt;/span&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4552266832186720589-10679592791510674?l=memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com/feeds/10679592791510674/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com/2009/10/capitulo-12-menos-mal-que-siempre.html#comment-form' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4552266832186720589/posts/default/10679592791510674'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4552266832186720589/posts/default/10679592791510674'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com/2009/10/capitulo-12-menos-mal-que-siempre.html' title='CAPITULO 12. Menos mal que siempre amanece. + Noticias'/><author><name>Memorias oscuras del bosque</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13912451939809085840</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://3.bp.blogspot.com/_9vKYW7vdVbU/SyPViRys_oI/AAAAAAAAACg/0s5_-ZU-Tgk/S220/1259941021287_f.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4552266832186720589.post-8769092373135282767</id><published>2009-09-30T07:32:00.000-07:00</published><updated>2009-09-30T07:37:10.270-07:00</updated><title type='text'>CAPITULO 11. Caminos de ida y vuelta.</title><content type='html'>[FLASH BACK] &lt;em&gt;-Benjamin Lanter , nos enseñó que todos podemos triunfar pese a las adversidades. Era el claro ejemplo de un espíritu emprendedor, un hombre trabajador que luchó y dio parte de su vida para proporcionar un futuro mejor a su esposa e hijos. Hoy nos reunimos para darle el último adiós y rendir un homenaje a su persona…&lt;/em&gt; [FIN DEL FLASH BACK]&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ha pasado ya un mes.&lt;br /&gt;Y parece mentira, porque a pesar de que solo hayan transcurrido treinta y un días desde el funeral de mi padre, parece que haya pasado toda una eternidad…&lt;br /&gt;Mi abuela y yo no hemos hablado nada durante todo este tiempo, ni siquiera ahora que vamos encerrados en el coche de vuelta a casa. Ella sigue mirando al frente con la vista perdida en el infinito y llena de lágrimas silenciosas que brotan de sus ojos y se pierden en el cuello de su camisa. Retuerce en sus manos un pañuelo blanco de seda y nada más. Tan solo quiere llegar a su casa y descansar. Su rostro claro permanece inalterable, como si se tratara de una estatua. Está ausente, aislada del mundo exterior. Solo vive de los recuerdos. Me preocupa su extrema delgadez debida a la dieta pobre, casi nula de estas últimas semanas. Tengo miedo de que caiga enferma. Tengo miedo de perderla. No solo le duele la muerte de su hijo, si no que está herida en su papel de matriarca, su papel de abuela. Mi hermana Susan ni siquiera se ha preocupado en venir a despedir a mi padre. La odio por ello y creo que abuela también. Ahora hablo por los dos, la detestamos. ¡Egoísta!&lt;br /&gt;Me duele en el alma sentirme así. La ira va en aumento en mi interior. Espero no descargarla con nadie que no lo merece. No quiero que mi vida personal afecte a mis relaciones con mis amigos y compañeros de trabajo. No, eso no lo voy a permitir.&lt;br /&gt;A lo lejos ya puedo vislumbrar las hermosas y blanquecinas montañas de Fort Franklin. No llegué a pensar nunca que las echaría tanto de menos. Aminoré la velocidad puesto que las carreteras estaban repletas de hielo y las curvas se hacían peligrosísimas. A medida que nos adentrábamos en la pequeña ciudad pude observar como las gentes quitaban los adornos de navidad de las calles Ni siquiera me había parado a pensar que estas habían sido mis primeras navidades aquí, las primeras sin mi familia, las primeras con la abuela. No todo estaba perdido. Estaba dispuesto a sacar mi mejor sonrisa si con ello volvía a ver feliz a mi abuela. ¡Ah Madeleine! Cuanto has sufrido y cuanto has tenido que aguantar y callar.&lt;br /&gt;Casi sin darme cuenta ya estaba doblando la esquina y enfilando la calle. Aparqué como pude en el pequeño huego que quedaba frente a la casa. Bajé del coche y abrí la puerta del copiloto. Tendí una mano para ayudar a la abuela.&lt;br /&gt;-Ya hemos llegado – dije intentando animarla.&lt;br /&gt;Tan solo recibí como respuesta una mueca pequeña y amarga de sus labios. Me dirigí a la parte trasera del coche y saqué del maletero dos maletas pesadísimas. Eché el cierre y comencé a tirar de ellas en dirección a la puerta cuando en esos instantes escuché una voz que me llamaba:&lt;br /&gt;-Christian!!&lt;br /&gt;Adam corría a toda prisa hacia nosotros.&lt;br /&gt;-Abuela entra en casa  sube a la habitación y descansa, luego coloco todo esto y te preparo algo para que comas. – dije mientras metía dentro las maletas y salía después para encontrarme con Adam&lt;br /&gt;-Bienvenido de nuevo tio!! – me abrazó – Teníamos ganas de volver a verte. ¿Cómo estáis?&lt;br /&gt;-Bueno, bien dentro de lo mal que se puede estar... La que no levanta cabeza es mi abuela.&lt;br /&gt;-Vaya – dijo Adam apenado. – Si necesitas que te ayude…&lt;br /&gt;-No hace falta, Adam, de verdad. Gracias de todas formas. Entra y me cuentas lo que haya pasado en mi ausencia. – le dije – Voy a hacer la cena a mi abuela, píllate una silla de la cocina.&lt;br /&gt;-Pues no hay nada nuevo. – dijo – Estamos buscando un lugar para celebrar la fiesta de primavera… sabemos que quedan aún tres meses, pero si no lo hacemos ahora, se nos echará el tiempo encima…&lt;br /&gt;-Ajam… - dije mostrando algún tipo de interés.&lt;br /&gt;Mientras saqué unos huevos de la nevera y los batía; estaba nervioso por si sacaba el tema de la investigación del accidente de la carrera y se notó cuando fui a coger la botella de aceite; caí la cartonera con otros siete huevos en su interior al suelo. Mientras recogía, noté la mirada de Adam clavada en mi nuca. Sentía su impaciencia al escuchar como golpeteaba los dedos contra la mesa y como chirriaba uno de sus zapatos en el parqué.&lt;br /&gt;-No es eso de lo que quieres que te hable ¿Verdad?&lt;br /&gt;-No, de eso no, es cierto.&lt;br /&gt;Me centré en no parecer histérico, así que una vez acabé de hacer la tortilla, preparé una bandeja con cubiertos, un vaso con agua y una servilleta y sin mirar a Adam, la subí al cuarto de mi abuela. Cuando abrí la puerta vi que no se encontraba allí, un sonido me informó de que se encontraba en el baño, así que dejé la bandeja sobre el sifonier situado junto a la ventana y me acerqué a la pequeña puerta de roble.&lt;br /&gt;-Te he dejado la cena, por favor come algo.&lt;br /&gt;-No te preocupes cielo. Por una vez te haré caso, el estómago me va a devorar a mí de un momento a otro. Gracias.&lt;br /&gt;Al fin se atrevió a hablar, algo que me tranquilizó a pesar del tono abrumador de sus palabras. Me dirigí de nuevo escaleras abajo donde mi amigo me esperaba. Al fin aparecí en la cocina. Sin embargo cerré la puerta para que la abuela no oyera la conversación y no se preocupara más.&lt;br /&gt;-¿Y bien? ¿Qué es de lo que quieres hablar entonces? Bueno… creo que me lo imagino.&lt;br /&gt;-Verás… – dije dudando – …no sé cómo decirte esto. Adam, necesito… - Mis intenciones eran bastante paranoicas pero necesitaba su ayuda, aunque me imaginaba ya cara que pondría cuando le contara lo que me proponía y me empezaría a llamar loco, pero aún así saqué fuerzas, no se aún de dónde. – Necesito saber la verdad. Necesito saber qué ocurrió de verdad en esa carrera…&lt;br /&gt;-Christian…. – dijo cansinamente mientras me miraba con esa mala cara que intuía, así que me di por vencido&lt;br /&gt;-Bah!! Déjalo es una tontería.- Vi como su cara pasaba de la preocupación a la sorpresa. En mi estado de ánimo cualquier ida de olla era normal, así que lo dejó correr e hizo como si no hubiera oído nada.- Bueno mañana nos vemos en la oficina. Quiero empezar cuanto antes para distraerme.&lt;br /&gt;-Esta… bien. Como tú quieras. Hasta mañana.&lt;br /&gt;-Hasta mañana. – le sonreí – Gracias por estar un ratito aquí.&lt;br /&gt;Le acompañé hasta la puerta y vi como se alejaba en su todoterreno negro. Después de asegurarme de que mi abuela había cenado y dormía plácidamente gracias a los tranquilizantes que el médico le recetó en el hospital de Toronto, cogí mi cazadora, una linterna y salí de casa.&lt;br /&gt;Me dirigí hacia las afueras de la ciudad y tomé el camino que llevaba al fondo del despeñadero. Llevaba paso firme y seguro y cada pocos segundos me giraba para comprobar que nadie me siguiera. Era irónico, pero sentía un miedo horrible. Oía ruidos extraños a mi alrededor que me cortaban la respiración. Desde niño he tenido miedo a la oscuridad. Aún no me podía explicar qué hacía allí en medio de la nada, casi a oscuras y sin un teléfono móvil a mano. Quizás llevara una hora caminando cuando por fin pude distinguir el cordón policial que aún permanecía intacto rodeando la explanada donde los trineos cayeron.&lt;br /&gt;Me acerqué con cuidado de no tocar nada que hiciera cambiar el curso de la investigación. ¿Qué leches de investigación? Aquel lugar tenía pinta de no haber sido pisado en varias semanas, no había ninguna huella, nada… Suponía que la policía no había encontrado nada sospechoso y habían parado de buscar. Eso me enervaba. Si iba a cometer un delito por entorpecer una investigación, que aparentemente estaba parada, iba a hacerlo a lo grande.&lt;br /&gt;Traspasé el cordón y me dirigí a los arboles más próximos al sendero que seguía al otro extremo de la explanada. Uno por uno los fui revisando hasta que comencé a ver los restos de sangre seca que había visto al día siguiente del accidente. Sin duda estaba en el lugar adecuado. Pude caer en la cuenta de que no todos los arboles estaban manchados, sino que estaban alternados. El que hubiera hecho esa atrocidad tenía una mente fría y calculadora. No había duda de que al menos, la sangre pintaba los arboles estratégicamente.&lt;br /&gt;Una rama crujió tras de mí, haciendo que al girarme la linterna cayera a la nieve y dejara de funcionar.&lt;br /&gt;-¿Quién anda ahí?&lt;br /&gt;Instintivamente palpé el suelo y cogí una piedra bien gorda. Fuera lo que fuera le arrearía un buen mamporro antes de que me tocara. Comencé a escuchar un susurro. ¿Sabéis ese tipo de películas en las que la protagonista comienza a oír voces? Pues eso me estaba pasando a mí. Era suave, aterciopelada… y muy siniestra y más teniendo en cuenta el lugar en el que estaba y encima a oscuras.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Christian&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Mi nombre sonaba todo el rato a mi alrededor. Intenté por todos los medios averiguar de dónde procedía, pero el miedo continuaba devorándome haciendo que mis músculos se paralizaran.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Christian, Christian, Christian…&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Unos ojos centelleantes aparecieron entre la oscuridad. Eché a correr todo lo rápido que pude, sin rumbo fijo ya que el cielo estaba encapotado y la luna no se veía. Tropecé muchas veces, arañándome con las ramas, golpeándome contra el suelo… y esa voz seguía acechándome.&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Christian…&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Algo me retuvo en el suelo, de nuevo esos ojos estaban frente a mí, pero aún más cerca, frente a mi cara… Una voz joven, quizás de una mujer, volvió a hablarme…&lt;br /&gt;-Christian, huye, sal del bosque… corres peligro…&lt;br /&gt;La presión que me retenía cesó y sin perder más tiempo volví a correr sin mirar atrás…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4552266832186720589-8769092373135282767?l=memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com/feeds/8769092373135282767/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com/2009/09/capitulo-11-caminos-de-ida-y-vuelta.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4552266832186720589/posts/default/8769092373135282767'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4552266832186720589/posts/default/8769092373135282767'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com/2009/09/capitulo-11-caminos-de-ida-y-vuelta.html' title='CAPITULO 11. Caminos de ida y vuelta.'/><author><name>Memorias oscuras del bosque</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13912451939809085840</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://3.bp.blogspot.com/_9vKYW7vdVbU/SyPViRys_oI/AAAAAAAAACg/0s5_-ZU-Tgk/S220/1259941021287_f.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4552266832186720589.post-3159619999888003044</id><published>2009-09-27T08:41:00.000-07:00</published><updated>2009-09-27T08:43:58.463-07:00</updated><title type='text'>Libro 3: Christian. PROLOGO</title><content type='html'>Me siento un espectro sin pasado ni presente. Solo un espectro cegado por el dolor de no saber ahora quién soy, a donde ir ni en quién confiar... Y a pesar de todo, debo fingir ser fuerte, no por mí ni el resto del mundo, tan solo por mi abuela, la única persona que en estos momentos es parte de mi vida. Puedo escuchar aún como solloza por la pérdida de su hijo, mi padre y eso me parte el alma en mil pedazos. Sé que esto tenía que ocurrir tarde o temprano debido a la enfermedad que lo consumía, pero me ha pillado tan de sorpresa que me ha hundido en la más profunda tristeza. No dejo de pensar… algo que me atormenta desde hace semanas; todos cuantos me rodean mueren… ¿Quién será el siguiente en mi invisible lista negra? Primero fue mi madre, luego Katherina y Victoria y unos cuantos compañeros de la carrera de trineos y ahora… papá. Yo soy esa bestia negra, la que trae la desgracia… pero tengo la esperanza de que por alguna remota casualidad, yo no sea el culpable. No voy a parar hasta saber la verdad, hasta encontrar al verdadero asesino de mis amigos… Se que hay algo ahí fuera, en ese oscuro bosque, algo siniestro que me acecha… y acabaré con él.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo juro.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4552266832186720589-3159619999888003044?l=memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com/feeds/3159619999888003044/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com/2009/09/libro-3-christian-prologo.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4552266832186720589/posts/default/3159619999888003044'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4552266832186720589/posts/default/3159619999888003044'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com/2009/09/libro-3-christian-prologo.html' title='Libro 3: Christian. PROLOGO'/><author><name>Memorias oscuras del bosque</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13912451939809085840</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://3.bp.blogspot.com/_9vKYW7vdVbU/SyPViRys_oI/AAAAAAAAACg/0s5_-ZU-Tgk/S220/1259941021287_f.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4552266832186720589.post-7891426044142588431</id><published>2009-09-19T11:48:00.000-07:00</published><updated>2009-09-19T11:49:12.153-07:00</updated><title type='text'>CAPITULO 10. El comienzo de una nueva vida.</title><content type='html'>Caí rendida sobre el asiento después de pagar el ticket. Miraba a través de la ventanilla intentando organizar mis ideas y mis dudas. Sentía como el dolor punzante de mi pierna empezaba a hacer acto de presencia. Olvidé tomar mis medicamentos en la hora de la comida y cuando llegara a casa e hiciera la toma de la noche, iba a ser demasiado tarde, así que puse en práctica mis ejercicios de yoga y logré relajarme, aunque no lo suficiente. El autobús volvió a detenerse en una nueva parada y observé a todos y cada uno de los pasajeros que subían; niños que volvían del colegio, ancianos, mujeres con bolsas de la compra…  La última, una chica muy alta con el pelo ondulado de color negro azabache, ocultaba sus ojos bajo unas enormes gafas de sol, cubría su larga cabellera con una gorra y resguardaba su  garganta y boca con una espesa bufanda. También su tez clara me sorprendió. Llevaba un gran bolso de piel ocre a su hombro y se refugiaba del frío con una cazadora de cuero negro que llegaba por su cintura. Vestía con unos pantalones pitillo que realzaban su figura y unas zapatillas como las que se llevaban esta temporada, eso sí, empapadas e incluso caladas a causa de la nieve. Sin embargo sentí como mi corazón se encogía cuando se sentó en el asiento que estaba frente a mí. No podía ser, me estaba volviendo loca por momentos. Las dos nos lanzábamos miradas penetrantes, lo podía intuir a pesar de que esa joven se escondiera tras sus gafas oscuras. Pude observar como clavaba sus uñas en la tapicería del asiento. Parecía inquieta, más que yo incluso. Debía salir de dudas… aunque pareciera absurdo…&lt;br /&gt;-¿Abi…? – mi voz se quebró ante la imposibilidad de lo que estaba viendo.&lt;br /&gt;La chica hizo una mueca bastante enojada y se levantó bruscamente para dirigirse a la parte delantera del autobús.&lt;br /&gt;-Me has confundido con otra persona. – me contestó de manera muy arisca. Ahora se dirigió al conductor – Pare el autobús, necesito bajarme.&lt;br /&gt;-Lo siento señorita, aun no hemos llegado a la siguiente parada.&lt;br /&gt;-Pare!!! – gritó ante la curiosa mirada de todos los pasajeros.&lt;br /&gt;El conductor no la contradijo más y abrió la puerta sin rechistar. Ella bajó con fiereza mientras su cabello se enredaba con el viento que soplaba en la calle. Se oían muchos murmullos y alguna que otra frase como  “vaya educación”, o “la juventud se está echando a perder…”&lt;br /&gt;Por mucho que me fastidiara tenía que reconocer que me estaba volviendo loca cada minuto que pasaba. Mi mirada seguía clavada en ella hasta que la perdí de vista cuando dobló la esquina hacia la calle Mayor. Me llevé las manos a la cara y me agaché apoyando mis brazos sobre las rodillas para que nadie me mirara. Me sentía avergonzada, muy avergonzada.&lt;br /&gt;Al fin, diez minutos después, bajé del autobús que paraba frente a la puerta de mi casa y entré rápidamente sin pararme a saludar a la señora Bennet, nuestra vecina de toda la vida. Aún no había nadie en casa, así que me dirigí a mi habitación y enchufé el ordenador. Cogí el historial médico y lo introduje en el escáner de la impresora, hice una copia y la guardé en mi pen drive. Antes de apagar el ordenador, volví a leer todo con calma por si se me estaba pasando algo importante que me diera respuestas, pero nada. Estaba realmente cansada y el dolor de la pierna me estaba consumiendo y sin darme cuenta dejé caer mi cabeza contra el respaldo de la silla. Me sentía tan a gusto que me quedé traspuesta unos segundos; pero de repente un pequeño sonido me puso en alerta. Rápidamente y como pude, me abalancé por el pasillo para dejar el historial en su sitio.&lt;br /&gt;-Ashley cielo, ya estoy en casa!!&lt;br /&gt;Horror!! Era papá. Miré mi reloj, eran las diez de la noche. Pensé que solo habían pasado veinte minutos y en realidad fueron tres horas. Cogí las llaves que guardaba papá en una figurita de su escritorio. Con los nervios no atinaba a abrir el cajón. Se me resbalaban de las manos y caían al suelo una y otra vez.&lt;br /&gt;-¿Ashley? ¿Dónde estás?&lt;br /&gt;Cada poco miraba a la puerta. Al fin introduje la llave en la cerradura del cajón y tiré el historial en su interior. Volví a cerrar y a guardar las llaves antes de que papá llegara al despacho o se dirigiera a mi habitación donde tenía abierto el documento en el ordenador. Volví a deslizarme con torpeza hasta mi habitación. Gracias a dios llegué a tiempo de combinar las teclas indicadas para hacer saltar el salvapantallas cuando mi padre comenzó a voltear la puerta.&lt;br /&gt;-Ah!! Estás aquí – me dijo con una gran sonrisa - ¿Por qué no me contestabas?&lt;br /&gt;-Eh… - necesitaba una escusa ya – Estaba escuchando música y no te he oído.&lt;br /&gt;-Pues yo no la he oído, en serio ¿estás bien? Pareces sofocada&lt;br /&gt;-Es que me has asustado – le contesté sonriendo. Papá miró a la pantalla de mi ordenador con una cara bastante rara, como si sospechara de mí – Bueno será mejor que vayamos a cenar ¿no crees? – le espeté tranquilamente – Ve bajando yo me iré a lavar las manos.&lt;br /&gt;-Si, claro – dijo confuso con mi manera de actuar.&lt;br /&gt;Al fin salió de mi habitación y hasta que no escuché sus pasos escaleras abajo no quité el salvapantallas. Fue entonces cuando guardé correctamente el scan del historial y apagué el ordenador. Esta vez me había librado, por el momento, pero si hubiera una nueva ocasión de hacer de espía, tendría que andarme con más cuidado.&lt;br /&gt;Me pasé toda la cena sin hablar, no tenía ganas de nada, así que me obligué a olvidar el interrogatorio al que iba a someter a mi padre aquella misma noche. Debía aceptar que todas mis suposiciones no eran más que simples coincidencias y paranoias que mi cabeza se había inventado para no aburrirme ahora que me sentía inválida. Pero me sentía fatal, porque por culpa de mi cabezonería por encontrar un culpable de la muerte de Abigail que no fuera yo, había conseguido que Tony me dejara de hablar, y lo peor, que quizás a mi padre le llegara muy pronto una demanda por robar información médica de su puesto de trabajo. Me sentía tan miserable… Yo y solo yo soy responsable de todo.&lt;br /&gt;-&lt;em&gt;Para mí ya estás muerta!!&lt;br /&gt;&lt;/em&gt;Esa es la frase que jamás olvidaré. La última frase que le dije a mi mejor amiga. Eso lo resumía todo y no podía cambiarlo. Pero ahora estaba dispuesta a olvidarme de todo. Era inútil luchar contra algo que no podía cambiar. Ahora debía concentrarme en mi operación. Al fin me iban a liberar de estos clavos incrustados en mi carne y en mis huesos y eso era un pequeño rayo de esperanza en mi vida.&lt;br /&gt;Pasé las siguientes semanas trabajando en la oficina, rellenando licencias de pesca para la siguiente temporada de primavera, pasando informes, tomando café cada dos horas, pasando el rato con un juego de marcianitos que Dan y Adam me habían traído para que no me aburriera… pero sinceramente, las paredes se me echaban encima como si me fueran a devorar. Miraba de vez en cuando la mesa que había frente a la mía, la que en una ocasión perteneció a Abi, sentía cierta curiosidad por conocer a la nueva persona que iba a ocupar su lugar.&lt;br /&gt;Pero por suerte o por desgracia, durante el tiempo que permanecía allí, mi mente dejaba de pensar en mi pasado tan reciente. Cada día me sentía con más ganas de seguir aunque fuera una recuperación más lenta que la de mi pierna.&lt;br /&gt;Al fin llegó el día de la operación. Me encontraba sola en la habitación del hospital; seguramente mis padres habrían bajado a desayunar a la cafetería antes de la operación. No podía dejar de mirar la pierna. Ya no me acordaba de cómo era sin aquellos malditos hierros. Me bajé de la cama porque me sentía entumecida. No era mi especialidad dormir en una cama que no era la mía. Me asomé a la ventana. Hacía un día espléndido. El sol aún estaba oculto tras las montañas pero los rayos ya proyectaban su luz sobre las laderas y hacía que el amanecer fuera aún más luminoso y brillante. Por fin podría volver a caminar y perderme haciendo senderismo y disfrutar de la naturaleza. Era el jobbie que mas echaba de menos. Sin darme casi tiempo a reaccionar, una enfermera había entrado en la habitación junto a mis padres.&lt;br /&gt;-Pero muchacha ¿Qué haces levantada? Anda vuelve a la cama, tengo que prepararte para ir al quirófano.&lt;br /&gt;Entre los tres me ayudaron a subir a la cama y tumbarme. Entonces llegó lo peor. La mujer rolliza se acercó a mí con una bandeja plateada llena de jeringuillas.&lt;br /&gt;-Oh no!! – suspiré angustiada. Me mareaban las agujas y más si se clavaban en mi piel.&lt;br /&gt;-Tranquila cielo, solo será un pinchacito para colocarte la vía por la que te pondremos el suero y la anestesia&lt;br /&gt;Era un buen argumento, pero aún así no me libraría de sentir un pinchazo. Cogí aire y miré a otra parte para no ver lo asqueroso de ver introducir una aguja.&lt;br /&gt;-Auuu!!! – me quejé&lt;br /&gt;-Aún no te he pinchado!! – dijo sorprendida la enfermera&lt;br /&gt;-Ashley cielo tranquilízate ¿vale? Estamos aquí.- me dijo mamá mientras me daba un beso en la frente. - ¿Te das cuenta? Hoy por fin serás libre de hacer lo que quiera, cuando quieras, salir con tus amigos… Con suerte estarás recuperada del todo para la fiesta de primavera.&lt;br /&gt;-Exacto. – el doctor Cooper entró en la habitación para comprobar que todo estuviera en orden. – Un par de meses más de fisioterapia y la cojera desaparecerá. Has tenido mucha suerte – me sonrió – El quirófano está listo ¿Preparada?&lt;br /&gt;-Si – contesté con una nota bastante alta de alegría, algo que me sorprendió con creces.&lt;br /&gt;Era curioso, pero esta era la primera vez que no le tenía miedo a un quirófano, ni si quiera me sentía abrumada en el camino por los largos y amplios pasillos del hospital. Al fin entramos en una gran sala con mucho instrumental y una gran camilla iluminada por un foco muy potente. Me acomodaron mientras me colocaban un gorro para tapar mi cabello y me inyectaban lo necesario para dormirme. Papá se había ido un momento y regresó con la indumentaria necesaria para quedarse en la operación. Me prometió estar allí durante las dos largas horas de intervención. Llevaba puesta la mascarilla pero al ver sus ojos rasgados tras unas gafas transparentes, supe que me sonreía y yo le respondí igualmente.&lt;br /&gt;-Todo va a salir bien. ¿Quieres algo especial para cuando despiertes?&lt;br /&gt;-Con que me esperéis todos en casa es suficiente…&lt;br /&gt;Podía ver desde mi posición al doctor lavándose las manos en una salita contigua. Luego llevé mi mirada a una grada que estaba situada sobre el quirófano. Allí se agolpaban jóvenes residentes expectantes, con bolígrafo y cuaderno a mano para tomar apuntes. En esos instantes no me gustaba ser protagonista.&lt;br /&gt;-Bueno Ashley – dijo Cooper entrando en el quirófano mientras una ayudante le colocaba la mascarilla y los guantes de látex - quiero que cuentes de cien hacia atrás cuando yo te diga ¿de acuerdo? Sentirás un sueño placentero y cuando despiertes podrás irte a casa corriendo – dijo amablemente el doctor Cooper&lt;br /&gt;-Vale.&lt;br /&gt;El doctor hizo un gesto al anestesista que comenzó a inyectar un líquido transparente en la vía que minutos antes la enfermera me había colocado.&lt;br /&gt;-Ahora Ashley.&lt;br /&gt;-Hasta luego – me susurró papá al oído.&lt;br /&gt;-Cien, noventa y nueve, noventa y ocho…- Los ojos me pesaban y no lograba luchar contra la somnolencia que se me venía encima.- noventa y siete…&lt;br /&gt;Cada vez me notaba más y más cansada, hasta que por fin me sentí en otro lugar, aunque aún podía escuchar voces lejanas a mí.&lt;br /&gt;-Bisturí.&lt;br /&gt; Sentía un gran frescor en mi cuerpo, una especie de sensación de ingravidez. Debía ser la anestesia, no había duda, pero me dejé llevar por sus efectos hasta que me quedé dormida…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Fin del libro 2)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4552266832186720589-7891426044142588431?l=memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com/feeds/7891426044142588431/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com/2009/09/capitulo-10-el-comienzo-de-una-nueva.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4552266832186720589/posts/default/7891426044142588431'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4552266832186720589/posts/default/7891426044142588431'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com/2009/09/capitulo-10-el-comienzo-de-una-nueva.html' title='CAPITULO 10. El comienzo de una nueva vida.'/><author><name>Memorias oscuras del bosque</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13912451939809085840</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://3.bp.blogspot.com/_9vKYW7vdVbU/SyPViRys_oI/AAAAAAAAACg/0s5_-ZU-Tgk/S220/1259941021287_f.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4552266832186720589.post-5361281691836820969</id><published>2009-09-10T03:55:00.000-07:00</published><updated>2009-09-10T04:18:14.494-07:00</updated><title type='text'>CAPITULO 9. Confusión + Noticias</title><content type='html'>Me quedé helada en el sitio durante un buen rato sin poder reaccionar. Seguramente papá había vuelto temprano y como siempre se había dejado las llaves en casa. Guardé en mi bolso el historial médico y cerré con llave el cajón de su escritorio. De nuevo volvió a sonar unos fuertes golpes en la puerta mientras me dirigía a la escalera con torpeza arrastrando la pierna y las muletas; me senté en la silla de la escalera y bajé en pocos segundos. Me volví a arrastrar hasta que llegué a la puerta. Miré a través de la mirilla… mi alivio fue tal que notaba como el corazón me bombeaba contra las costillas pensando que me había metido en un buen lío unos segundos antes. Abrí la puerta dejando que la luz del sol me cegara.&lt;br /&gt;-Tony ¿Qué haces aquí?&lt;br /&gt;-Cuando colgaste tan repentinamente y me dijiste que habías encontrado algo, no pude esperar en casa de brazos cruzados…&lt;br /&gt;- Te dije que te llamaría, me has asustado!! – noté como mi voz se había elevado una octava y la ansiedad se había apoderado de mí&lt;br /&gt;-Lo siento – se disculpó él - ¿Qué te parece si vamos a tomamos unas cuantas tazas de café a Roxy’s y hablamos? Yo invito. – sonrió&lt;br /&gt;Sabía lo que quería. Quería que le hablara de lo que había leído en el diario de su hermana y lo que supuestamente había encontrado. Su mirada era ansiosa asique no me podía negar.&lt;br /&gt;-De acuerdo, vamos.&lt;br /&gt;No entablamos conversación alguna en el coche. Simplemente me dediqué a mirar por la ventanilla mientras pensaba una y otra vez en cómo explicarle mis teorías a Tony. Tenía miedo a su reacción tras cada uno de mis comentarios, pero quería decirle la verdad ante todo, aunque doliera. Al fin aparcó frente a la puerta de la cafetería y me ayudó a salir del coche. Tranquilamente nos acomodamos en una mesa apartada donde nadie nos pudiera molestar. El ambiente adornado con luces azulonas y violetas daba una gran sensación de tranquilidad algo que me alivió y me ayudaba a afrontar las siguientes horas. Cogí la carta y esperamos a que la camarera nos atendiera.&lt;br /&gt;-Buenas tardes, ¿Qué desean tomar?&lt;br /&gt;-Yo un capuchino por favor&lt;br /&gt;-Para mí solo y bien cargado – dijo Tony.&lt;br /&gt;-De acuerdo, enseguida vuelvo con su pedido.&lt;br /&gt;La camarera sonrió amablemente mientras se alejaba y nos dejaba a solas bajo la iluminación de las tres velas que se consumían sobre la mesa.&lt;br /&gt;-¿Y bien? – dijo impaciente Tony - ¿qué… has leído…?&lt;br /&gt;Realmente no sabía por dónde empezar. El nerviosismo e impaciencia de Tony me estaba empezando a pasar factura y aunque no lo pareciera, iba a influir irremediablemente en la conversación. Sin embargo, opté por empezar a preguntar yo misma.&lt;br /&gt;-¿Notaste... si Abi se comportaba de manera extraña semanas antes del accidente?&lt;br /&gt;Sentí como se formaba un nudo en mi garganta, tenía miedo a la reacción de Tony, mucho miedo, miedo de hacerle daño con mis palabras. Él se quedó pensativo durante un largo minuto mirándome a los ojos preocupado, como si quisiera perforar mi cabeza para intentar leer mis pensamientos. Se frotó las manos y luego se peinó su melena con una de ellas mientras miraba a través de la ventana tintada de la cafetería.&lt;br /&gt;-Solo sé que pasaba demasiadas horas fuera de casa, se escapaba sin decirnos nada y volvía a las tres o las cuatro de la mañana. Era como otra persona, como una desconocida… Su manera de hablar tan filosófica, como si intuyera algo gordo, muy gordo… Realmente daba escalofríos oírla hablar tan bien de las cosas, de la vida, de la naturaleza, de los actos de la gente… como si le hubieran inyectado una sabiduría abstracta. Y sus ojos tenían un brillo especial…&lt;br /&gt;Sentía cientos de impulsos eléctricos cuando escuché como Tony se sinceraba. Yo también sentí lo mismo cuando leí el diario, sentía que Abi ya no era la que era… pero en persona seguía siendo la misma, no noté jamás un solo cambio en su personalidad, nada. Sin embargo Tony sí.&lt;br /&gt;-¿De qué solía hablar? – pregunté de nuevo.&lt;br /&gt;En esos momentos la camarera regresó con nuestros cafés y los dejó en la mesa. Tony sacó su monedero y pagó la cuenta. Al fin volvimos a quedarnos a solas.&lt;br /&gt;-Hablaba de cosas maravillosas… cosas que no pueden existir, por lo menos para mí. Decía que el ser humano era malvado por naturaleza, que deberíamos aprender a vivir como los animales salvajes, sin reglas, sin prohibiciones, sin miedo y sin dolor… - sus palabras sonaban amargas - ¿Sabes qué Ashley? Creo que mi hermana estaba mal, muy mal… Creo que desde que murió nuestra madre y también desde que habló con Adam para dejarle las cosas claras, se sentía muy culpable, incluso miserable… Y en vez de acudir a mi padre o a mí para pedirnos ayuda, la ha buscado en otro sitio…&lt;br /&gt;-¿En otro sitio?... ¿Insinúas que estaba metida en una…&lt;br /&gt;-Secta. – concluyó Tony mi frase&lt;br /&gt;-No, eso no puede ser… - dije incrédula&lt;br /&gt;Los dos nos quedamos en silencio durante un rato muy largo. Intentaba asimilar las palabras de Tony pero por mucho que lo intentara no podía hacerme a la idea de lo que me estaba contando.&lt;br /&gt;-Ella me comentó una vez que había ido al psicólogo por lo de vuestra madre… - dije confusa&lt;br /&gt;-Si eso es verdad… pero no duró ni dos meses allí, decía que se aburría y que los loqueros no iban a ayudarle en nada.&lt;br /&gt;-Entonces coincidimos en una misma teoría de la que realmente no tenemos pruebas fiables, al menos por escrito.– dije mientras daba un sorbo a mi taza de café - Abi no acudió a ninguna secta, acudió a un psicólogo que la dejó marchar a pesar de que quería suicidarse…&lt;br /&gt;-¿Quería suicidarse? – dijo Tony muy confuso – de donde sacas esas locuras Ashley!!?? Mi hermana era lo suficientemente feliz con nosotros, no tenía motivos para matarse…&lt;br /&gt;-¿Entonces qué significa esto?&lt;br /&gt;Saqué el diario del bolso y por otra parte el historial médico. Tony leyó con lentitud para poder entender lo que quería decirle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;25 de Abril de 2008&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Hoy ha sido un día genial. Herver ha organizado una acampada junto al lago; por eso ayer no escribí en este querido diario. Tenía muchas cosas que preparar, dejar atados cabos antes de que se hiciera tarde y ya no hubiera vuelta atrás. Ha sido un día lleno de risas e ilusiones. Ashley y yo nos hemos contado cosas extraordinarias que jamás habíamos sacado a la luz, pero no se… aunque ella era reticente a hablar, yo necesitaba soltar todo de una vez… Al fin y al cabo, este ha sido nuestro último día juntas y mi último día junto a los seres que más quiero; papá, mi querido hermano Tony, mis amigos… ES increíble, pero no tengo miedo a lo que pueda suceder a partir de éste momento, es más, estoy feliz (bueno, en cierta parte claro!!, a nadie le gusta irse y dejar a todas las personas que más quieres en este mundo). Pero sé que allí a donde voy seré más útil. Es hora de hacer algo de provecho aunque no sea en esta vida… bueno ¿para qué dar más explicaciones?. Pero aún así tengo miedo de que algo salga mal mañana. Tengo miedo de que le pueda pasar algo malo a Ashley por mi culpa… Si sigo las indicaciones oportunas todo habrá acabado pronto. Estoy ansiosa…&lt;br /&gt;Cuando Unalaq venga y Yacone aparezca en el cielo, seré la nueva tiquaq de Amaguq…&lt;br /&gt;Hasta siempre… Abi&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;-¿Pero qué demonios es esto Ashley?&lt;br /&gt;-¿No te das cuenta? – dije atando cabos. – Sea lo que sea que haya ocurrido en realidad, nos han estado engañando todo este tiempo. Dices que Abi fue al psicólogo ¿Verdad? Entonces, ¿Por qué en su historial médico no aparecen dichas consultas? ¿Quién le dio “indicaciones” para que yo no resultara mal parada?&lt;br /&gt;Le tendí el historial para que lo leyera. Lo cogió entre sus manos y comenzó a leer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Nombre y Apellidos:&lt;/strong&gt; Abigail Bleder.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Edad:&lt;/strong&gt; 20 años.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Estado civil:&lt;/strong&gt; soltera&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Antecedentes físicos:&lt;/strong&gt; No hay alergias conocidas.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Antecedentes psicológicos:&lt;/strong&gt; No hay ninguna consulta ni tratamiento psicológico.&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Motivo de consulta:&lt;/strong&gt; Accidente de Tráfico&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;Valoración, exploración y pruebas complementarias:&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;-Traumatismo craneoencefálico&lt;br /&gt;-Traumatismo torácico severo&lt;br /&gt;-Hematoma epidural&lt;br /&gt;-Traumatismo abierto de fémur con rotura de arteria femoral.&lt;br /&gt;-Rotura de la vesícula biliar&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-No hay ninguna consulta ni tratamiento psicológico… Tengo miedo de que le pueda pasar algo malo a Ashley por mi culpa… Si sigo las indicaciones oportunas todo habrá acabado pronto - leyó en susurros comparando el diario con el historial y levantando su mirada hacia mí para pedir explicaciones - ¿De dónde has sacado el historial Ashley?&lt;br /&gt;-Lo tenía mi padre en uno de los cajones de su escritorio… bajo llave.&lt;br /&gt;-Pero se supone que los historiales son confidenciales ¿Por qué tu padre tenía este historial? – no sabía que contestarle porque sinceramente yo no tenía la respuesta correcta – Ashley contéstame ¿Por qué tiene tu padre el historial de mi hermana? ¿Por qué faltan cosas? ¿Qué nos estáis ocultando?&lt;br /&gt;Su ira iba en aumento, pero por desgracia no podía contestar a sus múltiples preguntas, preguntas que eran las que tenía yo misma para mi padre en cuanto llegara a casa. ¿Por qué tantas mentiras y tanto misterio? Tony se marchó dando un portazo mientras todos los clientes de la cafetería se quedaron mirándome mientras mis lágrimas salían precipitadas de mis ojos. Deseaba morirme en aquel instante. No entendía nada. ¿Se trataba todo de una especie de conspiración o a caso todo era una pesadilla de la que no lograría despertarme nunca? ¿Quién sería capaz de ocultar la mala salud mental de mi amiga? Y lo más importante ¿Por qué? No podía quedarme sentada de brazos cruzados sin saber la verdad. Papá me tendría que contar lo que yo quería saber, no estaba dispuesta a perder a más gente por culpa de mentiras y engaños. No quería perder la amistad de Tony, pues él era una parte de Abi que aún tenía conmigo. Recogí todo y con gran esfuerzo me fui hasta la parada del autobús para volver a casa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;::::::::::::::::::::::::::::::::::&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;NOTICIAS&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Memorias oscuras del bosque se encuentra en el TOP 5 de la revista digital eslamoda.com&lt;br /&gt;click para verlo: &lt;a href="http://www.eslamoda.com/top5.php"&gt;http://www.eslamoda.com/top5.php&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;GRACIAS POR VUESTRAS VISITAS Y COMENTARIOS ;)&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4552266832186720589-5361281691836820969?l=memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com/feeds/5361281691836820969/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com/2009/09/capitulo-9-confusion.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4552266832186720589/posts/default/5361281691836820969'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4552266832186720589/posts/default/5361281691836820969'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com/2009/09/capitulo-9-confusion.html' title='CAPITULO 9. Confusión + Noticias'/><author><name>Memorias oscuras del bosque</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13912451939809085840</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://3.bp.blogspot.com/_9vKYW7vdVbU/SyPViRys_oI/AAAAAAAAACg/0s5_-ZU-Tgk/S220/1259941021287_f.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4552266832186720589.post-786766166028600321</id><published>2009-09-05T02:48:00.000-07:00</published><updated>2009-09-05T02:57:49.465-07:00</updated><title type='text'>CAPITULO 8 -  El diario.</title><content type='html'>Miré los ojos suplicantes de Herver. Decidí que tenía razón. Decidí cerrar el libro con el título de “Pasado” y abrir el libro del “Presente y futuro” y para empezar a hacerlo tendría que coger fuerzas de donde fuera y leer finalmente el diario de Abigail, se lo prometí a Tony, y así lo haría.&lt;br /&gt;Después de estar hablando con Herver durante un par de horas, me despedí de él, de Adam y de Danny. Acordé con él en empezar a trabajar al día siguiente hasta mi próxima y última operación que sería dentro de dos semanas, así mantendría mi cabeza ocupada y no me pondría nerviosa si comenzaba a darle vueltas a la cabeza.&lt;br /&gt;Subí al todoterreno sin ninguna dificultad y esperé unos segundos a que Lorh subiera y arrancara para poder deshacerme del anorak. Al fin nos pusimos en marcha de vuelta al pueblo. Con gran habilidad, Lorh encendió un cigarrillo sin quitar la vista de la carretera.&lt;br /&gt;-¿Desde cuándo fumas? – dije sorprendida, pues Lorh era una chica bastante saludable, con sus típicas ensaladas con soja, tofu y todos los elementos naturales y comestibles que tuviera a su alcance.&lt;br /&gt;-Desde que no puedes vigilarme a todas horas para luego regañarme – dijo con una leve sonrisa en sus perfectos labios.&lt;br /&gt;La respuesta me llevó un año atrás y como empezaría a recordar viejos tiempos preferí seguir a mi bola antes de que la tristeza volviera a hacer acto de presencia. &lt;em&gt;Prohibido recordar&lt;/em&gt;&lt;prohibido&gt; pensé para mí misma.&lt;br /&gt;-Un año… - dije confirmando mi pronóstico mientras miraba por la ventanilla.&lt;br /&gt;-Sí, un año. – murmuró&lt;br /&gt;El habitáculo se llenó de un silencio muy incómodo. Me mordí el labio sin saber qué hacer o decir en ese instante.&lt;br /&gt;-¿No me vas a decir nada? – dijo Lorh rompiendo el silencio que nos había separado momentáneamente.&lt;br /&gt;-¿Para qué? No vas a hacerme caso…&lt;br /&gt;-Tal vez sí… - me miró durante un par de segundos y luego dirigió su mirada a la carretera - ¡Vamos Ash, lo estás deseando!&lt;br /&gt;-¿Quieres que me ponga en plan madre contigo? – me carcajeé – Esto si que no me lo esperaba.&lt;br /&gt;-Dime algo como… vete a yoga, haz footing, cómprate un caniche y hazle trenzas… yo qué se, lo que se te ocurra para convencerme y me haga dejar este sucio vicio…&lt;br /&gt;-Pero yo no puedo hacer eso…- dije sin parar de reír – Eso es cosa de tu fuerza de voluntad.&lt;br /&gt;-Entonces ya me puedo dar por jodida… - sentenció – Agggg!!! – Protestó tirando el paquete de cigarrillos por la ventanilla – Esto si es un buen remedio!!&lt;br /&gt;Durante un ahora continuamos riendo. Lorh me contaba chistes que Danny le había enseñado. Casi me da un infarto allí mismo. Sin darme cuenta llegamos a mi casa. Como era de esperar no había nadie. Mi madre no regresaría hasta la noche pues se había trasladado a Deline por un asunto judicial con un cliente y mi padre llegaría sobre las tres de la madrugada después de un día agotador operando y atendiendo pacientes. Recogí mi bolso de la parte trasera del todoterreno y me bajé con cuidado apoyando poco a poco las muletas hasta llegar a la entrada. Cogí mis llaves y girando un par de veces la cerradura abrí y entré mientras miraba afuera y despedía con la mano a Lorh.&lt;br /&gt;-Hasta mañana!! – grité.&lt;br /&gt;Tenía un hambre que me moría así que me dirigí a la cocina y calenté el pollo en salsa que me dejó mamá para comer. También me preparé un buen bol de helado de chocolate, tenía ganas de darme un capricho y si el helado bajaba a las cartucheras no me importaba, me vendría bien un poco de volumen y llenar estos pantalones pitillos convertidos ahora en bombachos. Una vez deleitada con la maravillosa comida de mi madre, decidí tumbarme en el sofá del salón todo lo larga que era. Desde aquella posición cogí el mando del equipo de música y puse algo de música ambiental para relajarme. Tomé aire y saqué el diario de Abigail del bolso. Le eché un vistazo a la tapa. Estaba decorada con pegatinas brillantes y algún que otro garabato. No me atrevía a abrirlo, he de reconocerlo, así que por unos instantes lo acurruqué en mi regazo mientras escuchaba una de mis canciones favoritas, “Starlight” de Muse. Fue entonces cuando la adrenalina me impulsó a abrir el diario. Cogí el tomo de hojas y las moví todas para echar un vistazo general. Casi todas las hojas estaban llenas de fotos. No había más tiempo que perder, así que fui a la primera página y comencé a leer:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;12 de Enero de 2008&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Querido diario… Creo que voy a empezar a escribir de otra forma, esta es demasiado cursi je je. Otra vez: ¡Hola!... No, queda algo soso… ¿Qué tal un “¡Qué hay!”?. Sí, eso me convence más… Hoy no hay mucho que contar. He tenido que salir a patrullar yo sola porque Ashley y Lorh se han pillado una buena gripe ¡Qué oportunas! Menos mal que cuando regresé a la oficina, Adam me estaba esperando con una buena taza de chocolate… ¡Pobrecillo! Se está haciendo demasiadas ilusiones, no se cómo decirle que solo le quiero como amigo, no quiero hacerle daño… Hablaré mañana mismo con él, espero que todo salga bien. Un beso enorme. Abi&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Adam también lo pasó muy mal con la muerte de Abigail, incluso dejo de hablarme durante un par de meses. Estaba muy dolido con todo, a pesar de que Abi y él quedaron como amigos, él la quería con locura, es lógico, se conocían desde que eran unos bebés, iban al colegio y al instituto juntos… Sí pensé que yo era la única que lo estaba pasando mal, me equivocaba, él me superaba con creces. Pero al fin y al cabo, él lo ha superado antes que yo y en eso es bastante afortunado, o eso creo…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;13 de Enero de 2008&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Ya he hablado con Adam, pufff… no puedo quitarme de la cabeza la cara de pena que se le ha quedado. Me siento tan miserable… Pero él sabe que siempre podrá contar conmigo para lo que sea. Conmigo y con todos los demás… No me apetece recordar más lo que ha ocurrido… Chao!! Abi &lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pasé mis dedos por esa página del diario. Estaba algo abombada, lo que daba indicios de que Abi había estado llorando. Pasé la página y continué leyendo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;16 de Enero de 2008&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Uff, siento no haber escribo estos días pero he estado agobiadísima. Hemos detenido a tres furtivos que estaban cazando en la reserva. Sabemos que han herido a Kobo pero se ha escapado antes de que pudiéramos curarle la herida,; no sabemos si es grave y lo peor… Quién sabe si mañana aparecerá… Esperemos que sí y esperemos que lo haga vivo.&lt;br /&gt;Por otra parte, ya se está empezando a organizar la fiesta de primavera. Ash, Lorh y yo saldremos este fin de semana para ir mirando modelitos para esa maravillosa noche. Ojalá no se haga eterna la espera Abi.&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Recuerdo aquel día como si hubiera sido ayer. Realmente fue un día complicadísimo. Todos los guardas forestales salimos al bosque para actuar de inmediato. Hicimos un gran trabajo. Por suerte Kobo apareció sano y salvo solo dos días después del incidente junto con su manada, un gran alivio… Seguí leyendo durante una hora más. Algo llamó mi atención. Había varias hojas arrancadas correspondientes al mes de Marzo… ¡Qué extraño! Continué leyendo… Eran comentarios bastante raros…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;4 de Abril de 2008&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Hoy he ido al bosque y he estado sola durante tres horas. Lo necesitaba… Me encanta aquel lugar, jamás me había sentido tan libre. “Ellos” tienen razón, el precipicio es fascinante, se puede ver todo el valle desde allí y deber tener más de cien metros de caída. Mañana volveré, es un sitio realmente enigmático… Atrae y engancha… No sabes cuánto… Abi&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me quedé muy confusa… ¿El precipicio? Ese sitio es casi inaccesible ¿cómo pudo llegar hasta allí ella sola? No entiendo nada. Pasé la página:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;5 de Abril de 2008&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;He sentido la necesidad de saltar.. Ha sido algo inexplicable… como si algo me llamara y me incitara a hacerlo. Me he situado justo en el borde y la sensación de poder precipitarme me ha seducido y eso me da miedo… pero se que me protegerán y no dejarán que nada malo me pase. Es mí sitio, es mi rincón personal… Abi&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me faltaba el aire, no podía respirar. Cogí la bolsa de papel del bolsillo de mi pantalón y al cabo de unos segundos recobré el ritmo normal de mi respiración ¿Qué demonios le ocurría? ¿Se pensaba suicidar? ¿Quién demonios le iba a proteger si nadie más que ella podía acceder a ese lugar? Las siguientes páginas también estaban arrancadas. Me estaba desesperando. ¿Qué había ocurrido para que Abigail pensara de esa forma tan temeraria? Sonó mi teléfono móvil, descolgué de forma mecánica y contesté mientras leía la última página:&lt;br /&gt;-¿Diga?&lt;br /&gt;-¿Ashley? Soy yo, Tony…&lt;br /&gt;Volví a quedarme sin aliento, parecía que me estuviera leyendo la mente mientras leía el diario de su hermana.&lt;br /&gt;-Hola Tony ¿qué te cuentas?&lt;br /&gt;-Quería saber si habías podido leer… bueno ya sabes…&lt;br /&gt;-Estoy en ello, no te preocupes…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;&lt;strong&gt;25 de Abril de 2008&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Hoy has sido un día genial. Herver ha organizado una acampada junto al lago; por eso ayer no escribí en este querido diario. Tenía muchas cosas que preparar, dejar atados cabos antes de que se hiciera tarde y ya no hubiera vuelta atrás. Ha sido un día lleno de risas e ilusiones. Ashley y yo nos hemos contado cosas extraordinarias que jamás habíamos sacado a la luz, pero no se… aunque ella era reticente a hablar, yo necesitaba soltar todo de una vez… Al fin y al cabo, este ha sido nuestro último día juntas y mi último día junto a los seres que más quiero; papá, mi querido hermano Tony, mis amigos… ES increíble, pero no tengo miedo a l o que pueda suceder a partir de éste momento, es más, estoy feliz (bueno, en cierta parte claro!!, a nadie le gusta irse y dejar a todas las personas que más quieres en este mundo). Pero sé que allí a donde voy seré más útil. Es hora de hacer algo de provecho aunque no sea en esta vida… bueno ¿para qué dar más explicaciones?. Pero aún así tengo miedo de que algo salga mal mañana. Tengo miedo de que le pueda pasar algo malo a Ashley por mi culpa… Si sigo las indicaciones oportunas todo habrá acabado pronto. Estoy ansiosa…&lt;br /&gt;Cuando Unalaq venga y Yacone aparezca en el cielo, seré la nueva tiquaq de Amaguq…&lt;br /&gt;Hasta siempre…&lt;br /&gt;Abi&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Qué demonios es esto? – dije susurrando horrorizada por lo que acababa de leer.&lt;br /&gt;-¿Ashley? ¿Ashley estás ahí? ¿Qué ocurre? Ashley contesta…&lt;br /&gt;-Tony, tengo que colgar, he encontrado algo, te llamaré.&lt;br /&gt;Me dirigí al despacho de papá situado en la planta superior de la casa, saqué unas llaves de un pequeño cajón y abrí su escritorio. Allí guardaba el historial clínico de Abigail. No tardé mucho en encontrarlo. Abrí la carpeta y miré el apartado de psiquiatría. No pude leer nada sospechoso ahí. Ni siquiera alguna consulta en sus veinte años de vida ¿Entonces por qué se comportaba de aquella manera tan siniestra y suicida? Continué leyendo… hasta que llegué al historial del día del accidente:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;em&gt;-Traumatismo craneoencefálico&lt;br /&gt;-Traumatismo torácico severo&lt;br /&gt;-Hematoma epidural&lt;br /&gt;-Traumatismo abierto de fémur con rotura de arteria femoral.&lt;br /&gt;-Rotura de la vesícula biliar&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Jamás me dijeron todo lo que le había pasado a Abi para que muriera, pero leyendo esto supe la gravedad en la que se encontraba nada mas llegar al hospital. Si hubiera sobrevivido estaría peor que yo y la angustia de verla hecha un vegetal cada día que pasara me hubiera hundido más de lo que lo estoy ahora…&lt;br /&gt;Quizás me tire veinte minutos con la mirada perdida en el vacío cuando un fuerte golpe en la puerta de la entrada de la casa, me hizo despertar violentamente…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4552266832186720589-786766166028600321?l=memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com/feeds/786766166028600321/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com/2009/09/capitulo-8-el-diario.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4552266832186720589/posts/default/786766166028600321'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4552266832186720589/posts/default/786766166028600321'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com/2009/09/capitulo-8-el-diario.html' title='CAPITULO 8 -  El diario.'/><author><name>Memorias oscuras del bosque</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13912451939809085840</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://3.bp.blogspot.com/_9vKYW7vdVbU/SyPViRys_oI/AAAAAAAAACg/0s5_-ZU-Tgk/S220/1259941021287_f.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4552266832186720589.post-2907637922194251418</id><published>2009-08-26T10:04:00.000-07:00</published><updated>2009-08-26T10:05:51.680-07:00</updated><title type='text'>CAPITULO 7 - Recuerdos.</title><content type='html'>Lorh aparcó sin esfuerzo alguno en el parking frente al edificio central de las oficinas de la reserva, a pesar de que las ruedas del todoterreno resbalaban como condenadas. Con parsimonia, abrí la puerta y me giré sobre mí misma para sacar mis piernas y apoyar las muletas, pero preferí esperar a que Lorh me ayudara a bajar para no resbalar y abrirme la cabeza contra el helado asfalto. Cuando tuve mis tres puntos de apoyo seguros en el suelo, cargué sobre mi hombro el bolso y comencé a caminar hacia el interior del edificio. Lorh se adelantó para abrirme la puerta, pero cuando estaba a punto de poner mi pie sobre el descansillo sentí la necesidad de esperar unos segundos y tomar aire. Mi amiga se dio cuenta de mi vacilación ante la puerta y enseguida apoyó su mano libre en mi hombro.&lt;br /&gt;-Tranquila, si no quieres entrar, podemos volver otro día… No es necesario que…&lt;br /&gt;-Lorh, estoy segura, quiero entrar… - dije con voz firme.&lt;br /&gt;Examinó mi rostro durante unos segundos sin decir nada. Cuando tuvo la certeza de que mi expresión angustiada había cambiado, se irguió y sonrió con ganas.&lt;br /&gt;-De acuerdo, vamos.&lt;br /&gt;Enseguida pude sentir el calor en mis mejillas y cómo mis manos dejaban de estar entumecidas por el frío de la calle. Desabroché la cremallera de mi abrigo para no estar tan agobiada mientras escuchaba cerrarse la puerta tras de mí, y dirigí mi mirada de un lado a otro. La recepción seguía estando igual que hace un año; una gran sala blanca con un mostrador en el lado derecho; al lado contrario, frente a ese mostrador y simulando una pequeña sala de espera, seguían estando las mismas sillas de cuero negro y una gran planta de interior, para ser exactos un tronco de Brasil. En las paredes estaban colgadas las fotos de las reuniones anuales de Navidad, acampadas de fin de semana y patrullas que organizaba Herver y en la que todos los empleados de la reserva participábamos. Pero una, solo una en especial llamó mi atención e hizo que un gran nudo apareciera en mi garganta. Jamás había visto aquella foto, porque ni tan siquiera recordaba que la hubieran tomado. En ella estábamos Herver, Lorh, Danny, Adam, Abigail y yo. La última foto que nos hicimos todos juntos… La última foto en la que aparecería Abi. Sentí como mi respiración se aceleraba y cerraba mis ojos intentando dar unos pasos más para atravesar la puerta que daba a las oficinas después de la recepción. Lorh siguió con su mano en mi hombro, esta vez apretando sus dedos para calmar mi dolor aunque fuera prácticamente imposible. Volvió a adelantarse para abrir la siguiente puerta. El gran pasillo se abría ante mí bajo los fluorescentes que se repartían a lo largo del techo; al fondo del todo podía vislumbrar el despacho de Herver. A mi derecha continuaba como siempre la gran cafetería; eran las once de la mañana y como era habitual todos los empleados de la oficina se encontraban en la hora del descanso tomándose un respiro y charlando con una taza de café en la mano. Me quedé en la puerta mirando a todo el mundo, siendo ajenos a mi mirada ilusionada. En un rincón cerca del gran ventanal, estaban sentados  Danny y Adam en un sofá de cuero negro a juego con las sillas de recepción. Habían cambiado mucho, sobre todo Adam al que no había visto desde hacía un año. Estaba muy guapo con su barba de tres días que se había dejado, incluso los rasgos de su cara habían cambiado, ahora parecía más maduro, su cara de niño había pasado a la historia, y su nuevo look le hacía un chico bastante sexy. A Danny solía verle más a menudo; cuando Lorh venía a visitarme a casa lo traía con ella y pasábamos las largas tardes de domingo en casa. Salí de mi ensoñación cuando vi sus rostros sorprendidos de verme allí. Posaron sus tazas en la mesa de cristal y se acercaron rápidamente a mí.&lt;br /&gt;-¿Ashley? – dijo sorprendido Adam – Qué sorpresa!!&lt;br /&gt;Me abrazó muy fuerte dejándome casi sin aliento. Sin duda había cambiado, no podía negarlo. Estaba muy fuerte. Lorh no me había contado todo durante mi ausencia en la reserva.&lt;br /&gt;-Puff ¡Cuánto tiempo sin verte! Estás estupenda!! – dijo entusiasmado - ¿Cómo va tu pierna?&lt;br /&gt;-Horrible, últimamente me duele muchísimo y las sesiones de fisioterapia parecen una tortura… - dije resignada – pero bueno, hoy me llevo una pizquita de alegría para apalear el dolor – dije sonriendo.&lt;br /&gt;Era increíble la sensación de alegría que tenía en esos instantes. Aunque no fuera completamente feliz, en esos instantes sonreía casi sin esfuerzo, algo que me sorprendía gratamente.&lt;br /&gt;-Me alegro de que hayas venido pequeñaja – dijo ahora Danny despeinándome el pelo con su mano –Ven, vamos a ver Herver.&lt;br /&gt;Con paciencia recorrimos todo el pasillo hasta llegar al final. Danny paró frente la puerta del despacho y llamó.&lt;br /&gt;-Adelante!!&lt;br /&gt;Lo poco que pude ver tras Danny, pues no lograba ver mucho por su metro noventa y  ancha espalda, era como Herver hacía un gesto para que pasáramos mientras él continuaba hablando por teléfono. Adam, que fue el último en pasar, cerró la puerta tras de sí.&lt;br /&gt;-Christian, puedes quedarte en Toronto todo el tiempo que necesites hasta que soluciones todo, no te preocupes por nada ¿entendido? Ahora preocúpate por cuidar y animar a tu abuela, cuando vuelvas ya hablaremos ¿de acuerdo?&lt;br /&gt;Herver parecía entristecido mientras hablaba por teléfono. Yo mientras me dediqué a observar la nueva librería que había instalado en el despacho, ocupada por cientos de libros; fui leyendo los títulos de cada uno de ellos mientras pasaba mi dedo índice por encima de los lomos; cuando me giré, también pude intuir una mesita nueva, donde tenía colocada una cafetera y una botella de whisky escocés. El resto de la estancia continuaba igual. Los mismos paneles de madera que cubrían las paredes, decorados por muchos cuadros y títulos enmarcados. Me dirigí a una puerta lateral que daba a mi despacho y al de… bueno al de “ella” también. Entré y vi como nuestras mesas seguían estando en su sitio. Acaricié con mis dedos las dos mesas. Encima de ellas continuaban las plaquitas con nuestros nombres… Pero, un segundo. Dirigí mi mirada a la de Abigail. Ya no estaba su nombre. Bueno, era de esperar. Lo que me enfureció es que había otro nombre. Cogí la placa y leí: Christian Lanter. Suspiré para controlar mis emociones. Me parecía muy fuerte que la hubieran sustituido. A ella. Mi amiga había sido sustituida por un desconocido. Preferiría que hubieran quitado de allí la mesa y todo lo que me recordara a ella, que sustituir todo, echarla del que fue su lugar de trabajo. Salí de allí para ir de nuevo al despacho de Herver y no empeorar mi mal humor. Ya había colgado el teléfono y se dirigía a mí rápidamente para abrazarme.&lt;br /&gt;-Ashley ¡Qué alegría verte por aquí! ¿Cómo estás?&lt;br /&gt;Herver era como uno más de mi familia. Él y mi padre son muy amigos desde pequeños y eso se notaba. Siempre se preocupa por mí. Papá siempre que llegaba a casa me contaba que Herver estaba muy preocupado por no poder venir a verme por culpa del trabajo. Pero yo no se lo reprocho. Le tengo demasiado consentido. Excepto en lo que acababa de ver en mi despacho.&lt;br /&gt;-Bien… dentro de lo que cabe, ya sabes.&lt;br /&gt;Con pocas palabras podía entenderme. Me volvió a abrazar.&lt;br /&gt;-Me alegro pequeña!!&lt;br /&gt;-Herver, ¿podemos hablar a solas?&lt;br /&gt;Él asintió con su cabeza y lanzo una mirada a Danny, Lorh y Adam, que entendieron perfectamente lo que quería decir.&lt;br /&gt;-Luego nos vemos Ash, te espero en la cafetería – me dijo Lorh.&lt;br /&gt;Cerraron la puerta tras de sí. Yo me dirigí con torpeza a la silla mientras Herver se servía una copa de whisky y se sentaba en su gran silla.&lt;br /&gt;-Tú me dirás – dijo Herver acomodándose y disfrutando de su primer trago.&lt;br /&gt;-Verás, esto no lo saben mis padres, pero… quiero volver a la oficina, necesito cambiar de aires, y bueno, hasta que no me quiten esto – dije señalando a los clavos que me sujetaban el hueso – podría quedarme aquí para ayudarte con el papeleo…&lt;br /&gt;Volvió a dar otro trago a su copa y examinó la expresión de mi rostro.&lt;br /&gt;-Cambiar de aires dices… - dijo pensativo – Ashley, salir de casa para encerrarte en otro edificio no es cambiar de aires y lo sabes… ¿Qué es lo que te reconcome?&lt;br /&gt;Me conoce demasiado bien. No puedo engañarle. Suspiré para intentar no alterarme.&lt;br /&gt;-¿Es que no lo ves? – dije molesta. Él me miró confuso – Todo ha cambiado… Hacéis como si nada hubiera pasado, habéis pasado página…&lt;br /&gt;-¿A qué te refieres Ashley?&lt;br /&gt;-Que ya os habéis olvidado de Abigail. – dije triste -  Ya nadie habla de ella, nadie quiere hablar conmigo de cómo era ella… pasáis del tema cuando lo saco… Incluso la has sustituido, mira su despacho!!! – dije con un tono de voz un poco alto.&lt;br /&gt;-No es mi intención sustituirla. Debes hacerte a la idea de que ya no está, Ashley. Ahora hay nuevos empleados y necesitamos un sitio donde puedan trabajar, eso es todo… - me dijo intentando ser prudente con sus palabras. – Si piensas todo eso, es que aún no estás preparada para volver a la reserva, hay demasiados recuerdos aquí para ti, recuerdos aún dolorosos. Los cambios te duelen, pero debes aprender a aceptarlos. Debes aprender a no sentirte la culpable y la desencadenante de todo esto…&lt;br /&gt;Bajé mi mirada a mis manos. Coloqué de mil maneras diferentes mis anillos mientras le escuchaba hablar. Tenía tanta razón… pero también me dolía que la tuviera. Todo el mundo había seguido adelante a pesar de la muerte de Abigail y yo seguía anclada en el pasado, como si la culpa me retuviera y no me dejara continuar. Era horrible.&lt;br /&gt;-Puedes volver, claro que sí. Pero intenta olvidar… intenta rehacer de nuevo tu vida. No me hagas pasar el mal trago de verte consumida por la tristeza cada día. – se levantó y me acarició la mejilla-  Haz el esfuerzo por favor… Si no es por ti, hazlo por tus amigos, por Abigail. Ella no querría verte así.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4552266832186720589-2907637922194251418?l=memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com/feeds/2907637922194251418/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com/2009/08/capitulo-7-recuerdos.html#comment-form' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4552266832186720589/posts/default/2907637922194251418'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4552266832186720589/posts/default/2907637922194251418'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com/2009/08/capitulo-7-recuerdos.html' title='CAPITULO 7 - Recuerdos.'/><author><name>Memorias oscuras del bosque</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13912451939809085840</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://3.bp.blogspot.com/_9vKYW7vdVbU/SyPViRys_oI/AAAAAAAAACg/0s5_-ZU-Tgk/S220/1259941021287_f.jpg'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4552266832186720589.post-5043623871068866412</id><published>2009-08-13T00:32:00.000-07:00</published><updated>2009-08-13T00:41:30.877-07:00</updated><title type='text'>Capítulo 6 - Vida tóxica.</title><content type='html'>No me había parado a pensar hasta ahora de lo largas y angustiosas que se me hacen las noches desde hace algo más de un año. Nada ha cambiado, o algo sí, pero ahora ya casi ni se aprecia, por lo menos para otras personas, para mí sigue habiendo ese tremendo vacío que creo que jamás llenaré.&lt;br /&gt;Antes de que toque el despertador, me levanto como puedo y cojo las muletas que me acompañan desde hace unos cuantos meses. La pierna me sigue doliendo una barbaridad y ya tengo ganas de que me quiten los malditos tornillos del hueso para poder seguir con mi vida normal… Bueno, normal, normal no, pero si un poco más tranquila, sin tener que depender las veinticuatro horas del día de mi madre. Tengo muchas ganas de volver a la reserva para patrullar con Herver, Lorh y Danny. Les echo tanto de menos…&lt;br /&gt;Con una lentitud desquiciante me deslizo por mi habitación en dirección a la ventana, allí la luz del sol ilumina mejor los vendajes de mi pierna y veré mejor todo el proceso. Con cuidado voy despegando el velcro de la célula de neopreno sintiendo el dolor punzante de los tornillos clavados en el muslo. Siguen saliendo lágrimas de mis ojos para apalearlo, pero creo que jamás me acostumbrare, aunque haga esto durante mil años. Mientras cambio los vendajes y limpio las heridas, escucho el timbre de la puerta y como mamá camina rápidamente a abrir.&lt;br /&gt;-Ashley cariño, ha venido Lorh a buscarte, ¿Te queda mucho?&lt;br /&gt;Durante unos instantes miré por la ventana el precioso paisaje invernal del valle y como el sol recorría cada rincón a su antojo. Al fin salgo de mi fascinación.&lt;br /&gt;-Dile que suba – grité un poco para que me oyera&lt;br /&gt;Pocos segundos después escuché unos pasos subiendo las escaleras y lentamente dirigí mi mirada a la puerta que se abría con parsimonia.&lt;br /&gt;-Buenos días Ash!!!– me saludó Lorh tranquilamente dejando una mochila en el suelo de mi cuarto.- ¿Has dormido bien hoy?&lt;br /&gt;-No. – respondí – Creo haber perdido la cuenta de cuantas noches llevo sin conciliar el sueño.&lt;br /&gt;-Pues hoy te veo con mejor aspecto – dijo ella intentando animarme - ¿Quieres que te ayude?&lt;br /&gt;-Te lo agradecería – dije resignada.&lt;br /&gt;Me dirigí a un pequeño sillón a la pata coja y me dejé caer, mientras Lorh me seguía con el bote de agua oxigenada y algodón de la mano. Puso un par de toallas en el suelo para no mancharlo y rápidamente dirigió un buen chorretón hacia mis heridas. Clavé mi cabeza contra el respaldo y proferí un buen grito mientras mis uñas se clavaban en los reposabrazos.&lt;br /&gt;-Lo siento – dijo Lorh asustada al ver mi cara de dolor.&lt;br /&gt;Estaba acostumbrada a ayudarme con las vendas, las curas y a que se llevara algún que otro grito, pero hoy estaba demasiado dolorida y el más mínimo roce me hacía sufrir con creces. Se levantó esta vez para abrir un poco la ventana y que entrara algo de frescor en la habitación. A continuación guardó todo en el maletín que mi padre me había prestado para guardar todos los utensilios y lo guardó en el armario. Pude ver como su mirada se dirigía ahora a mi mesilla de noche.&lt;br /&gt;-¿Aún no te has atrevido a leerlo?&lt;br /&gt;Lorh cogió el diario de Abigail acariciando el lomo mientras su cara se entristecía. Yo negué con la cabeza, avergonzada por no tener el valor de tan siquiera abrir el diario.&lt;br /&gt;-Lorh, créeme que lo he intentado, pero no puedo… Es como si me fallaran las fuerzas… Me da miedo el hecho de pensar lo que puedo llegar a leer… Ahí están escritos sus dulces y últimos días de vida… No creo que pueda con tanto.&lt;br /&gt;-No puedes seguir culpándote… Eso no te hace ningún bien. – me dijo Lorh arrodillándose delante de mi para hablarme&lt;br /&gt;La miré a los ojos con la angustia haciendo acto de presencia en mí. Miré a la estantería repleta de libros y marcos de fotos. Allí estaba la última foto que me hice con mi mejor amiga… Dos días antes de su muerte. Era increíble lo contentas que estábamos aquella mañana. No se aún porqué, pero ese fue el día de las confesiones. Quedamos para hacer un camping, hablamos de todo, hasta de las cosas que jamás nos habíamos dicho aunque fuéramos intimísimas amigas, como hermanas… Se me pone el vello de punta de pensar que ella intuía su final… Tenía miedo de volver al pasado, recordar esos últimos felices días junto a ella, y miedo de saber que jamás volveré a verla. Pero me merezco este dolor. Solo yo me lo merezco.&lt;br /&gt;-Bajemos a desayunar!!&lt;br /&gt;Me senté en la silla a motor de la escalera que había instalado mi padre a raíz de salir del hospital. No era plan de tenerle de siervo continuamente subiéndome y bajándome todos los días y a todas horas. Cuando llegué abajo del todo, Lorh me estaba esperando con las muletas, las cogí y nos dirigimos a la cocina donde ya nos estaban esperando papá y mamá con un gran desayuno. -Buenos señor Kane!!&lt;br /&gt;-Hola Lorh!! No te esperaba por aquí hoy. ¿Os vais de compras Ashley y tú?&lt;br /&gt;-No papá, Lorh ha venido para llevarme a la reserva a hacer una visita a todos. Tengo ganas de salir y perder de vista mi habitación durante un día.&lt;br /&gt;-Eso está bien cielo. – miró a su reloj – Es hora de que me vaya al hospital, hoy tengo programadas varias operaciones, Diane cariño no me esperéis para cenar – Se levantó cogió su maletín y se acercó a mamá para darle un beso. – Pasadlo bien chicas y dale recuerdos a tu madre Lorh!!&lt;br /&gt;-Lo haré!!&lt;br /&gt;Cuando Lorh respondió sentí una extraña sensación de “deja vù” que me dejó sin aliento. La hora del desayuno del día que murió Abigail volvió a mi mente. Lorh ocupaba ahora la silla donde un año antes lo hacía Abi, también la misma conversación entre mi padre y ella se repitió como una película rebobinada… Gemí lamentada ante la mirada preocupada de mi madre mientras le daba un bocado a mi tostada.&lt;br /&gt;-Ashley cariño, ¿estás bien? – me preguntó mamá.&lt;br /&gt;No respondí. Simplemente me quedé mirando como papá salía por la puerta y la cerraba tras de sí. A continuación me levanté con ayuda de mis muletas y me coloqué en la silla de la escalera para subir de nuevo a mi cuarto. Cuando llegué arriba me arrastré por el pasillo haciendo un sordo ruido con aquellos palos de aluminio y me encerré en el baño. Me senté en el borde de la bañera intentando respirar con tranquilidad. A pesar del tiempo que había pasado desde el accidente, seguían dándome ataques de ansiedad. Cogí una bolsa de papel que tenía guardada en el bolsillo trasero de mi pantalón e inspiré y respiré unas cuantas veces hasta que sentí como mi respiración se normalizaba. Pero si eso no era suficiente, sentí como el estómago me dio un latigazo horrible y me tuve que tirar encima de la taza del váter para vomitar. Jamás iba a lograr deshacerme de esa sensación de angustia que me hacía la vida imposible. Cuando acabé me levanté con cuidado para no marearme y despacio abrí el grifo y mojé mi cara dejando que el frescor del agua me aliviara y me despejara. Corté el flujo de agua y me quedé frente al espejo mirando mi reflejo en él. Era increíble como en cuestión de doce meses mi cara había cambiado tanto. Solía tener un rostro redondito, ojos color chocolate y unos labios perfectos, pero ahora todos estos rasgos fueron sustituidos por unas profundas ojeras oscuras, el blanco de mis ojos ahora estaba rojizo, mis pómulos se marcaban demasiado y mis labios estaban rasgados por mis dientes a causa de mi nerviosismo por falta de sueño… Incluso mi cuerpo había cambiado. Habría perdido unos diez kilos y la ropa me quedaba kilométricamente grande. A pesar del hambre que me devoraba siempre, no lograba dar más de dos bocados a la comida. Mi psicólogo me ha repetido hasta la saciedad que después de una desgracia, todo era normal… Sinceramente hubiera preferido morirme antes que tener que aguantar esta mierda de vida que me ha tocado vivir. Se que suena de cobardes, pero así son las cosas, así es como pienso ahora…&lt;br /&gt;Descorrí el pestillo con cuidado de no hacer ruido y me dirigí, esta vez sí , a mi habitación. Recogí mis cosas, todo lo necesario para un día fuera de casa y lo metí en un gran bolso que Lorh me regaló para este tipo de ocasiones. Antes de enfilar las escaleras abajo, me volví sobre mis pasos y cogí el diario de Abigail y también lo guarde en el gran bolso.Lorh hizo aparición en la parte baja mientras la silla me bajaba pesadamente. Me acerqué a mamá y le di un beso para despedirme.&lt;br /&gt;-Pásalo bien mi niña!! Y si necesitas algo llámame…&lt;br /&gt;-Lo haré mamá, tranquila. – dije cortándole el discursito – ¿No te preocupes vale? Volveré a la noche. – dije ahora apresurada – Te quiero mamá!!&lt;br /&gt;Lorh me ayudó a bajar las escaleras del porche y a subir a su todoterreno. Una vez dentro ella encendió su equipo de música y nos pusimos en marcha rumbo a la reserva.&lt;br /&gt;Echaba de menos el frío de la calle, así que abrí la ventanilla dejando que el aire me despeinara. Disfruté muchísimo del paisaje. Normalmente cuando salía de casa estos últimos meses era solo para ir al hospital para mis sesiones de fisioterapia, y no hacía otra cosa más que ver casas, casas y más casas a excepción de algún que otro edificio un poco más alto, pero poco más. Me maravillaba ver de nuevo esas montañas por las que solía patrullar junto a Danny, Lorh y Herver. No se porqué pero algo en mi interior cambió en esos instantes, como si una llamita de alegría se encendiera. Era la libertad que me llamaba a gritos por todas partes. Oí una risita que procedía del lado del piloto.&lt;br /&gt;-¿De qué te ríes? – dije confusa mientras me peinaba los mis dedos mi enredado pelo&lt;br /&gt;-Me encanta esa carita que estás poniendo. Hacía meses que no te veía sonreír. – me dijo contenta Lorh&lt;br /&gt;Miré de nuevo al frente con una gran sonrisa en mis labios, por unas horas podría olvidarme de lo rara y absurda que era ahora mi vida. Poco después Lorh cogió el desvío hacia la reserva. La emoción se iba apoderando de mí poco a poco. Regresaba a mi segunda casa y eso era motivo de felicidad, pero también allí me esperaban dolorosos recuerdos aunque quisiera negarlo y apartarlo de mi mente…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4552266832186720589-5043623871068866412?l=memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com/feeds/5043623871068866412/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com/2009/08/capitulo-6-vida-toxica.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4552266832186720589/posts/default/5043623871068866412'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4552266832186720589/posts/default/5043623871068866412'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com/2009/08/capitulo-6-vida-toxica.html' title='Capítulo 6 - Vida tóxica.'/><author><name>Memorias oscuras del bosque</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13912451939809085840</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://3.bp.blogspot.com/_9vKYW7vdVbU/SyPViRys_oI/AAAAAAAAACg/0s5_-ZU-Tgk/S220/1259941021287_f.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4552266832186720589.post-1792788276284998225</id><published>2009-07-23T09:47:00.000-07:00</published><updated>2009-07-23T09:49:26.372-07:00</updated><title type='text'>Libro 2: Ashley.  Prólogo.</title><content type='html'>Dicen que la felicidad dura toda la vida, que es la base fundamental de toda constitución humana y espiritual, pero por mucho que se empeñen en afirmarlo, siempre habrá algo suficientemente caótico o doloroso que destruya esa supuesta eternidad de la felicidad. Es como una cuerda larga que “asegura” una gran firmeza. Pero como buenos humanos que somos, somos los animales más estúpidos del planeta. Dicen que somos capaces de tropezar una y otra y otra vez más en la misma piedra, y que jamás aprenderemos a encontrar otro camino para evitar ese maldito obstáculo. Somos unos auténticos ineptos, unos tercos y unos egoístas, pues nos tratamos como bestias entre nosotros mismos y seguiremos haciéndolo hasta el final de nuestra existencia. Y cuando crees tenerlo todo, haces la mayor estupidez posible y lo pierdes absolutamente todo… y luego nos lamentamos de todo lo hecho y deshecho, de lo estúpidos que hemos sido… y aparece ese dolor en el pecho como si una bomba acabara de estallar y la metralla se hubiera clavado en el corazón rasgándolo por completo… es entonces cuando la cuerda se rompe y caes inevitablemente al vacío… Nuestra vida empieza a carecer de sentido y dejas de luchar… y el tiempo pasa sin darnos cuenta, pero con una lentitud tan cruel, que sientes la aguja del segundero taladrándote las sienes, haciéndote pagar por todo el daño que has hecho. Y en esos instantes es cuando tu cuerpo, separado de todo resquicio mental, se siente vacío, sin vida… Miras atrás en el tiempo… jamás nada volverá a ser lo mismo, por mucho que nos empeñemos y lo intentemos, lo que está roto seguirá roto, lo que está frío seguirá frío… las noches se hacen más largas de lo que en realidad son. Piensas en un futuro esperanzador que no será posible sin un anterior pasado… Como si nunca hubiera existido… Por muy poco cuerdo o cuerda que estés siempre recordarás el motivo por que el que tu felicidad se rompió y esa es la tortura más cruel a la que puedes ser condenado…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4552266832186720589-1792788276284998225?l=memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com/feeds/1792788276284998225/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com/2009/07/libro-2-ashley-prologo.html#comment-form' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4552266832186720589/posts/default/1792788276284998225'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4552266832186720589/posts/default/1792788276284998225'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com/2009/07/libro-2-ashley-prologo.html' title='Libro 2: Ashley.  Prólogo.'/><author><name>Memorias oscuras del bosque</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13912451939809085840</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://3.bp.blogspot.com/_9vKYW7vdVbU/SyPViRys_oI/AAAAAAAAACg/0s5_-ZU-Tgk/S220/1259941021287_f.jpg'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4552266832186720589.post-5587873075018818947</id><published>2009-07-14T12:23:00.000-07:00</published><updated>2009-07-14T12:43:50.638-07:00</updated><title type='text'>Capítulo 5. Caos.</title><content type='html'>Pero al final pude reaccionar. Me levanté rápidamente para acercarme a ver como se encontraba Herver. A cada paso que daba, podía escuchar gritos que procedían de lo más profundo del acantilado. Era horrible saber que no podía hacer nada por esas personas que hacía pocas horas había conocido, pero la caída que habían sufrido con la altura que se observaba desde allí, debía haber sido brutal. Los que hubieran sobrevivido puede que no duraran más tiempo, pues estarían mal heridos e incluso irreconocibles. Solo deseaba en esos momentos que la muerte les llegara rápido para que no sufrieran más. Al llegar hasta la posición de Herver le encontré tirado a los pies de un gran abeto. Por suerte cayó sobre nieve en polvo después del golpe contra el árbol. Lo examiné minuciosamente y pude observar que tenía varias contusiones y heridas de poca importancia, algo que realmente me alivió. Como pude, lo levanté con cuidado y lo tumbé en el trineo para salir pitando de allí. No tenía ganas de volver a enfrentarme a esa cosa que casi me mata. Até y di órdenes a los asustados perros y en cuestión de pocos minutos llegamos a la ciudad. Todo el mundo miraba horrorizado el trineo cuando veían herido a Herver. Muchos se agolparon a mi alrededor en busca de alguna explicación. A lo lejos vi al señor Bleder y al señor Kane que venían corriendo hacia nosotros.&lt;br /&gt;-¿Qué ha pasado? ¿Dónde están los demás?– dijo preocupado Thomas. Era de suponer que su hijo Tony no le había contado todo. Seguramente estuviera en shock como lo estaba yo. Me sentía aturdido y mareado. – Maldita sea Christian contesta hijo!!&lt;br /&gt;-No le agobies – dijo Patrick. – Está en shock. – Por lo poco que podía atender a la situación, Patrick y Thomas habían apartado sus diferencias ante la situación en la que nos encontrábamos. – Ha debido pasar algo en ese bosque, algo muy gordo.&lt;br /&gt;Patrick descolgó su teléfono móvil y en pocos minutos, mientras él examinaba a Herver, una mujer rubia, bastante guapa, trajo su maletín. Sacó su estetoscopio e hizo una serie de pruebas sencillas para comprobar el estado de Herver. Estaba nevando con bastante intensidad pero ni siquiera me había dado cuenta. Los rostros de terror de aquellos compañeros de carrera pasaban por mi mente una y otra vez, haciendo que el dolor de cabeza comenzara a devorarme.&lt;br /&gt;-Han caído al precipicio… - logré decir.&lt;br /&gt;Patrick y Thomas me miraron preocupados. Mi respiración comenzaba a ir más rápida cada segundo que pasaba. Podía oír sus gritos claramente como si alguien los reprodujera a través de altavoces. Con suma claridad y nitidez.&lt;br /&gt;-Han caído al precipicio… Han caído al precipicio… Han caído al precipicio…&lt;br /&gt;Sentía que la ansiedad y el miedo se apoderaban de mí. Jamás en mis veintidós años de existencia me había sentido tan vulnerable. Desde el primer momento en que pisé Fort Franklin algo me hizo pensar que este sería mi final… que me quedaba muy poco tiempo. La muerte me acechaba y siempre me arriesgaba a salir de casa corriendo el peligro de acabar atropellado, con la cabeza abierta o en este caso… en el fondo de un precipicio. Pero seguía allí, vivo. Aún no entendía el motivo. De momento estaba burlando a la muerte, pero… ¿Por cuánto tiempo? Algo extraño iba a sucederme. Lo presiento, es el destino.&lt;br /&gt;-Han caído al precipicio… Han caído al precipicio… Han caído al precipicio…&lt;br /&gt;Patrick sacó una botellita pequeña e inyectó en ella una jeringuilla sacando el líquido de su interior. Seguía delirando, o algo parecido, el caso es que noté un pequeño pinchazo en mi brazo y en pocos segundos mis músculos se relajaron y mi respiración volvió a la normalidad. Me sentía cansado… Oía murmullos a mi alrededor…&lt;br /&gt;-Le he inyectado un tranquilizante… Es mejor que duerma un poco y se tranquilice. ¿Has informado a la policía Thomas?&lt;br /&gt;No pude escuchar más. Thomas me acompañó hasta mi casa mientras una ambulancia trasladaba a Herver al hospital. Estaba anocheciendo y el frescor de la noche empezó a espabilarme un poco. Miré al cielo y vi extrañas luces de colores. Si, aún estaba alucinando con el tranquilizante que me inyectó Patrick. Thomas continuaba agarrándome por si las fuerzas me fallaban y caía redondo al suelo.&lt;br /&gt;-Es la Aurora Boreal. Solo se ve una vez cada once años… La última vez fue el año pasado. Los meteorólogos se extrañan que este año también pueda verse…&lt;br /&gt;Le miré inquisitivamente.&lt;br /&gt;- Creo que no es el momento adecuado para una clase de Astronomía, profesor Bleder.&lt;br /&gt;A lo lejos escuchaba los helicópteros que seguramente estarían rastreando el fondo del precipicio. Se me ponía la carne de gallina solo de pensarlo. Thomas me inspeccionó los bolsillos de la cazadora y sacó un pequeño manojo de llaves y abrió la puerta de casa. La abuela esperaba nerviosa en el salón con una bandeja ocupada por tres tazas de té caliente. No dije nada, solo me senté pesadamente en el gran sofá. Thomas se acomodó en una silla a mi lado. El silencio, solo interrumpido por los helicópteros, era escalofriante. Seguía escuchando esas voces con mi mirada perdida en el infinito. Sentía frío y un escalofrío recorriendo todo mi cuerpo.&lt;br /&gt; -Christian. ¿Qué pasó en el bosque?&lt;br /&gt;Thomas había dejado su taza en la mesa y me miraba preocupado. No me salían las palabras. Era como si mi garganta se negara a emitir el sonido de mi voz. De repente la imagen de aquella sombra empujando el trineo de las dos chicas inundó mi mente. Seguía escuchando sus gritos a medida que caían. Al fin sentí la necesidad de sacar todo de mí y olvidarme de aquello para siempre.&lt;br /&gt;-No lo se… - dije – si dijera lo que pasó allí nadie me creería…&lt;br /&gt;Estaba realmente asustado, me abrumaba la realidad de mis palabras. Lo que había ocurrido era casi imposible de decir y mucho más que la gente lo creyera y no me tomaran por un loco.&lt;br /&gt;-Cariño… - mi abuela me acarició la mejilla. Sus ojos brillaban ante una inminente marea de lágrimas – Tienes que contárnoslo…&lt;br /&gt;Jamás había visto a la abuela tan preocupada por mí. Debía estar realmente afectado, quizás mi cara o mi cuerpo cansado lo delataba todo… Tomé aire y cerré mis ojos para rememorar todo aquel mal trago.&lt;br /&gt;-Todo iba bien… hasta que algo empujó a Emily y Katherina al precipicio…&lt;br /&gt;-¿Qué era ese “Algo”? – dijo Thomas pacientemente.&lt;br /&gt;-No lo se, parecía una sombra… Tenía una fuerza brutal. Lanzó a Herver contra un árbol, yo quedé colgado a punto de caer al precipicio… Intentaba tirar de mí para que me soltara… No se lo que era esa cosa, pero me quemaba la piel, era como si mi pierna estuviera envuelta en llamas… era horrible… Y luego ese lobo… lo ahuyentó…&lt;br /&gt;-¿Un lobo? – dijo confuso Thomas – los lobos no ayudan a los humanos, en tal caso los atacan. Eso es lo que ha debido ocurrir. Los lobos han atacado a los corredores, y lo que te tiraba en el precipicio era otro lobo escondido en los recovecos, seguramente te mordería y notabas esa quemazón…&lt;br /&gt;-No, no – grité con todas mis fuerzas – Lo que nos atacó fue esa sombra…&lt;br /&gt;-Hijo, estos lobos son increíblemente rápidos, lo que vieron tus ojos fueron lobos abalanzándose sobre vosotros y lo único que percibiste fue su cuerpo a gran velocidad.&lt;br /&gt;-Eso es imposible!!! - Mi voz se había levantado más de la cuenta.- No estoy loco, se lo que ví!!!&lt;br /&gt;-En ese caso, ven conmigo mañana. Ahora me iré al hospital para ver a Herver.&lt;br /&gt;Thomas se fue irritado. En cierta parte puede que tuviera razón. ¿Y si todo fue producto de mi imaginación y una manada de lobos hambrientos nos atacó sin piedad? Pero no lo creo. Fue todo demasiado real. Los lobos era una simple explicación. Yo sabía que había algo más. Algo que no se puede explicar así como así. Aquella noche dormí muy poco, y lo poco que lo hice, tenía horribles pesadillas. Las mismas escenas repitiéndose una y otra vez y al final de todas ellas, un lobo amenazante saltando para atacarme… en ese mismo momento me despertaba empapado en sudor. Me estaba volviendo loco por momentos, eso estaba más que claro, pero tenía ganas de demostrarle a todo el mundo que no me equivocaba, que lo que vi era real… Cuando por fin amaneció, escuché de nuevo a los helicópteros que comenzaban una nueva jornada de búsqueda. Poco tardó Thomas en llegar con Herver a buscarme. Herver recibió el alta aquella misma mañana. Estuvimos hablando de lo mismo por el camino mientras nos dirigíamos al fondo del precipicio en el todoterreno, pero con el obstáculo de que Herver no recordaba nada, lo que no garantizaba solidez a mi testimonio.&lt;br /&gt;Después de veinte minutos caminando desde la explanada donde aparcamos el coche, llegamos al lugar de la tragedia. No hacía mucho tiempo que los policías habían acordonado la zona. La imagen parecía sacada de una película gore de terror. Había sangre por todas partes y la nieve había perdido su color blanco… Los perros yacían en el suelo con la garganta rasgada, las mantas térmicas de las ambulancias cubrían los cuerpos desmembrados de mis compañeros de la carrera. Por un momento creí que vomitaría… La escena era demasiado dura para mí y para muchos de los presentes. El jefe de policía y uno de los forenses nos fueron explicando lo que probablemente hubiera ocurrido.&lt;br /&gt;-¿Qué habéis encontrado? – dijo Herver interesado.&lt;br /&gt;-Al parecer fue un ataque de una manada de lobos… - dijo el jefe.&lt;br /&gt;O yo era medio tonto, o es que no querían hacerme caso. Puse ojos en blanco con ironía al oír aquella contestación. Thomas me puso una mano en el hombro para tranquilizar mi irritación.&lt;br /&gt;-Ha sido una buena estrategia de caza. He de reconocer que estos animales son muy listos…&lt;br /&gt;-Más que usted!! – dije cabreado&lt;br /&gt;-Christian, tranquilízate – me dijo Herver.- Continúe&lt;br /&gt;Bien según el testimonio del joven Lanter, ese algo, que son los lobos, os atacaron desde lo alto de la colina. Se abalanzaron y arrojaron a la mayoría de los participantes al precipicio. Aquí debía haber otra manada esperando y acabaron el trabajo. Hemos encontrado muchas huellas por aquí, de ahí esa última conclusión.&lt;br /&gt;-¿Huellas? – dije sin poder creérmelo.&lt;br /&gt;El forense y el jefe de policía nos llevaron hasta el otro lado del camino y allí pude dar veracidad a lo que escuchaban mis oídos. No podía creerlo. ¿Cómo nos iban a atacar lobos? Allí solo había uno y fue el que me salvó. Pero ver allí aquellas pisadas desbarajustó todo lo que creía haber visto. Me sentía frustrado.&lt;br /&gt;-También hemos encontrado algo bastante raro.&lt;br /&gt;Nos acercamos a unos abetos cercanos. Todos los troncos estaban manchados de sangre, pero de una forma muy siniestra. Como si alguien hubiera pintado con la sangre trazos con intención de dar pistas… eso si que no podía haberlo hecho un lobo. Pero ya no sabía qué creer…Definitivamente me estaba volviendo loco. Al día siguiente, bajo la lluvia incesante y helada, diez féretros eran enterrados en lo más profundo del cementerio. Las familias asoladas y vestidas de un luto riguroso, se agolpaban alrededor de cada tumba llorando a sus seres queridos. Tan solo estuve durante el funeral, no quería ver aquella estampa tan triste y desoladora.&lt;br /&gt;Me fui al embarcadero del lago para pensar, para dejar mi mente en blanco y desconectar de todo. Sinceramente no entendía nada de lo que había ocurrido. Por desgracia no logré mi objetivo, pues la tele del bar que había allí removía la mierda una y otra vez:&lt;br /&gt;-&lt;em&gt;La tragedia del pequeño pueblecito de Fort Franklin se salda finalmente con diez fallecidos. El alcalde del municipio ha decretado 5 días de luto oficial y ha suspendido la tradicional comida de campeones que se tendría que haber celebrado esta misma mañana…&lt;/em&gt;&lt;br /&gt;Cerré mis ojos para intentar borrar el sonido de la voz de la presentadora del informativo. El agua calaba mi abrigo dejándome helado hasta los huesos, pero, ¿qué importaba eso ahora? Después de unos minutos allí decidí volver a casa.&lt;br /&gt;Cuando cogía el coche que me prestó Adam, me sonó el teléfono móvil. Aparqué momentáneamente en la cuneta y descolgué.&lt;br /&gt;-¿Diga?&lt;br /&gt;-¿Eres Christian?&lt;br /&gt;Una voz femenina que me resultaba familiar, apareció al otro lado de la línea.&lt;br /&gt;-Si soy yo.&lt;br /&gt;-Soy Dorothy…&lt;br /&gt;-Ah!! Perdona, no te reconocí. ¿Cómo está mi padre?&lt;br /&gt;-De eso precisamente quería hablarte.&lt;br /&gt;-Dorothy me estás asustando, ¿qué pasa?&lt;br /&gt;-Christian… Tu padre ha fallecido anoche. Lo siento mucho.&lt;br /&gt;No esperé a acabar la conversación, colgué mi teléfono y aceleré el coche hasta ponerlo a 200 km/h. Tenía la esperanza de estamparme contra algún árbol, intenté coger las zonas de la carretera que tuvieran más hielo, pero algo, quizás una fuerza divina me hizo llegar sano y salvo a casa. Cuando entré no crucé palabra alguna con la abuela, ella también se había enterado de la noticia. Solo me abrazó y me acurruqué en su regazo en el sofá del salón. Dejé que por primera vez en mi vida, las lágrimas salieran a la luz sin vergüenza alguna…&lt;br /&gt;Era increíble como en cuestión de veinticuatro horas, toda mi vida se volvía gris y oscura…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;FIN DEL LIBRO DE CHRISTIAN&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4552266832186720589-5587873075018818947?l=memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com/feeds/5587873075018818947/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com/2009/07/capitulo-5-caos.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4552266832186720589/posts/default/5587873075018818947'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4552266832186720589/posts/default/5587873075018818947'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com/2009/07/capitulo-5-caos.html' title='Capítulo 5. Caos.'/><author><name>Memorias oscuras del bosque</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13912451939809085840</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://3.bp.blogspot.com/_9vKYW7vdVbU/SyPViRys_oI/AAAAAAAAACg/0s5_-ZU-Tgk/S220/1259941021287_f.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4552266832186720589.post-3122599033425215135</id><published>2009-07-12T02:54:00.000-07:00</published><updated>2009-07-12T03:08:16.594-07:00</updated><title type='text'>Capítulo 4. Carrera de trineos.</title><content type='html'>¿Alguna vez os habéis sentido encerrados en lo más profundo de vuestra mente? Pues así me sentía yo. Sumergido en un estado de semiinconsciencia podía notar una fuerte quemazón en mi cabeza, con los ojos cerrados a cal y canto y notando puntitos fríos en mi cara. Sin embargo una y otra vez mi cabeza rememoraba el último minuto consciente antes de descalabrarme. Sentía la misma pesadez en mis piernas y la misma sensación de falta de aire, como si alguien estuviera rebobinando las imágenes una y otra vez con mala saña. Y una y otra vez volví a escuchar esos gruñidos tan extraños. Podía notar el pulso de mi corazón martilleándome la brecha que seguramente me habría hecho en la cabeza, pero sin embargo notaba tan lejano el dolor… como si estuviera anestesiado. Por unos instantes logré abrir los ojos, pero la luz me hizo tanto daño que preferí continuar con ellos cerrados.&lt;br /&gt;-Eh Christian!!&lt;br /&gt;Reconocía esa voz acorchada pero no lograba relacionarla con su dueño. Me sentí algo caliente y noté un ligero peso sobre mi cuerpo, pero no lograba adivinar de qué se trataba. Por más que quería luchar por abrir de nuevo los ojos y moverme, me resultaba imposible. Una mano cálida se posó sobre mi frente y me recorrió la mejilla. Esa manera tan dulce de acariciarme solo podría ser de una mujer, así que supuse que Lorh me estaría atendiendo. Continué escuchando murmullos.&lt;br /&gt;-Se ha dado un buen golpe pero está bien, en unos minutos se despertará. Adam y yo nos ocuparemos de él, tu ayuda a Danny a llegar al todoterreno.&lt;br /&gt;Sí, ahora podía confirmar que esa voz era la de Lorh. Después escuché unos estruendosos pasos alejándose de mí y de repente noté cómo cuatro brazos me alzaban en el aire y me movían con torpeza mientras escuchaba cómo crujía la nieve. Puede que pasaran unos cinco o diez minutos, pero después de ese tiempo noté bajo mi espalda el mullido asiento trasero del todoterreno. Oía a los demás revoloteando a mi alrededor pero hubo algo que me hizo remover. Algo hacía escocer la herida de mi cabeza. Tuve ganas de alzar un brazo y aporrear a quien fuera, pero olvidaba que no podía pues estaba inútilmente inconsciente. ¡Qué débiles somos los humanos! A veces me doy asco a mí mismo.&lt;br /&gt;-Esto ya está ¿Cómo vas Danny? ¿Te duele mucho?&lt;br /&gt;Noté la voz de Lorh bastante preocupada. La respuesta tardó en llegar, pero llegó.&lt;br /&gt;-Tranquila cariño, estoy bien, la venda me está sujetando el tobillo y no noto el dolor.&lt;br /&gt;¡Pues sí que estamos bien! Si lo llego a saber me hubiera quedado en casa. Aunque hoy estaba destinado a que me pasara algo. Esta mañana no me caí por el hielo, pues bien, ya lo hice corriendo. Bien Chris, bien, te vas superando ¿Qué será lo próximo? ¿Quedarme inconsciente rumbo al coma o que se me rasguen los pantalones delante de todo el mundo en la oficina de la reserva? Después de unos minutos en silencio, los todoterreno arrancaron rumbo al hospital. No era consciente del tiempo pero calculo que tardaríamos en llegar una hora. Era increíble la de cosas que pude apreciar con los ojos cerrados cuando Herver y Adam creían que no podía escuchar nada. Cuando llegamos, los médicos estaban preocupados por mi inconsciencia a pesar de que después de conectarme a un montón de aparatos, mis constantes vitales estaban perfectas. Aún así me hicieron un escáner y me retuvieron en una camilla a la que se le salían los muelles. Después de pasar por humillantes pruebas percibí como el ruido disminuía, quizás me habían metido en una habitación. Según pude escuchar al doctor, todo estaba bien y en pocas horas despertaría. Tenía que haber sido un buen golpe pues se me estaba haciendo agónico el tiempo que estaba permaneciendo inconsciente. Y al fin la oscuridad en la que me encontraba sumergido comenzó a desaparecer. Noté cómo mis parpados se liberaban de un peso abstracto y comenzaba a abrir poco a poco los ojos hasta que al fin se acostumbraron a la luz de la habitación. Me dolía la cabeza una barbaridad así que apreté el botón de llamada y en pocos segundos apareció una enfermera.&lt;br /&gt;-¿Cómo te encuentras?&lt;br /&gt;-Me duele la cabeza&lt;br /&gt;-Eso es normal – me respondió amablemente – te has dado un buen golpe.&lt;br /&gt;-¿Qué hora es?&lt;br /&gt;-Las diez de la mañana.&lt;br /&gt;Me quedé confuso con aquella contestación. Llevaba casi veinticuatro horas inconsciente. El tiempo en aquel estado semi vegetativo se me hizo bastante rápido como si tan solo hubieran pasado tres larguísimas horas. Después de que la chica inyectara algo en la vía que tenía conectada a mi brazo, me sonrió y salió de la habitación.&lt;br /&gt;-¿Dónde está, Herver? Necesito verle.&lt;br /&gt;¡Oh genial! Ya se le ocurrió a Herver la maravillosa idea de avisar a mi abuela, que ya estaba dando voces preocupada por mí. De repente la puerta se abrió dando un fuerte golpe a la pared de la habitación.&lt;br /&gt;-¡Ay mi pequeño! ¿Pero qué te ha pasado?&lt;br /&gt;La abuela se acercó a mí para abrazarme y besuquearme todo lo que quiso hasta que se hartara.&lt;br /&gt;-Abuela, abuela para, me haces daño!!&lt;br /&gt;De reojo pude ver a Adam partiéndose el culo ante aquella situación. Me pude poner de todos los colores de vergüenza hasta que la abuela me soltó y me dejó tranquilo unos segundos.&lt;br /&gt;-Lo siento tesoro, pero cuando Herver me llamó y me dijo lo ocurrido me puse muy nerviosa, creí que te había perdido…&lt;br /&gt;-Abuela, solo es una brecha.&lt;br /&gt;Como Adam se estaba partiendo las costillas a costa mía, la rabia comenzó a acumularse en mí para luego estallar.&lt;br /&gt;-Adam lárgate antes de que te coja por el pescuezo y te estrangule!!&lt;br /&gt;-Vale, vale – dijo alzando sus manos como si fueran a detenerle. – Tío, ese golpe te ha afectado, vendré a verte cuando se te hayan bajado los humos. – Cogió su cazadora y girándose hacia la puerta se despidió de mi abuela – Señora Lanter…&lt;br /&gt;-Eso, piérdete!!&lt;br /&gt;En esos momentos llegó el doctor Chase acompañado por Herver para darme el alta. Le estuvo explicando todo lo sucedido a mi abuela. A veces me asustaban las caras de horror que ponía pero después de todas, Herver ponía las manos en sus hombros para tranquilizarla. Al final, un par de horas más tarde salimos del hospital y Herver nos acercó hasta casa. Un taxi nos hubiera llevado por las afueras de la ciudad incrementando el precio del viaje.&lt;br /&gt;-Si necesitáis algo más podéis telefonear, a Linda no le importará venir por las mañanas. – dijo Herver interesado.&lt;br /&gt;-Herver, no es necesario – dije cansinamente&lt;br /&gt;-Si es necesario Christian. – ahora se dirigió a mi abuela – Madeleine, procure despertar a Christian cada tres horas por la noche, solo por si vuelve a quedarse inconsciente.&lt;br /&gt;-Lo haré Herver no te preocupes.&lt;br /&gt;Así la noche pasó inevitablemente lenta. Cada tres horas exactas la abuela me estaba despertando no fuera que me estuviera dando una embolia o algo parecido. En más de una ocasión estaba tan profundamente dormido que ella acababa chillándome porque parecía no despertarme… A la mañana siguiente intenté por todos los medios ir a trabajar pero Herver ya se había presentado en casa a las ocho en punto y me devolvió con brusquedad a la cama. Odiaba sentirme inválido y mi enfado iba en aumento a medida que pasaba la mañana alimentado por el dolor de cabeza provocado por la brecha y por la escasez de sueño de la noche. Adam vino a visitarme pero no hizo otra cosa que recordarme la vergüenza que pasé en el hospital gracias al excesivo cariño de mi abuela y acabé por echarle de casa. El ordenador tampoco satisfacía mi necesidad de eliminar el aburrimiento y también acabé pagándolo con él. La televisión ni la radio tampoco estaban de mi parte. Cansado de estar cansado me asomé pesadamente a la ventana. El cielo estaba encapotado como de costumbre y las nubes estaban pintadas de un color morado bastante raro por lo que supuse que nevaría de un momento a otro, pero ni siquiera me dio tiempo de acabar mis cavilaciones cuando los primeros copos empezaron a golpear con fuerza la ventana de mi habitación. Para matar el tiempo empecé a cronometrar el tiempo que tardaban en caer los copos desde que los veía hasta que se estampaban contra el suelo. Aunque parezca mentira, eso me relajó bastante. Puede que me tirara así unas tres horas que se me pasaron rápidamente. Desperté de mis alucinaciones de científico loco cuando el teléfono sonó y mi abuela contestó. Sentía curiosidad así que bajé a la cocina donde ella se encontraba y me senté en una de las sillas para poder escuchar la conversación. Sí, mi lado cotilla había salido a la luz pero era un buen método de entretenerse.&lt;br /&gt;-Es Herver – dijo mi abuela en una especie de play back – Si, Christian ya está mejor no te preocupes… Ah!! Que quieres hablar con él… si ahora te lo paso… Hasta luego. – abuela me tendió el teléfono. – Ponte, Herver quiere hablar contigo.&lt;br /&gt;-¿Es algo grave?&lt;br /&gt;-No lo sé, habla con él a ver qué quiere&lt;br /&gt;La abuela se alejó de la cocina con una gran sonrisa. ¿A qué se debía esa repentina felicidad? No esperé mucho así que me coloqué el teléfono en la oreja.&lt;br /&gt;-¿Qué hay Her?&lt;br /&gt;-Le estaba diciendo a tu abuela… que el domingo puede que ya estés recuperado… Así que he pensado que podías participar con nosotros en la carrera de trineos.&lt;br /&gt;-Pero Her, yo no tengo ni idea de llevar un trineo…&lt;br /&gt;-Bueno tú puedes ir de copiloto. ¿Te apuntas?&lt;br /&gt;La abuela estaba asomada a la puerta de la cocina con la sonrisa de hacía unos instantes. Parecía que me instaba con la mirada a que me uniera a la idea de Herver. La verdad es que tenía ganas de salir de casa aunque llevara solo unas horas recluido. El dolor de cabeza disminuía a la vez que aumentaba mi emoción ante aquella invitación.&lt;br /&gt;-De acuerdo Herver. Allí me tendrás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y así fue. La semana pasó rápida. No había ido a trabajar por recomendación de Herver y cabezonería de mi abuela y Lorh para no sufrir ningún tipo de mareo o efecto secundario de las pastillas y me dediqué a ver vídeos de carreras por internet y a recopilar información de cómo se manejaba un trineo por si dada una grave circunstancia me tocara manejarlo a mí. Todo el pueblo estaba volcado con la carrera. Las principales televisiones canadienses se trasladaban hasta Fort Franklin para retransmitirla. Herver había venido a buscarme a casa una hora antes para colocar y preparar los últimos detalles del trineo. En la parte de atrás del gran monovolumen llevaba unas ocho jaulas donde transportaba sus más preciados tesoros, sus perros. Al llegar bajamos con cuidado todo lo necesario. El recorrido estaba perfectamente trazado con el cordón policial. El último tramo hacia la meta se desarrollaría por el centro de Fort Franklin y la calle principal estaba adornada con guirnaldas y globos de muchos colores. Los participantes llegaban con cuentagotas. Herver me presentó a casi todos, incluso a los campeones del año anterior. Todos estábamos emocionados y eso se notaba en el ambiente. Unos minutos después de colocar el trineo, sacamos a los ocho majestuosos perros. El perro guía, una hembra llamada Stela no se apartaba ni un segundo de mi lado, parecía que le había caído bien. Con cuidado los fuimos atando uno a uno al trineo. Les dimos comida y agua para que se prepararan para la carrera.&lt;br /&gt;-Herver, no sabía que participarías este año.&lt;br /&gt;Una voz masculina sonó en nuestras espaldas. Herver se giró y se abrazó a aquel hombre.&lt;br /&gt;-No me perdería esto por nada en el mundo.&lt;br /&gt;Los dos hombres volvieron a abrazarse amistosamente mientras yo acababa de recoger los comederos de los perros y los acariciaba intentando animarlos.&lt;br /&gt;-Es una alegría verte por aquí Thomas. – paró un instante de hablar para mirarme – Ven Christian.&lt;br /&gt;Me levanté con cuidado para evitar marearme y me acerqué a ellos.&lt;br /&gt;-Este es Thomas Bleder. Es maestro en el instituto del pueblo.&lt;br /&gt;-Encantado - dije tímidamente estrechándole la mano.&lt;br /&gt;-Christian se acaba de trasladar al pueblo y trabaja con nosotros – le dijo Herver al señor Bleder.&lt;br /&gt;-Bienvenido a Fort Franklin, hijo. ¿Vas a participar en la carrera?&lt;br /&gt;-Si señor, eso es lo que me han ofrecido.&lt;br /&gt; -Pues espero que tengáis suerte, aunque no hace falta que os la de, Herver tiene este año unos perros extraordinarios. Aunque no creo que podáis hacer nada estando mi chico… es realmente bueno&lt;br /&gt;-¿Tu hijo corre? – dijo sorprendido Herver&lt;br /&gt;-Es una buena terapia para él… ya sabes.&lt;br /&gt;-Oh!! Entiendo - musitó Herver un poco triste– Entonces buena suerte para él.&lt;br /&gt;Thomas se despidió de nosotros amablemente. Cuando se giró se tropezó con otro hombre. Por un instante el ambiente se hizo bastante tenso. Las miradas entre el señor Bleder y el otro hombre tenían bastante odio y Herver creo que pensaba lo mismo que yo. Le miré pidiendo una explicación, porque sinceramente, no entendía nada.&lt;br /&gt;-El señor Bleder perdió a su hija hace un año… - comencé a recordar lo que la abuela me había contado sobre el señor Bleder. - …el otro hombre es Patrick Kane, su hija Ashley era la mejor amiga de Abigail Bleder… Desde que esta murió, Thomas y Patrick no pueden ni verse… Thomas no ha superado la muerte de su hija, y su hijo Tony está hecho polvo… perder a su hermana pequeña fue un golpe muy duro, por eso ha dicho que las carreras son como una terapia para él…&lt;br /&gt;-Vaya… - dije apenado sin saber qué mas decir.&lt;br /&gt;-Cosas de la vida – dijo resignado Herver mientras guardaba todo lo que no necesitaríamos en el monovolumen.&lt;br /&gt;Al fin la hora de la carrera había llegado. Unos veinte trineos, o al menos eso conté, se agolpaban en la línea de salida. Yo iba sentado en el trineo como hacían otros acompañantes. Podía sentir como mi corazón golpeaba contra las costillas, pudiera ser que estaba más nervioso aún que Herver. Y como si de un rayo se tratara, el juez disparó la pistola indicando el comienzo de la carrera.&lt;br /&gt;Era increíble la fuerza que tenían aquellos perros. El arranque fue terrible y me hizo caer hacia atrás. Tan solo cuatro trineos estaban delante del nuestro, entre ellos el de Tony Bleder. Como había pronosticado su padre, era bueno, muy bueno, pues en tan solo unos segundos se había colocado en la cabeza de la carrera. Poco a poco nos íbamos alejando del pueblo continuando el sendero hacia el bosque. Caían copos pequeños lo que permitió una primera vuelta tranquila. Pero las dos siguientes fueron terribles. El viento comenzó a soplar con fuerza y furia y la nieve iba tapando el camino. Cada pocos minutos se escuchaban truenos que a medida que pasaban los segundos se hacían más audibles . Una violenta tormenta de nieve se acercaba. Cada vez que pasábamos por línea de meta, eran más los participantes que se retiraban, hasta quedar en competición tan solo seis trineos. A causa de la acumulación de nieve, los trineos iban más y más lentos por lo que los seis participantes nos fuimos apiñando cada vez más hasta ir todos en grupo. Los perros tiraban cada vez con más fuerza intentando ser los primeros.&lt;br /&gt;-Esto se pone feo!!&lt;br /&gt;Pude oír como Herver hablaba como podía con el resto de participantes.&lt;br /&gt;-Creo que deberíamos abandonar todos y terminar la carrera otro día. – dijo uno de ellos.&lt;br /&gt;Ya estábamos entrando en el bosque. Durante unos minutos todos los participantes por mutuo acuerdo paramos para evaluar la situación. Los perros estaban muy débiles en esas condiciones meteorológicas y las marcas de las sendas se hacían invisibles a causa de la nieve acumulada.&lt;br /&gt;-Se suspende la carrera. – dijo Herver&lt;br /&gt;Nos pusimos todos de nuevo en marcha para regresar a Fort Franklin. Con cuidado pero manteniendo un ritmo constante fuimos atravesando la senda del bosque. La nieve volvía a caer con ferocidad. Un extraño ruido nos alarmó a los allí presentes.&lt;br /&gt;-¿Qué ha sido eso Herver? – preguntó Tony&lt;br /&gt;-No lo sé. Daros prisa antes de que oscurezca.&lt;br /&gt;Los perros tiraban con la fuerza que aún les quedaba. Los conductores de los trineos se apresuraban a empujar para ayudar a sus mascotas. Otro ruido, a mi parecer salido de las profundidades del infierno atravesó el bosque. Todo el mundo se detuvo en seco mirando a todas partes, a lo más espeso de los arboles. Sentí un gran escalofrío, pues aquella situación me superaba, me recordaba tanto al sueño que tuve en el avión cuando vine… De repente una sombra se abalanzó sobre el primer grupo. El trineo cayó rodando la colina abajo. Los gritos de las dos chicas se clavaban en mis oídos al igual que los gemidos desesperados de los perros. Otra sombra hizo lo mismo con otros dos trineos…&lt;br /&gt;-Maldita sea salid de aquí!!! – gritó Herver&lt;br /&gt;Me agarré todo lo fuerte que pude al trineo. Me dolían las manos. Otra sombra empujó el trineo que iba delante de nosotros. Corríamos todo lo deprisa que podíamos seguidos por Tony. La primera sombra se abalanzó ahora sobre nosotros y nos tambaleó hasta hacer volcar el trineo. Aún no se cómo pero me agarré a la raíz de uno de los abetos para no caer al precipicio. Herver intentaba levantar el trineo para soltar a los perros. Tony intentó ayudarle pero Herver le ordenó salir del bosque y eso hizo. Mientras yo me mantenía sujeto al abeto, con mi mano libre fui desatando a los perros a los que podía alcanzar mientras Herver tiraba desesperado del trineo para que no se precipitara al vacío. Al fin todos los perros quedaron libres y Herver los espantó para que salieran del bosque. Estaba a punto de resbalarme. Los guantes se me escurrían y no podía agarrarme con firmeza al abeto.&lt;br /&gt;-Christian no te sueltes!!!&lt;br /&gt;La sombra se abalanzó de nuevo sobre él lanzándolo contra un árbol y cayendo al suelo malherido.&lt;br /&gt;-Herver!!!&lt;br /&gt;Intenté subir pero las botas se resbalaban en las rocas de la pared del acantilado. Una de mis manos se soltó y el guante calló a lo más oscuro del abismo. Estaba claro, había llegado mi final. No podía remediarlo ni evitarlo por mucho más tiempo. Y entonces de nuevo vino el terror. Algo se aferró a mi cuerpo con mala saña tirando de mí hacia abajo, intentando arrancarme de mi única oportunidad para sobrevivir. Ya solo tenía contacto con el árbol con la punta de mis dedos cuando otro algo comenzó a tirar de mí hacia arriba. El sonido era aterrador, un gruñido que hubiera desgarrado la garganta de cualquier animal normal… El gorro de mi anorak se desgarraba debido a las dos fuerzas que estaban a punto de partir mi cuerpo por la mitad. De nuevo pude agarrarme con fuerza a la raíz y tirar con todas mis fuerzas hacia arriba. Y al fin la fuerza que me tiraba hacia abajo cedió y escalé rápidamente la poca pared que me separaba del sendero del bosque. Cuando lo conseguí me mantuve en el camino a cuatro patas y alcé mis ojos para ver quién me había ayudado. Un lobo se alzaba ante mí majestuoso enseñándome sus dientes y su mirada rabiosa, con su cuerpo arqueado y su pelo de punta, amenazante, queriéndome atacar… y sin embargo después de dar un aullido bestial que me hizo tapar los oídos se giró y huyó sin dejar rastro… dejándome aturdido en medio de la nada…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4552266832186720589-3122599033425215135?l=memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com/feeds/3122599033425215135/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com/2009/07/capitulo-4-carrera-de-trineos.html#comment-form' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4552266832186720589/posts/default/3122599033425215135'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4552266832186720589/posts/default/3122599033425215135'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com/2009/07/capitulo-4-carrera-de-trineos.html' title='Capítulo 4. Carrera de trineos.'/><author><name>Memorias oscuras del bosque</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13912451939809085840</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://3.bp.blogspot.com/_9vKYW7vdVbU/SyPViRys_oI/AAAAAAAAACg/0s5_-ZU-Tgk/S220/1259941021287_f.jpg'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4552266832186720589.post-2125767207571461765</id><published>2009-06-17T01:50:00.000-07:00</published><updated>2009-06-17T02:02:06.542-07:00</updated><title type='text'>Capítulo 3. Patrulla forestal.</title><content type='html'>El resto del día fue demasiado tranquilo y predecible. Adam no volvía hasta por la noche así que me fui a comprar ropa de abrigo yo solo y volví a casa con cuatro bolsas repletas de chubasqueros, jerséis, bufandas, botas, guantes, un par de abrigos de plumas… También recordé pasar por la tienda de informática para comparar un disco duro nuevo para el desastroso ordenador de la abuela.&lt;br /&gt;Sin quererlo ni beberlo, la mañana había pasado rápidamente. La abuela había preparado una comida deliciosa y un tanto pesada que me invitó a dormir un poco. Después de aquel pequeño descanso me dediqué a destripar el ordenador para retirar las piezas que no le servían y colocar otras que aquella misma mañana había comprado. Intenté hacerlo lo más lento posible, así mantendría mi mente ocupada hasta la hora de la cena, pero me fue imposible conseguirlo pues cuando me quise dar cuenta ya lo estaba encendiendo para probarlo. Sinceramente no fue tan malo acabar antes de lo previsto, iba de maravilla. Quizás, si se presentara la ocasión podía ser el informático de la oficina de la reserva… Cuando pensé en aquella última palabra, me alarmé de la hora que era. Bajé corriendo a la cocina y cené algo de la nevera a velocidad de la luz. Debía acostarme pronto o a la mañana siguiente no lograría levantarme ni a tiros. Al menos le evité a la abuela hacer un plato más para la cena, cosa que me agradeció cuando me acerqué a ella para desearle las buenas noches. Subí rápidamente las escaleras y cuando llegué a mi cuarto dejé listo el uniforme sobre la silla que estaba junto a mi cama.&lt;br /&gt;Aquella noche dormí de un tiró hasta que el maldito despertador me hizo tirar de la cama a las cinco y media de la madrugada. Me puse el uniforme con orgullo y até las botas con fuerza antes de bajar, no sin antes ponerme tres pares de calcetines para no pasar frío. Me serví el café recién hecho y sin hacer ruido salí de casa. Estaba nevando ligeramente, lo suficiente como para cubrir el asfalto de la calle que sobre la medianoche habían estado limpiando. Las aceras estaban peligrosamente resbaladizas y en más de una ocasión me había librado de un buen golpe. Llegué a la oficina a las seis, la hora acordada. En la puerta me estaba esperando Herver, que hizo un gesto para que me acercara, junto a otras tres personas.&lt;br /&gt;-Buenos días Christian. – me saludó Herver – Acércate, te presentaré. Estos son Danny, Lorh y Adam, al que creo que ya conoces – bromeó.&lt;br /&gt;Les estreché la mano para saludarles.&lt;br /&gt;-Bienvenido novato!! – dijo Lorh amablemente – Tú eres el nieto de la señora Lanter ¿verdad? – me preguntó mientras me daba dos besos y me sonreía entusiasmada. – Herver no para de hablar de ti.&lt;br /&gt;Me sorprendió el color dorado de su piel. Esta chica no debía ser de Fort Franklin, pero me dio un poco de apuro preguntarle.&lt;br /&gt;-¿Eso hace Herver? – dije sorprendido.&lt;br /&gt;-No les hagas caso, eres la novedad, lo hago con todo el mundo. Todos rieron el comentario. Herver sacó un mapa y lo colocó sobre el capó de uno de los todoterrenos aparcados mientras lo alumbraba con una linterna. Con su dedo índice fue buscando sobre el mapa hasta que se detuvo al encontrar su objetivo.&lt;br /&gt;-Bueno señores y señorita – Lorh sonreía al ser la única chica que aquel día patrullara. Herver continuó. - Hoy patrullaremos el norte y el este de la reserva. Primero iremos al centro de interpretación para ver cómo evoluciona la herida del ciervo que encontramos ayer y soltaremos al águila para que ejercite las alas y ya más tarde haremos el recorrido de todos los días, parando a las doce para el almuerzo ¿De acuerdo, chicos?&lt;br /&gt;-¿Quién vigilará hoy el oeste y el sur? – preguntó Danny&lt;br /&gt;-Bob y Carl se ocuparán de ello. Bueno pongámonos en marcha. Christian, tú te vienes conmigo y Adam.&lt;br /&gt;Después de todo lo dicho, me subí en el todoterreno con Herver y Adam, mientras que Lorh y Danny iban en el otro. Me encantaba escuchar como la nieve crujía bajo las ruedas.&lt;br /&gt;Poco a poco nos fuimos alejando de la ciudad por una carretera secundaria que bordeaba el Gran Lago del Oso. Hacía pocos minutos que había parado de nevar y el sol comenzaba a salir entre las empinadas montañas reflejando en las aguas heladas del lago. A medida que pasaban los minutos, la brumosa niebla se agolpaba en las laderas creando caprichosamente un extenso mar de nubes. Jamás habría soñado con una estampa tan maravillosa como la que me estaba ofreciendo aquel paisaje. Quizás perdonara el frío que hacía por ver lo que el invierno regalaba a la vista.&lt;br /&gt;-¿Habías visto algo parecido novato?&lt;br /&gt;La voz de Lorh apareció por la radio. Herver se apresuró a darme el walki para que pudiera contestar.&lt;br /&gt;-Esto es… genial.&lt;br /&gt;-Aún te queda mucho por descubrir.&lt;br /&gt; Después de unos minutos, abandonamos la carretera y continuamos durante una hora más por un tortuoso camino lleno de nieve. En más de una ocasión tuvimos que bajarnos para desatascar las ruedas y poder continuar. Y al fin llegamos al centro de interpretación. A la puerta ondeaba la bandera de Canadá… muy patriótico. El edificio de una sola planta, estaba rodeado de al menos seis abetos que lo camuflaba para evitar el impacto medio ambiental. Alguien nos esperaba y por su cara de desconcierto debía llevar mucho tiempo a la intemperie.&lt;br /&gt;-Pensé que hoy no vendríais.&lt;br /&gt;-No vas a deshacerte de nosotros tan fácilmente, Alec. – dijo Herver mientras le saludaba. - ¿Cómo ha ido la noche?&lt;br /&gt;-Bastante larga. Entrad os lo contaré.&lt;br /&gt;Alec Norrington. Era el veterinario que vivía en el centro de interpretación para vigilar a los animales que se solían encontrar en la reserva, ya fuera porque estuvieran heridos o simplemente para llevar un control de la fauna de los alrededores. Después de tomarnos algo para entrar en calor, nos dirigimos a la parte norte del edificio donde se encontraba la zona habilitada para los animales. Alec cogió el águila y con cuidado estiró una y otra vez sus alas. Luego la sacó al patio donde había instalada una gran jaula que permitía a las aves volar sin peligro a que algún depredador les atacara mientras estaban en proceso de recuperación. Cuando regresó no llevaba cara de buenos amigos.&lt;br /&gt;-¿Y bien Alec, qué ha pasado? – dijo Danny preocupado&lt;br /&gt;-Digamos que casi no he podido dormir… Seguidme&lt;br /&gt;Ahora nos llevó hasta otro habitáculo donde descansaba el ciervo herido. Tenía la pata destrozada. Por un momento sentí un nudo en el estómago y ganas de llorar.&lt;br /&gt;-El cepo ha amputado casi por completo la pata. Esta noche ha sufrido convulsiones. La herida sigue infectada… y… debo amputársela por completo si no queremos que la infección se extienda.&lt;br /&gt;-¿No hay otra solución? –dije impotente.&lt;br /&gt;-La otra solución sería sacrificarle… Sufrirá fuertes dolores si le amputo la pata. No podrá caminar, ni siquiera podríamos dejarle en libertad…&lt;br /&gt;-Malditos furtivos!!! – rezungó Lorh&lt;br /&gt;El silencio se apoderó de la sala. Sentía rabia. Un pobre animal que no podría volver a su entorno natural me enervaba la sangre. Sabía dónde me metía cuando le pedí el trabajo a Herver, pero mi cabeza no llegó a analizar los momentos tan dramáticos que llegaría a vivir… hasta ahora.&lt;br /&gt;-Haz lo que consideres correcto Alec. Mantenme informado ¿Quieres? Ahora nos tenemos que ir, tenemos que seguir patrullando – respondió Herver.&lt;br /&gt;-De acuerdo. Que os sea leve.&lt;br /&gt;Volvimos a los todoterrenos y en pocos minutos dejamos atrás el centro de interpretación. Nadie estaba de humor para hablar y a Herver se le notaba irritado, demasiado diría yo. Su única obsesión era detener a los furtivos fuera como fuera. Toda su vida se había dedicado a ello en cuerpo y alma. Aún recuerdo cuando hacía casi siete años había detenido a una veintena de esa mala gente. Habían acabado con casi toda la población de osos. Desde entonces se estaba intentando la reproducción de osos en cautividad para repoblar la reserva y no iban por mal camino. Durante la patrulla vimos varias osas con sus oseznos intentando encontrar comida, ya quedaba menos para su hibernación.&lt;br /&gt;-Ey chicos ¿habéis visto eso? – dijo Adam por el walki&lt;br /&gt;-Si Adam – dijo entusiasmado Danny&lt;br /&gt;Paramos los todoterrenos para que Danny comprobara en el portátil de qué osa se trataba. Enfoqué mis ojos hacia una de sus patas y pude ver un localizador GPS. La verdad es que lo tenían bastante bien organizado, no podía dudarlo ni un instante.&lt;br /&gt; -Es Nora y el pequeño Nubla – confirmó Danny después de unos segundos contrastando datos en el ordenador. – Parece que Nora está de nuevo en estado. ¿Tú qué crees Herver?&lt;br /&gt;-Avisa a Alec para que salga mañana a por ella. Sigamos.&lt;br /&gt;El camino que ahora habíamos tomado no era muy bueno que digamos, pero las vistas merecían la pena. Tomé los prismáticos para observar el lago desde la gran altura a la que nos encontrábamos aunque no logré distinguir mucho por la manta de nubes que lo cubría. Entonces miré las blancas laderas de las montañas atestadas de abetos. Pude ver a un zorro intentando cazar… parecía haber tenido suerte pues llevaba un pequeño ratón en la boca.&lt;br /&gt;Al filo de las doce paramos para tomar el almuerzo. Me moría de hambre. Herver sacó una gran mochila llena de bocadillos y un termo de café. En pocos minutos lo devoramos y nos bebimos el café de una sentada. Danny sacó después una botella de whisky para, según él, entrar en calor. También encendimos una pequeña hoguera pero no duró mucho tiempo al estar la madera tan húmeda.&lt;br /&gt;-Ey mirad!! Lorh habló en susurros, pero aún así se pudo apreciar la nota de alegría en su voz.&lt;br /&gt;Apuntaba hacia lo frondoso del bosque. Todos nos giramos para ver que era aquello que llamaba su atención. Dos majestuosos lobos hicieron su aparición en el claro. Lorh tomó los prismáticos para poder verles mejor ya que estaban muy lejos de nosotros.&lt;br /&gt;-Vaya!! – dijo sorprendida – Son Kobo y Kenabi… juntos… Esto sí que es una sorpresa. Y han estado cazando, ¿Veis los restos de sangre en la boca?&lt;br /&gt;-¿Por qué os sorprendéis tanto? – dije un poco confuso.&lt;br /&gt;-Verás, Kobo es el macho alfa de la manada de la reserva. Kenabi apareció hará cosa de un año. Normalmente una manada no suele aceptar a un miembro ajeno a ella. Pero con esta lobita todo fue muy extraño. La acogieron sin más. Pero Kobo… siempre le gruñía, no dejaba que se acercara a él. Y ahora míralos, es todo un descubrimiento.&lt;br /&gt;Aquellos lobos se fueron acercando a nuestra posición. No tenían la menor intención de atacarnos, o eso parecía. Cada vez más cerca… quizás llegarían hasta unos 20 metros cerca de nosotros. Nos miraban intensamente. Su preciosa silueta contrastaba con el color blanco de la nieve. Kobo, el lobo de colores oscuros parecía algo más grande que Kenabi de color canela. Su semblante era magnífico, frío, aterrador… pero sinceramente bello. Sus ojos claros destacaban sobre su pelaje, los de Kobo de un azul intenso como el del cielo y los de Kenabi, verdes, con una belleza rara, pues jamás se había visto un lobo con semejante color de ojos. Me quedé cautivado por sus miradas tan penetrantes y arrebatadoras. Un disparo los ahuyentó, rompiendo los lazos que estábamos manteniendo con ellos, con miradas intensas…&lt;br /&gt;-Rápido a los coches.- gritó Herver.&lt;br /&gt;Nos dirigimos hacia la ladera este, de donde procedían los disparos. Con las ventanillas abiertas pudimos oír un aullido espeluznante. Me temía lo peor. Y al llegar vimos el desastre. Cinco cadáveres de osos y uno de un lobo yacían en el suelo. A su lado, huellas de ruedas y unas cuantas hogueras recién apagadas. Herver cogió con furia su walki.&lt;br /&gt;-Atención a todas las unidades, atención a todas las unidades. Atentos a cualquier vehículo que se desplace por la reserva, vigilad todas las salidas. Estamos buscando furtivos, doy la orden de arrestar a toda persona que salga o acceda a la reserva.&lt;br /&gt;A lo lejos vi algo que brillaba. Cogí mi pistola y avisé a Danny y Adam para que me acompañaran. Nos fuimos acercando con mucho cuidado apuntando al frente. De repente un hombre salió de detrás de una gran roca y echó a correr a través del bosque.&lt;br /&gt;-Alto!! – gritamos&lt;br /&gt;Era bastante veloz, no podíamos seguirle al paso que llevaba. Saltaba una y otra vez de una roca a otra sin esfuerzo. Danny tropezó con una rama que estaba enterrada en la nieve.&lt;br /&gt;-Seguid vosotros!! – nos gritó&lt;br /&gt;Adam corría delante de mí, esquivando con dificultad las ramas de los árboles. Intentaba seguirle, pero mis pulmones se resentían del esfuerzo que estaba haciendo por conseguir el aire que tanto necesitaba en esos instantes. Ya casi estábamos a su lado cuando algo nos hizo caer contra el suelo. Noté como mi cabeza se golpeó contra un tronco y quedaba boca arriba en la nieve. Una especie de luz me cegó durante unos instantes en los que escuché ruidos extraños… como gruñidos que se alejaban… intenté averiguar qué demonios estaba pasando, pero inevitablemente cerré los ojos y me dejé dormir…&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4552266832186720589-2125767207571461765?l=memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com/feeds/2125767207571461765/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com/2009/06/capitulo-3-patrulla-forestal.html#comment-form' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4552266832186720589/posts/default/2125767207571461765'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4552266832186720589/posts/default/2125767207571461765'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com/2009/06/capitulo-3-patrulla-forestal.html' title='Capítulo 3. Patrulla forestal.'/><author><name>Memorias oscuras del bosque</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13912451939809085840</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://3.bp.blogspot.com/_9vKYW7vdVbU/SyPViRys_oI/AAAAAAAAACg/0s5_-ZU-Tgk/S220/1259941021287_f.jpg'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4552266832186720589.post-6617771631137187916</id><published>2009-06-06T09:28:00.000-07:00</published><updated>2009-06-06T09:46:24.591-07:00</updated><title type='text'>Capítulo 2. Fort Franklin.</title><content type='html'>Quedarme en Toronto sabía que no me serviría de nada, así que en cuanto baje del autobús y puse un pie en el aeropuerto, sabía que estaba comenzando a escribir una nueva página del libro que era mi vida. Miré a todas partes y pude ver cómo los taxis se agolpaban en las puertas de la terminal dejando o recogiendo pasajeros; era un pequeño caos controlado dentro de la rutina habitual. Me deslicé por una de las puertas giratorias y después de caminar unos metros llegué al mostrador para comprar mi billete. No tenía mucho dinero así que aprovechando que no tenía prisa por irme a alguna parte perdida del planeta, esperé a conseguir un billete que algún pasajero hubiera rechazado a última hora. Debía ahorrar el poco dinero que me dieron al salir de la cárcel.&lt;br /&gt;Probablemente estuve allí cinco horas, pero la suerte me sonrió cuando la jovencita del mostrador me hizo un gesto para que me acercara a recoger mi billete.&lt;br /&gt;-Son veinte dólares – dijo esa preciosidad mientras sacaba mi cartera para pagar – Espero que tenga un buen vuelo.&lt;br /&gt;-Gracias – sonreí intentando ser amable.&lt;br /&gt;No me llevó mucho tiempo acercarme hasta la puerta de embarque donde un joven auxiliar de vuelo revisó mi billete y me indicó donde estaba situado mi asiento. Me dejé caer cuando terminé de colocar la bolsa de mano en el portaequipajes y mientras el resto de pasajeros se colocaba, yo miraba tras la ventanilla cómo despegaban los demás aviones.Odiaba volar, pero en esos instantes aquel miedo irracional era insignificante comparado con lo que acababa de ocurrir hacía ya unas horas en mi antiguo hogar.Cuando el avión comenzó a moverse, mis manos se aferraron con fuerza a los reposabrazos del asiento y cerré mis ojos para evitar ver cómo se alejaba el suelo a medida que el avión tomaba altura. Pero al fin, para mi alivio, sonó la señal de que ya podíamos desabrocharnos los cinturones de seguridad; yo por precaución no lo hice. Cuando me quise dar cuenta, me encontré empapado en sudor y vi como una azafata se acercaba a mí preocupada.&lt;br /&gt;-Señor ¿Se encuentra bien?&lt;br /&gt;-¿Tienen algo para el mareo? – dije con la voz quebrada – Un somnífero me vendría genial durante el viaje.&lt;br /&gt;La joven sonrió al verme tan vergonzosamente débil.&lt;br /&gt;-Claro, veré que puedo hacer.&lt;br /&gt;No tardó ni cinco minutos en volver con un par de pastillas y un vaso de agua. Le sonreí agradecido y en un abrir y cerrar de ojos me tragué las pastillas y el agua y dejé que me hicieran efecto. Por suerte estaría grogui todo el trayecto y si hubiera alguna turbulencia no me enteraría.Sí, las pastillas empezaban su cometido. Los párpados me pesaban y yo intentaba luchar contra aquella sensación de somnolencia, pero… ¿para qué si contra los somníferos yo tenía las de perder? Me dejé llevar, primero a una oscuridad tenebrosa y unos minutos después se abrió ante mí una gran claridad. ¿Estaba a caso soñando con el cielo? Nieve. Ciento y cientos de metros cubiertos de nieve, incluso podía sentir el frío. Me froté las manos instintivamente y caminé, caminé… Parecía que no avanzaba así que decidí pararme en medio de la nada. ¿Qué lugar tan extraño era aquel? Y de nuevo sin darme cuenta volví a frotar mis manos. Alcé un poco más arriba la vista y entre la niebla pude adivinar dos grandes montañas que se alzaban sobre un gran lago. Bonita imagen. Nunca pensé que mi atrofiado cerebro llegaría a deleitarme con tan magnífico y elaborado paisaje invernal. Caminé de nueva y esta vez pude apreciar que me acercaba a la orilla del lago. Bien, al menos mi sueño avanzaba y no se quedaba estancado. Me preguntaba cuánto quedaría para despertarme. Ahora que estaba comenzando a disfrutar de mi sueño deseaba que durara al menos unos minutos más para saber si todo aquello era producto de mi imaginación o una pequeña sobredosis de somníferos. Me agaché para tocar el agua del lago. Me sorprendí al notar su humedad y su frescor… Parecía todo tan real… Comenzaron a caer unas bolitas blancas… ¡Ah claro! Estaba nevando. Y sin embargo me quedé embobado mirando al cielo y viendo cómo los copos caían sobre mi cara. De repente me tiré al suelo y me dio la venada de hacer un ángel. Moví mis extremidades rápidamente y a los pocos segundos ya estaba levantándome para ver mi obra maestra. En esos instantes me sentía como un niño. Corrí entre los árboles, hice más ángeles, dos muñecos de nieve… Y cuando me disponía a refugiarme de la fuerte ventisca que se levantó repentinamente… algo cambió. Sentí un crujir de ramas en lo más espeso del bosque. Me quedé muy quieto para poder oírlo. Miré hacia la negrura y agudicé el oído. Nada. De nuevo el crujido sonó, esta vez detrás de mí haciendo que me girara bruscamente. Pero no me iba a quedar ahí para comprobar lo que ocurría. No, apreciaba demasiado mi vida. Eché a correr en dirección por donde había venido. Se había acumulado tanta nieve que mis piernas se quedaban atrapadas. Oía aquel siniestro sonido cada vez más cerca de mí y yo o podía correr más deprisa, con tan mala suerte, o más bien por culpa de mi torpeza en aquel momento, caí al suelo golpeándome la cabeza contra un tronco. Aturdido me giré quedando boca arriba intentando recuperar la visión, cuando en ese instante una sombra cayó sobre mí haciendo que me tragara la nieve…&lt;br /&gt;-Señor, señor despierte!!&lt;br /&gt;Abrí mis ojos aterrorizado, respirando agitadamente como si me faltara el aire y no fuera capaz de encontrarlo.&lt;br /&gt;-Señor, hemos llegado.&lt;br /&gt;Volví a oír aquella voz aterciopelada y cuando por fin mis ojos se adaptaron a la luz, pude ver la cara de la azafata que me había dado los somníferos. Volví a mirar a mi alrededor y comprobé que el resto de pasajeros ya no estaba. Me levanté con cuidado, pues la cabeza me daba vueltas, cogí mis cosas y salí del avión.&lt;br /&gt;Sí, al fin pude ver las hermosas montañas blancas de Fort Franklin. Recuerdo cuando mi familia y yo veníamos en las vacaciones de Navidad a visitar a la abuela. Cogí un taxi en inmediatamente me fui hasta su casa.&lt;br /&gt;La ciudad había cambiado muy poco desde hacía tres inviernos que no venía. El ayuntamiento, la comisaría, la iglesia, el colegio, el instituto… No sé por qué pero todo me inspiraba tranquilidad y unas ansias tremendas de comerme el mundo. Llevé mi mirada al contador del taxi y decidí que era hora de dar un pequeño paseo. Ya no quedaba mucho tramo hasta la casa de mi abuela Madeleine.&lt;br /&gt;De camino, pasé por el parque donde solía jugar de pequeño, todo estaba igual excepto una pequeña fuente que seguramente habrían construido durante mis tres años de ausencia. Allí se encontraba un chico quizás de mi edad aunque no lograba reconocerlo ya que se encontraba a una distancia suficientemente lejana como para que mis ojos no pudieran verle con claridad. Lo que me sorprendió bastante fue que se acercó a mí corriendo.&lt;br /&gt;-¿Christian?&lt;br /&gt;Yo aún no lograba reconocerle, pero a medida que más se acercaba su rostro me iba siendo más familiar.&lt;br /&gt;-¡Adam!&lt;br /&gt;Me abracé a él con todas mis fuerzas. Durante nuestro cálido saludo pasaron por mi cabeza todos nuestros años de amistad, desde que nos conocimos, pasando por nuestros amoríos de verano, hasta unas semanas antes de que me encarcelaran, sin olvidar tampoco nuestros peores momentos. Éramos como hermanos, lo compartíamos todo. Simplemente era mi mejor amigo. No había mejores palabras para describirle. Fue el que peor lo pasó de los dos cuando me condenaron.&lt;br /&gt;-¡Ey! ¿Ya te han soltado? ¡Qué alegría!&lt;br /&gt;-Se acabó la pesadilla, al menos en parte – dije apenado&lt;br /&gt;-Si no me equivoco… te has enterado de lo de tu familia. – suspiró lamentado al adivinar la noticia – Christian, cuando tu padre enfermó, fui a visitarle con mi padre, intentamos hacer todo lo posible porque Susan no se fuera a Alemania, pero ya sabes que es muy tozuda… como tú. Se nota que sois…&lt;br /&gt;-¿Hermanos? – dije incrédulo – Yo ya no tengo hermana, Adam. No me esperaba que dejara solo a nuestro padre estando tan mal.&lt;br /&gt;-¿A caso tú no lo hiciste metiéndote en ese lio?&lt;br /&gt;Adam se encaró a mí. La verdad es que tenía muchísima razón. Yo fue el primero en abandonar a mi padre…&lt;br /&gt;-Eso ha sido un golpe muy bajo&lt;br /&gt;-Lo siento – se disculpó Adam – Mira, llevo sin verte tres años, no quiero discutir contigo. ¿Qué te parece si recuperamos el tiempo perdido?&lt;br /&gt;-Genial, pero mejor en otro momento. Tengo ganas de llegar a casa de mi abuela y descansar. Además tengo que buscar trabajo, casi no tengo dinero y … bueno no quiero vivir del cuento.&lt;br /&gt;Comenzamos a caminar por la gran avenida, por así decirlo era el centro neurálgico del pueblo, donde se encontraban la mayor parte de los comercios y tabernas. Hacía un frío horrible y las aceras estaban peligrosamente resbaladizas a causa de la nieve congelada que seguramente había caído durante la noche. Entonces me di cuenta de que necesitaría un cambio de vestuario en el que debería incluir gorro, guantes, bufanda, botas… Creo que estaba empezando a echar de menos el templado invierno al que solía estar acostumbrado. En Fort Franklin solían llegar a tener una mínima de diez o quince grados bajo cero. ¡Qué mal iba a pasarlo!&lt;br /&gt;-Dime Christian, ¿qué trabajo estabas buscando? ¿Has estudiado algo de lo que te puedas dedicar, o un simple curro te sería suficiente? – dijo Adam mientras llegábamos a su todoterreno y nos introducíamos en él.&lt;br /&gt;-Me conformo con lo que sea Adam.&lt;br /&gt;Arrancó el coche y con cierta dificultad logró ponerlo en marcha en dirección a mi nuevo hogar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Verás, necesitan gente para trabajar en la reserva para patrullar los alrededores del lago. – comenzó a decir Adam – Yo llevo allí unos meses y pagan bastante bien, y como a ti te gusta todo este rollo salvaje…&lt;br /&gt;-Tiene buena pinta – dije – pero no creo que me contraten, ya sabes que he estado en la cárcel.&lt;br /&gt;-¿Y eso qué más da? Además en este pueblo somos todos tolerantes y lo sabes. No creo que se pongan a inversigar como en las películas. ¡Déjamelo todo a mí, vaquero! Los forasteros son muy bien recibidos.&lt;br /&gt;Me encantaba su voz grave que le daba un tono de ironía a las cosas. Hacía mucho que no me reía tanto y gracias a mi amigo lo hice de nuevo.&lt;br /&gt;Al fin paró el todoterreno en su destino. Sabía que Adam no se iría así como así, pues siempre que veníamos a visitar a la abuela, Adam se llevaba una gran bolsa de galletas caseras. Mi abuela era muy generosa con todo el mundo y se la conocía en el pueblo por su virtud. Nos dirigimos rápidamente a la puerta que Adam abrió con habilidad.&lt;br /&gt;-¡Señora Lanter! Le he traído una sorpresa.&lt;br /&gt;Me quedé maravillado con el nuevo aspecto de la casa. Miré a todas partes mientras Adam iba a buscar a mi abuela.&lt;br /&gt;-¡Oh Adam! ¿Hoy no trabajas?&lt;br /&gt;-No señora, hoy tengo el día libre.&lt;br /&gt;-¿Y qué es esa sorpresa que me has traído?Podía escuchar toda la conversación desde la entrada de la casa, así que me repeiné un poco para recibir a mi queridísima abuela.&lt;br /&gt;-Cierre los ojos – dijo Adam – Yo la llevo.&lt;br /&gt;En unos segundos Adam apareció con mi abuela a la que sujetaba con firmeza para que no tropezara. Éste me hizo un gesto para que hablara y así lo hice:&lt;br /&gt;-Hola abuela.&lt;br /&gt;Ella abrió sus ancianos ojos azules de los que empezaron a brotar unas pequeñas lágrimas de emoción.&lt;br /&gt;-¡Christian!&lt;br /&gt;Se acercó a mí y me abrazó tan fuerte como pudo permitirle su frágil cuerpecito. La estreché entre mis brazos mientras ella no dejaba de pellizcarme los mofletes y se sorprendía de lo crecido que estaba. No podíamos dejar de sonreír y al final acabamos abrazándonos también a Adam.&lt;br /&gt;-Adam cielo, gracias por la sorpresa.&lt;br /&gt;-No hay de qué, señora Lanter. Bueno será mejor que me vaya, mi madre se enfadará si llego tarde a cenar.&lt;br /&gt;Mi amigo ya tenía un pie en el jardín cuando mi abuela lo retuvo unos instantes.&lt;br /&gt;-Espera un momento Adam. Esta mañana hice una tarta, te la voy a envolver para que se la lleves a tu madre.&lt;br /&gt;-No hace falta.&lt;br /&gt;Adam dijo aquella frase con la boca pequeña. En su cara se reflejaba la misma cara golosa de cuando era pequeño.&lt;br /&gt;-Bueno Christian, nos vemos mañana. Adiós señora Lanter y gracias por la tarta.&lt;br /&gt;Me despedí de él con un rápido gesto de mi mano y a continuación cerré rápidamente la puerta para evitar que el frío helara la casa.&lt;br /&gt;Sin darme cuenta mi abuela ya estaba subiendo mi petate a la zona superior de la casa donde se encontraba el resto de las habitaciones. La seguí en silencio dejándome empapar en el ambiente familiar que me transmitían los muebles, las fotografías… todo seguía igual. Por fin llegamos a la habitación donde solía dormir en nuestras visitas veraniegas, pero a partir de ahora disfrutaría todos los días de esa pequeña pero confortable estancia. Me senté en el colchón mullido de la cama y mientras la abuelita descorría las cortinas para que entrara la luz cegadora que reflejaba la nueve, recorrí con la mirada las estanterías repletas de libros y la mesa en la que solía dibujar cuando era un crío.; lo chocante es que había instalado un ordenador. Creo que ella se dio cuenta de mi cara de sorpresa cuando lo vi.&lt;br /&gt;-Tu abuela también se apunta a las nuevas tecnologías.- dijo sonriendo - Bueno la verdad es que Herver me trajo este trasto hace un mes. Me dijo que el estado financiaba estos aparatos para controlar a los ancianos… ¿A caso tengo cara de necesitar que cuiden de mí? Además no lo he encendido… no se usarlo.&lt;br /&gt;-Es muy fácil, yo te enseñaré.&lt;br /&gt;Enchufé el ordenador ¿Y con esta cosa iban a controlar a mi abuela? ¡Qué cara duras! Mientras ella hacía la cena descargué varios programas y apunte todo lo necesario para completar el equipo. Como ella seguramente no lo utilizaría, lo configuré a mi gusto y a mis futuras necesidades.&lt;br /&gt;Habría pasado una hora, pero cuando quise darme cuenta la abuela me estaba despertando para ir a cenar. Ni siquiera me di cuenta cuando me quedé dormido. Aturdido apagué el ordenador y bajé con tranquilidad las escaleras dirigiéndome a la cocina. No tenía mucho apetito por lo que me dediqué a juguetear con la comida. Abuela me regañó un par de veces como cuando no quería comer de pequeño, quizás eso me despertó de mi ensoñación.&lt;br /&gt;-Abuela, mañana saldré con Adam para buscar trabajo, puede que no venga a comer.&lt;br /&gt;-No te preocupes, un día más sola no me afectará, además si vas a estar todo el día fuera deberías comprarte algo de ropa, lo que has traído no te va a abrigar nada.&lt;br /&gt;-Sí, eso ya lo había pensado.&lt;br /&gt;-Por cierto – dijo entusiasmada – El domingo se celebra la carrera anual de trineos tirados por perros, podrías participar con Thomas y si hijo Tony&lt;br /&gt;-¿Thomas Bleder? ¿Aún sigue aquí? Creí que solo venía en verano…&lt;br /&gt;-Sí, pensé que Adam te lo había contado. Cuando su hija Abigail murió hace un año, se trasladaron a vivir aquí…&lt;br /&gt;Me sentí abrumado los Bleder eran muy queridos en Fort Franklin. Al igual que mi familia, ellos también veraneaban en el pueblo. Aunque a sus hijos no les llegué a conocer, la noticia me sorprendió muchísimo.&lt;br /&gt;-Tony es de tu edad – dijo la abuela – Está trabajando con Adam en la reserva. Suelen salir a menudo con las gemelas ¿Te acuerdas de ellas? Seguramente ni las reconocerías.&lt;br /&gt;-Por separado puede que no, pero si van juntas creo que sería evidente…&lt;br /&gt;Amos reímos. El hambre comenzó a apretarme así que di un buen bocado a la tortilla que había revoloteado en el plato durante unos minutos atrás.&lt;br /&gt;-Son buena gente. Dentro de unos días volverás tarde a casa si te vas de fiesta con ellos – Se quedó con la mirada perdida pero la sonrisa no se borró de sus labios – Me alegra tanto que hayas venido a vivir aquí…&lt;br /&gt;-Yo también abuela. Ahora si me disculpas, creo que me iré a dormir, necesito reponerme del viaje.&lt;br /&gt;Me levanté y fregué los platos antes de irme a la cama. Como aún era temprano, volví a encender el ordenador y comencé a buscar tiendas de ropa del pueblo para ir comparando precios y preparar el dinero suficiente. Más tarde traté de elaborar mi currículum, pero estaba tan vacio de experiencia que me resultaba deprimente y acabé dejándolo por imposible. Era increíble que a pesar de lo agotado que estaba, no lograba conciliar el sueño, hasta que por fin y después de dar cientos de vueltas en la cama, sentí como mis ojos se cerraron con pesadez.&lt;br /&gt;De repente sin previo aviso, mi móvil comenzó a sonar y tuve que dar un salto desde la cama para responder y que mi abuela no se despertara.&lt;br /&gt;-¿Si? .- respondí con voz ronca.&lt;br /&gt;-Eh Bello Durmiente!! Te recuerdo que habíamos quedado a las nueve y son las nueve y media. ¿A qué esperas? Se va a congelar el coche esperándote.&lt;br /&gt;Mire el reloj de la mesilla y luego llevé mi mirada a la ventana pero la luz del sol reflejando en la nieve me dejó instantáneamente ciego.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Lo siento Adam, me he quedado cepo. Entra en casa mientras me arreglo.&lt;br /&gt;Unos segundos después de colgar escuché la puerta de la casa y cómo mi abuela saludaba animada a mi colega. El estómago empezó a gruñirme cuando el olor de las tortitas subió en un santiamén el tramo de escaleras hasta mi habitación. Con una habilidad inhumana, me vestí y peiné y en unos segundos baje a la cocina para sacar de allí con urgencia al monstruo de las galletas que tenía por amigo. Cogí un par de tortitas y di un sorbo a mi café mientras deseaba un buen día a mi abuela. Como pude, arrastré a Adam al todoterreno antes de que acabara con la producción de dulces de todo un año. Sí, Adam quería asesinarme con la mirada, pero no me detuve a reírle la gracia, teníamos muchas cosas que hacer.&lt;br /&gt;Primero nos dirigimos a la oficina forestal de la reserva para hablar con el jefe Herver O’Connor. Muy amigo de mi familia y sobre todo de mi abuela. Aún recuerdo las noches de acampada que organizaba en verano. Él si que sabía montar fiestas. Esperamos durante unos minutos antes de entrar en su despacho. Adam se había ido un momento para ponerse su uniforme y volvió en menos de lo que canta un gallo. Se volvió a sentar a mi lado.&lt;br /&gt;-¿Nervioso? No te preocupes ya conoces a Herver.&lt;br /&gt;Intenté sonreír pero mis últimos tres años de vida no favorecían en nada un posible currículum propio.&lt;br /&gt;-Eh Christian!!&lt;br /&gt;Alto, pelo color chocolate, barba de tres días… Ese era mi Herver. Se acercó a mí con paso firme y me abrazó&lt;br /&gt;-Vaya!! Cómo has crecido!! Ven, vamos a mi despacho.&lt;br /&gt;De momento el encuentro iba por buen camino. Me adentré en su despacho mientras él se quedó atrás para hablar con Adam y coger algunos papeles.&lt;br /&gt;-Adam, hoy quiero que cojas el todoterreno y vigiles la zona norte de la reserva, es época de caza y puede haber furtivos, ya sabes lo que tienes que hacer.&lt;br /&gt;-Si señor. Suerte Christian!! – me saludó mientras se iba.&lt;br /&gt;Herver se adentró en el despacho y cerró la puerta tras él. Se situó frente a una mesa y se sirvió café.&lt;br /&gt;-Bueno Christian, hace mucho que no te veía ¿Qué he trae por Fort Franklin?&lt;br /&gt;-Me acabo de mudar y estoy buscando trabajo. Adam me dijo que necesitabais gente.&lt;br /&gt;-Entonces has venido al lugar adecuado ¿Tienes conocimientos en relación a este trabajo?&lt;br /&gt;-Bueno, estudié Ingeniería forestal, si eso sirve de algo…&lt;br /&gt;-Eso es perfecto y creo que ahora mismo eres el más completo – rió - ¿Y en qué universidad has estudiado?&lt;br /&gt;-Eh… bueno yo no he ido a la universidad exactamente&lt;br /&gt;-Oh!! Te refieres a la universidad a distancia.&lt;br /&gt;No quería dar más detalles así que asentí con la cabeza. Bien, mi primera entrevista de trabajo y primera mentira. Genial!!&lt;br /&gt;-Bueno, pues bienvenido hijo, acompáñame y te daré tu uniforme. Espero que duermas bien esta noche, aquí solemos empezar a patrullar a las seis de la mañana pero si de verdad te gusta esto, no creo que te sea un sacrificio el levantarte tan temprano.&lt;br /&gt;-Claro que no señor O’Connor&lt;br /&gt;-Eh!! Llámame Herver, para eso somos amigos ¿no?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4552266832186720589-6617771631137187916?l=memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com/feeds/6617771631137187916/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com/2009/06/capitulo-2-fort-franklin.html#comment-form' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4552266832186720589/posts/default/6617771631137187916'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4552266832186720589/posts/default/6617771631137187916'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com/2009/06/capitulo-2-fort-franklin.html' title='Capítulo 2. Fort Franklin.'/><author><name>Memorias oscuras del bosque</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13912451939809085840</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://3.bp.blogspot.com/_9vKYW7vdVbU/SyPViRys_oI/AAAAAAAAACg/0s5_-ZU-Tgk/S220/1259941021287_f.jpg'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4552266832186720589.post-1333875265929046235</id><published>2009-06-05T11:34:00.000-07:00</published><updated>2009-06-05T11:41:45.780-07:00</updated><title type='text'>CONSPIRACIÓN</title><content type='html'>&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="font-size:180%;"&gt;LIBRO 1 - CHRISTIAN&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#339999;"&gt;&lt;strong&gt;PROLOGO:&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;Cuando eres un niño no le tienes miedo a nada. Puedes caminar descalzo por las verdes praderas sin miedo a clavarte una punta oxidada, pisar un cepo o que te pique cualquier animal venenoso… La inocencia de un niño lo puede todo. Pero a medida que te vas haciendo mayor y tus relaciones sociales se expanden, el miedo y el temor comienzan a jugar un papel muy importante en la vida. El miedo es lo que nos impide exteriorizar nuestro niño interior, aquel que amaba el peligro, pues para él no existía, aquel que le enseñaban a respetar la naturaleza, a amar a sus semejantes… A veces nos comportamos como animales salvajes, sin que nosotros sepamos que esos animales tienen más educación que nosotros mismos, y ahora es cuando realmente me doy cuenta. Encerrado en mi sucia celda me doy cuenta de muchas cosas. Hay demasiado tiempo libre y antes de volverme loco entre estas cuatro paredes, prefiero reflexionar sobre mi propia vida, saber y averiguar qué hice mal para acabar aquí sin amigos, sin familia, sin mí…Ya son las doce de la noche. Los bedeles de la cárcel comienzan a apagar las luces dejándonos a todos a oscuras; ya no volveremos a tener vida activa hasta mañana a las nueve. Aunque… ¿A esto se le puede llamar vida?. La luz de la luna entraba por la minúscula ventana y se proyectaba sobre el húmedo suelo. Sentía la necesidad de notar esa luz sobre mi cuerpo, así que me tumbé en el suelo, notando su frescor. La miré, la miré tan detenidamente que sentí deseo por ella, su brillo me hechizó y por unos instantes me sentí libre como si hubiera escapado de esa jaula después de tres años… Sí, en esos instantes me sentí muy bien, fuerte, vivo… salvaje. Lleno de ganas de luchar por tener una nueva vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;span style="color:#339999;"&gt;&lt;strong&gt;Capítulo 1. Las cosas cambian aunque no quieras.&lt;/strong&gt;&lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Tan solo tuve que esperar tres semanas más para salir de allí y cuando lo hice, no me pensé dos veces en llegar hasta mi casa para ver a mis padres y mi hermana. Los he extrañado tanto… La primera vez que me vinieron a visitar a la cárcel les pedí que por favor no volvieran; no quería que vieran cómo me consumía poco a poco en este infierno, y así lo hicieron. ¿Cómo me recibirían? No quería esperar para saberlo, así que en cuanto el taxi enfiló la calle y aparcó frente a mi casa, salté de él dejando un billete de cincuenta dólares y sin querer recibir el cambio. Me situé frente a la puerta y cogí aire mientras sonreía sin parar, sin saber si dar un timbrazo o golpecitos en la puerta. Era un poco absurdo pensar en aquello, pero quería un reencuentro especial y quería que fuera perfecto, así que me decanté por tocar el timbre y esperé. Y al fin se abrió la puerta.&lt;br /&gt;-¿Deseaba algo jovencito?&lt;br /&gt;-¿Quién es usted? – dije confuso al ver a una mujer extraña allí&lt;br /&gt;-Soy Dorothy. Cuido del señor Lanter.&lt;br /&gt;Miré la plaquita que colgaba de su bata. ¿Una enfermera?&lt;br /&gt;-¿Y para qué demonios necesita mi padre una enfermera?&lt;br /&gt;-¿Tu padre? – respondió confusa – Oh! Entiendo. – La mujer rolliza me miró de arriba abajo como si fuera un bicho raro – Tú debes de ser “ese” tal Christian si no me equivoco, pasa.&lt;br /&gt;Ahora parecía algo grosera conmigo. Nos adentramos en el interior de la casa. Todo estaba tal y como lo recordaba, lo único que había cambiado era que en el salón ahora había una especie de cama de hospital con un montón de aparatos electrónicos que no dejaban de emitir pitidos cada cierto intervalo de tiempo y un montón de utensilios como jeringuillas, bolsas de suero y gasas… Un hospital en casa por así decirlo. Me giré sobre mis talones para pedir una explicación a la tipa esa a la que seguramente le caía muy mal pero casi ni me dejó abrir la boca cuando empezó a hablarme.&lt;br /&gt;-Alzheimer. – dijo rudamente Dorothy – Lleva así dos años.&lt;br /&gt;Me quedé paralizado mirando cómo dormía mi padre. No podía mover ni un solo músculo. En esos instantes mi sangre se había congelado y no me llegaba al cerebro para poder pensar.&lt;br /&gt;-¿Sabe…? ¿Está…?&lt;br /&gt;No podía formular ninguna pregunta porque cualquiera de ellas me resultaba absurda.&lt;br /&gt;-Ya no reconoce a nadie, se niega a comer… - comentó Dorothy – Si es eso lo que querías preguntarme.&lt;br /&gt;-¿Dónde están mi madre y mi hermana?&lt;br /&gt;Quería hablar con ellos, con alguien con quien pudiera sentirme a gusto hablando del tema y no con una desconocida.&lt;br /&gt;-¿No sabes nada? – dijo sorprendida y angustiada.&lt;br /&gt;-¿Qué es lo que debería saber?La enfermera se quedó mirándome apenada, parecía que su malestar porque yo fuera un ex presidiario había desaparecido y en sus ojos se dibujó el dolor y la pena.&lt;br /&gt;-Tu madre murió hará cosa de un año… estaba muy enferma. Y tu hermana… - ahora parecía enfurecida – Tu hermana, la muy guarra, con perdón de la expresión, se largó al enterarse de la enfermedad de tu padre. No quería ataduras así que cuando se casó me contrató para que me ocupara de él. Ella vive ahora en Alemania. Sí, me paga, pero no te creas que se preocupa por tu padre. – dijo mirándome a los ojos – Cría cuervos y te sacarán los ojos.&lt;br /&gt;El mundo se derrumbaba ante mí. Ahora entendía por qué en estos tres años encerrado, jamás me había llegado una carta de mi familia. En esos instantes deseaba morirme y dejar atrás todo aquello que me estaba haciendo daño. Mi padre, mi modelo a seguir, dormía en aquella cama sabiendo que para él yo estaba muerto hacía ya dos años. Sin embargo abrió sus ojos y me sonrió como si me hubiera reconocido, quizás algún resquicio de mi ser aún vivía en su perturbada mente. Solamente me acerqué y le di un beso. Después de aquello agradecí a Dorothy todo lo que estaba haciendo por él. No le quedaba mucho tiempo de vida, así que me despedí de él a mi manera. Coloqué en su mano, un cochecito con el que solía jugar de pequeño y luego se la cerré en un puño. Me encaminé a la puerta y volviendo a mirar a mi alrededor , cerré y caminando bajo el sol abrasador, me dirigí hacia la estación de autobuses que me llevaría hasta el Aeropuerto Internacional de Toronto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;CONTINUARA&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4552266832186720589-1333875265929046235?l=memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com/feeds/1333875265929046235/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com/2009/06/conspiracion.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4552266832186720589/posts/default/1333875265929046235'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4552266832186720589/posts/default/1333875265929046235'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com/2009/06/conspiracion.html' title='CONSPIRACIÓN'/><author><name>Memorias oscuras del bosque</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13912451939809085840</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://3.bp.blogspot.com/_9vKYW7vdVbU/SyPViRys_oI/AAAAAAAAACg/0s5_-ZU-Tgk/S220/1259941021287_f.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-4552266832186720589.post-3540528148057141122</id><published>2009-06-05T10:10:00.000-07:00</published><updated>2009-06-17T01:47:39.392-07:00</updated><category scheme='http://www.blogger.com/atom/ns#' term='Un saludo a los lectores'/><title type='text'>Un saludo a los lectores + Sinopsis</title><content type='html'>Antes que nada, quiero dar las gracias a todas las personas que hacen un hueco en sus agendas y sacan tiempo para leer mi primer intento de novela.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como todo autor, tengo muchas influencias; esta historia en particular, en cuanto a la forma de narrarla, tiene una gran influencia de una mis escritoras favoritas, Stephenie Meyer. Por ello supongo que los que hayais leido sus libros, encontrareis una gran similitud, tanto en la organización como en la manera de expresarme.&lt;br /&gt;"Memorias oscuras del bosque" (inicialmente pensada como un unico relato, aunque posiblemente acabe siendo una trilogía con los titulos de "Conspiración", "Resistencia" y "Redención") es una historia que mezcla el misterio, la maldad y bondad del ser humano, la naturaleza en todo su esplendor, el amor, la muerte y sus consecuencias a partes iguales destacando en todo momento el caracter de los personajes así como sus situaciones psicológicas en cada uno de los momentos claves de la historia. Esta narrada en primera persona por sus personajes más importantes Christian Lanter y Ashley Kane, más otros personajes que influyen en sus vidas (en definitiva unos cinco puntos de vista más o menos, dependerá de como se vaya desarrollando la historia pues ni yo misma se lo que va a pasar y como me las arreglaré para escribirlo de una forma y otra ;) )&lt;br /&gt;He de reconocer que a cada capitulo que escribía más cariño tenía a mis personajes, espero de todo corazón que les queráis tanto como los quiero yo a ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin más demora os dejo con el primer capitulo de la primera parte de la "Posible trilogia": Conspiración&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Gracias de nuevo, y espero vuestros comentarios.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ana&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;span style="color:#339999;"&gt;SINOPSIS&lt;/span&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;Christian y Ashley son dos personas completamente diferentes. Él nació en Toronto y ella en Fort Franklin. Sus vidas están marcadas por el dolor y el sufrimiento... Pero ¿Por cuánto tiempo?&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;¿Por qué todas las personas que le importan a Christian mueren?&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;¿Por qué la mejor amiga de Ashley se ha suicidado?&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;¿En que coinciden todas esas muertes y qué se esconde tras ellas?&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;¿De qué serías capaz por proteger tu mayor secreto?&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;¿Qué harías por mantener a salvo a la persona que más quieres?&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;El oscuro bosque de Fort Franklin tiene las respuestas...&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;"El amor es más fuerte que la muerte, nada es lo que parece"&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;em&gt;&lt;/em&gt;&lt;/div&gt;&lt;div align="center"&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/4552266832186720589-3540528148057141122?l=memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com/feeds/3540528148057141122/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com/2009/06/un-saludo-los-lectores.html#comment-form' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4552266832186720589/posts/default/3540528148057141122'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/4552266832186720589/posts/default/3540528148057141122'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://memoriasoscurasdelbosque.blogspot.com/2009/06/un-saludo-los-lectores.html' title='Un saludo a los lectores + Sinopsis'/><author><name>Memorias oscuras del bosque</name><uri>http://www.blogger.com/profile/13912451939809085840</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='32' height='30' src='http://3.bp.blogspot.com/_9vKYW7vdVbU/SyPViRys_oI/AAAAAAAAACg/0s5_-ZU-Tgk/S220/1259941021287_f.jpg'/></author><thr:total>3</thr:total></entry></feed>
